El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) confirmó este lunes 24 de noviembre que los 2.901 bovinos de origen uruguayo transportados por el buque Spiridon II fueron finalmente descargados en Libia, cerrando más de un mes de incertidumbre logística, sanitaria y diplomática para el país.
La información fue transmitida esta madrugada por el capitán de la embarcación a la Dirección de Sanidad Animal, quien reportó que los animales se encontraban en buenas condiciones sanitarias al momento de su desembarque.
Un buque detenido durante más de un mes
El Spiridon II había zarpado de Uruguay el pasado 20 de septiembre rumbo al puerto de Bandirma, Turquía, donde arribó el 21 de octubre. Sin embargo, no obtuvo permiso para descargar debido a un conflicto estrictamente comercial entre privados, según reiteraron las autoridades turcas y uruguayas a lo largo del episodio.
La imposibilidad de operar mantuvo al barco fondeado durante más de 30 días, un plazo inusualmente prolongado en operaciones de ganado en pie y que generó preocupación en el sector marítimo por la viabilidad logística, el bienestar animal y el riesgo de que el caso impactara en los acuerdos sanitarios bilaterales.
Gestiones técnicas y diplomáticas
Durante las semanas de paralización, Uruguay sostuvo comunicaciones permanentes con la Embajada uruguaya en Turquía, autoridades sanitarias turcas y el exportador privado. Uno de los hitos fue la videoconferencia del 14 de noviembre, que permitió destrabar una salida “ordenada y viable”, según fuentes oficiales.
El MGAP remarcó que el ganado nunca estuvo observado desde el punto de vista sanitario, y que tanto Uruguay como Turquía coincidieron en que el problema no involucró incumplimientos sanitarios ni cuestionamientos a los procedimientos previos al embarque.
Una certificación sanitaria estricta en origen
El ministerio reiteró que los bovinos habían cumplido con el protocolo sanitario habitual para exportación de animales vivos: acuerdos sanitarios bilaterales vigentes, selección en origen por parte del comprador extranjero (requisito para exportar a Turquía), ingreso a un predio de cuarentena autorizado,permanencia obligatoria mínima,pruebas sanitarias oficiales,vacunación y dosificación,análisis de laboratorio,verificación documental,control oficial de identificación individual mediante doble caravana.
De acuerdo con el informe técnico, 3.077 animales ingresaron a cuarentena y 2.901 fueron finalmente embarcados.
Descarga en Libia y cierre del episodio
Tras las gestiones internacionales, la empresa operadora eligió Libia como destino final para completar la descarga.
El desembarque se concretó este lunes, poniendo fin a un episodio que llegó a involucrar a organismos sanitarios, autoridades diplomáticas y a la opinión pública.
El MGAP indicó que continuará monitoreando la información que resta procesar, incluyendo la confirmación de posibles bajas ocurridas durante la navegación, datos que aún no han sido comunicados oficialmente.
Una experiencia con impacto en el comercio marítimo de animales vivos
Para Uruguay —y para el sector marítimo especializado en ganado en pie— el caso del Spiridon II constituye un precedente inusual. No solo por la extensión del conflicto y la complejidad logística de mantener un buque con animales vivos sin posibilidad de operar, sino también por la sensibilidad del comercio internacional cuando se vinculan protocolos sanitarios, vínculos diplomáticos y disputas privadas.
El MGAP destacó tres factores positivos que permitieron cerrar el caso:
- cooperación técnica con Turquía,
- articulación diplomática internacional,
- profesionalismo del personal veterinario uruguayo, desde la cuarentena hasta la certificación del embarque.
El episodio, señalaron las autoridades, deja como aprendizaje la importancia de contar con acuerdos sanitarios robustos, planificación logística adecuada y capacidad de respuesta coordinada en situaciones que escapan al control de Uruguay una vez que el buque zarpa.
Cómo funciona una exportación marítima de ganado en pie: protocolos, controles y responsabilidades
1. Acuerdos sanitarios bilaterales
Todo embarque de bovinos en pie depende de un protocolo sanitario firmado entre Uruguay y el país de destino. Este documento define las categorías permitidas, los requisitos sanitarios, el tipo de pruebas exigidas y los tiempos de espera.
