Pocas horas después de la firma del Tratado de asociación Mercosur – Unión Europea, Uruguay concretó un nuevo paso en su estrategia de inserción internacional con el depósito del Instrumento de Ratificación del Acuerdo de Libre Comercio entre el MERCOSUR y Singapur, formalizado el pasado 17 de enero de 2026. El acto fue realizado este lunes por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, embajadora Valeria Csukasi, en representación del Estado uruguayo, luego de completarse el proceso de incorporación del acuerdo al ordenamiento jurídico nacional y su aprobación parlamentaria mediante la Ley Nº 20.428.
Con este trámite cumplido, el acuerdo entrará en vigor de manera bilateral el próximo 1º de marzo, habilitando un nuevo marco normativo para el intercambio comercial y la cooperación económica entre Uruguay y uno de los principales centros económicos de Asia.
El entendimiento con Singapur representa un hito para el MERCOSUR, al tratarse de la primera negociación comercial concluida por el bloque con un país del sudeste asiático. Singapur es miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), lo que refuerza su condición de puerta de entrada privilegiada a la región Asia-Pacífico.
Desde la perspectiva uruguaya, la entrada en vigor del tratado se inscribe en una política orientada a diversificar mercados, reducir dependencias comerciales y ampliar las oportunidades de acceso para bienes, servicios e inversiones en economías de alto valor agregado.
Singapur se caracteriza por ser una economía altamente desarrollada, abierta y estable, con un crecimiento sostenido y niveles de inflación moderados. Con una población cercana a los seis millones de habitantes y un Producto Interno Bruto estimado en torno a los USD 574.000 millones en 2024, exhibe uno de los PIB per cápita más elevados de Asia, lo que lo convierte en un mercado de alto poder adquisitivo y elevada demanda de productos y servicios diferenciados.
Más allá de su mercado interno, Singapur cumple un rol central como hub logístico, financiero y tecnológico a escala global. Es uno de los principales nodos del comercio marítimo internacional, con una alta concentración de empresas navieras, operadores portuarios y servicios asociados al transporte, la logística y la cadena de suministros. Esta condición refuerza su atractivo como plataforma para la redistribución de bienes hacia otros mercados asiáticos.
El acuerdo MERCOSUR–Singapur es considerado un tratado de “última generación”, ya que incorpora disciplinas modernas que van más allá del comercio tradicional de bienes. Incluye compromisos en materia de comercio de servicios, inversiones, compras públicas, propiedad intelectual, comercio electrónico y apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), entre otros capítulos.
Su implementación busca no solo ampliar los flujos comerciales, sino también mejorar la previsibilidad normativa y generar un entorno más favorable para la radicación de inversiones. En ese sentido, el acuerdo ofrece un marco jurídico más claro y estable para las empresas que operen entre ambas partes, reduciendo barreras y costos asociados al comercio internacional.
Para Uruguay, el tratado representa un avance concreto en la estrategia de inserción internacional y diversificación del comercio exterior, al facilitar el acceso a un mercado sofisticado y altamente competitivo, y al mismo tiempo posicionar al país como un socio confiable en una región clave para el comercio global.
La entrada en vigor del acuerdo en marzo marcará el inicio de una nueva etapa en la relación económica entre Uruguay y Singapur, con expectativas de crecimiento progresivo del intercambio comercial y de fortalecimiento de los vínculos económicos, logísticos y tecnológicos en el mediano plazo.