El capitán del puerto de Nueva Palmira, Nicolás Suárez, realizó un balance de la actividad portuaria, destacó el crecimiento de las operativas, el impacto en el empleo local y los desafíos en infraestructura, dragado y amarras para seguir posicionando al puerto como nodo clave de la hidrovía Paraguay–Paraná.
El puerto de Nueva Palmira atraviesa una etapa de consolidación y crecimiento sostenido, afianzándose como una de las principales puertas de entrada y salida del comercio fluvial del Cono Sur. Así lo señaló a Portal Marítimo, el capitán del puerto, Nicolás Suárez, quien repasó el presente operativo, las nuevas cargas incorporadas, los desafíos de infraestructura y las perspectivas a corto y mediano plazo.
Ubicado en un punto estratégico de la hidrovía Paraguay–Paraná, Nueva Palmira cumple un rol clave como nexo logístico regional. “Somos la entrada y salida de la hidrovía para Paraguay. Aquí es donde muchas operativas comienzan y terminan”, subrayó Suárez, al tiempo que destacó la importancia de que Uruguay continúe siendo elegido como plataforma logística no solo a nivel regional, sino también global.
El mineral de hierro de Brasil
Uno de los hitos recientes más relevantes fue la llegada de un buque multipropósito diseñado para carga de proyecto, una operativa inédita para el puerto. En ese marco, arribaron 16 barcazas de la empresa LHG Mining, con mineral de hierro proveniente de Belén, cargadas de manera transversal mediante manga aérea. El objetivo es alcanzar en 2026 un volumen de exportación de 8,5 millones de toneladas de mineral de hierro, lo que representaría un aporte significativo tanto para la empresa como para el país.
La complejidad de esta operativa exige una coordinación especial en la navegación, ya que el porte y las características de las barcazas requieren prioridad de paso en determinados tramos del Río de la Plata. Actualmente, la descarga avanza a buen ritmo y genera un impacto directo en el empleo, involucrando a unos 36 operadores, entre estiba, talleres de soldadura y mano de obra local. “Cada nueva operativa se traduce en más trabajo y más oportunidades para la comunidad portuaria”, destacó el capitán.
A esta actividad se suma una operativa diferente: la descarga de buques tipo Panamax con fertilizantes, que carecen de grúas propias y requieren equipamiento terrestre. Estas operaciones se realizan en el muelle de Ultramar, tanto en su sector norte como sur, consolidando al puerto como un espacio versátil capaz de adaptarse a distintos tipos de cargas.
El puerto de Nueva Palmira
Nueva Palmira cuenta con un muelle público y una red de terminales privadas que complementan la actividad. Hacia el norte se ubica Ontur, hacia el sur Navíos, y dentro del recinto portuario opera TGU (Terminales Graneleras del Uruguay). En conjunto, el puerto y sus anexos emplean durante gran parte del año a unas 1.500 personas de forma permanente, cifra que aumenta en época de zafra y desciende a un piso cercano a los 500 trabajadores en los períodos de menor actividad.
En términos de volúmenes movilizados, los datos oficiales disponibles hasta julio muestran exportaciones relevantes de soja, cebada, trigo y subproductos vinculados a la industria cervecera, así como importaciones de fertilizantes sólidos y líquidos. Si bien aún restan consolidar las cifras del segundo semestre, Suárez adelantó que el desempeño de 2025 ha sido superior al de años anteriores.
Otro aspecto central para el futuro del puerto es el dragado. Actualmente, el canal Martín García presenta una profundidad de 10,35 metros, lo que condiciona el calado de los buques que operan en toda la zona. “Ese es el factor que limita y posiciona al resto de los puertos”, explicó Suárez. La posibilidad de profundizar el canal hasta los 14 metros abriría un escenario completamente nuevo, permitiendo completar cargas de hasta 60.000 toneladas en Nueva Palmira y zarpar directamente hacia destinos de ultramar, sin necesidad de recalar en Montevideo.
En el ámbito local, la Administración Nacional de Puertos solicitó una nueva batimetría para evaluar la necesidad de dragado en el área portuaria. La última medición data de 2023 y, dadas las variaciones naturales del río, se considera clave contar con información actualizada para planificar futuras intervenciones.
Paraguay y Bolivia
Las gestiones con Paraguay y Bolivia también ocupan un lugar destacado en la agenda. Delegaciones de la ANP mantuvieron reuniones con actores del sector fluvial paraguayo, con una recepción calificada como muy positiva. El principal reclamo apunta a mejorar la capacidad de amarras para barcazas, un aspecto en el que ya se está trabajando. Actualmente, el amarradero —ubicado al norte del puerto— cuenta con cuatro puntos de fondeo, cada uno capaz de recibir convoyes de hasta 16 barcazas, con planes de ampliación a corto plazo.
Desde una mirada más personal, Suárez —de 30 años y con formación en náutica— destacó la importancia de combinar experiencia y renovación generacional. “El 75% de las mercaderías del mundo se mueve por agua. Tenemos que seguir apostando a este sector estratégico”, afirmó. Asumido en el cargo desde octubre, el capitán del puerto se mostró motivado por el desafío de fortalecer la infraestructura, atraer nuevas cargas y consolidar a Nueva Palmira como un puerto activo durante todo el año.
Con nuevas operativas en marcha, inversiones proyectadas y un diálogo permanente con los países vecinos, el puerto de Nueva Palmira se prepara para profundizar su rol como pieza clave de la logística regional y del comercio exterior uruguayo.
Crecimiento sostenido de la operativa portuaria
La Administración Nacional de Puertos (ANP) informó que el Muelle Oficial del puerto de Nueva Palmira registró un crecimiento del 7 % en la movilización de mercaderías entre enero y octubre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior.
En esos diez meses, el volumen total movilizado alcanzó 1.978.077 toneladas, consolidando la tendencia de crecimiento sostenido del principal puerto granelero del país y nodo estratégico de la Hidrovía Paraguay–Paraná.
La exportación continúa siendo la operativa predominante del recinto portuario, representando aproximadamente el 49 % del total de los movimientos, seguida por la importación, el trasbordo y el tránsito de mercaderías.
En cuanto a la actividad naval, entre enero y noviembre de 2025 se contabilizaron 2.298 arribos de buques, incluyendo los buques al amarradero. De ese total, 1.422 arribos correspondieron a barcazas, lo que reafirma el rol clave de Nueva Palmira como punto de enlace logístico para el comercio regional y especialmente para las cargas provenientes de Paraguay y Bolivia.