2. Selección del ganado por el comprador extranjero
Para destinos como Turquía, la normativa exige que los animales sean seleccionados personalmente por técnicos del importador, garantizando que cumplen los criterios productivos y sanitarios requeridos.
3. Cuarentena obligatoria en predio habilitado
Los bovinos deben ingresar a un predio de cuarentena autorizado por el MGAP, donde permanecen un mínimo establecido. Durante este período se realizan:
- pruebas sanitarias oficiales,
- vacunaciones y dosificaciones,
- análisis de laboratorio,
- chequeo de identificación individual mediante doble caravana,
- controles documentales y certificación por parte de veterinarios oficiales.
4. Inspección final y embarque
Antes del embarque, inspectores oficiales verifican que cada animal cumpla el protocolo. Se autoriza únicamente el número final que aprueba la inspección.
En el caso del Spiridon II, 3.077 bovinos ingresaron a cuarentena y 2.901 fueron aprobados y embarcados.
5. Responsabilidades a bordo
Una vez zarpada la nave, la responsabilidad sanitaria primaria recae en:
- el capitán del buque,
- el veterinario de a bordo (si lo hubiere),
- y el exportador privado.
Las autoridades sanitarias del país de origen mantienen seguimiento documental y técnico, pero no pueden intervenir físicamente mientras el barco se encuentra en jurisdicción internacional o en territorio de otro Estado.
6. Reglas internacionales aplicables
Las operaciones se rigen por estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y por normativas del país de destino.
Cuando surge un conflicto comercial en puerto —como ocurrió en Turquía— las autoridades sanitarias solo pueden intervenir desde lo técnico y diplomático; no pueden obligar al país receptor a autorizar una descarga.
LÍNEA DE TIEMPO DEL CASO SPIRIDON II
20 de septiembre – Montevideo
- El buque Spiridon II zarpa con 2.901 bovinos destinados a reproducción en Turquía.
- Los animales habían superado cuarentena, controles sanitarios y certificación oficial.
21 de octubre – Bandirma, Turquía
- El buque arriba al puerto de destino.
- Turquía niega la autorización de descarga, alegando diferencias comerciales entre privados.
22 de octubre – 13 de noviembre
- El barco permanece fondeado sin poder operar.
- El MGAP intensifica el seguimiento técnico y sanitario.
- Uruguay mantiene contactos con autoridades turcas y con la Embajada uruguaya para evitar que el caso escale a un diferendo sanitario.
14 de noviembre – Videoconferencia clave
- Autoridades uruguayas, sanitarias turcas y el exportador mantienen una reunión virtual.
- Se abre una vía para encontrar una salida operativa y evitar un deterioro del vínculo bilateral.
15 al 20 de noviembre – Definición de alternativas
- El exportador comienza a negociar destinos alternativos ante la imposibilidad de operar en Turquía.
- Uruguay insiste en proteger el bienestar animal y la integridad del protocolo sanitario bilateral.
Si bien el porcentaje exacto aún no fue informado oficialmente por el exportador ni por el capitán —la comunicación final indicó que las “eventuales bajas” todavía estaban siendo documentadas—, las autoridades sanitarias aclararon que se registró un número reducido de muertes, dentro del margen considerado normal en travesías de larga distancia para exportaciones marítimas de ganado en pie.
En operaciones internacionales de transporte de bovinos, las bajas aceptadas como “tolerancia técnica” suelen ubicarse entre 0,5% y 1%, variando según destino, duración del viaje, categoría animal y condiciones climáticas. Las fuentes veterinarias consultadas señalaron que las bajas reportadas en el Spiridon II no superan esos umbrales, lo que confirma que no existieron problemas sanitarios de origen ni fallas estructurales en los procesos previos al embarque.
El MGAP reiteró que la situación que mantuvo retenida a la embarcación en Turquía fue exclusivamente comercial, y que los controles sanitarios uruguayos se desarrollaron conforme a los estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
