El regreso de las campañas científicas de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), en suspenso desde hace siete años, fue valorado por Alem García como muy positivo. El integrante de la delegación uruguaya ante la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo, asistió el jueves a la Terminal Pesquera Puerto Capurro, con motivo de la partida del buque de la Dinara Atlantic Jane. En diálogo con Portal Marítimo, consideró fundamental que Uruguay vuelva a investigar directamente la situación de sus recursos pesqueros. García recordó que estas actividades se realizaban anteriormente con el buque científico de la Dinara, el Aldebarán, y cuestionó que hayan transcurrido siete años sin campañas de este tipo.
“Es importantísimo que Uruguay haga a través de la Dinara este tipo de investigación para saber el estado de situación de la riqueza ictícola y saber cuál es el volumen de cada una de las especies”, afirmó.
El representante uruguayo sostuvo que la información científica es necesaria para fundamentar las decisiones sobre los límites de captura que se adoptan en el ámbito de la CTMFM, según las especies y la época del año. En ese proceso, agregó, ha tenido un papel relevante el trabajo desarrollado por el INIDEP argentino.
García consideró que la interrupción prolongada de las campañas responde a decisiones que deberían revisarse y afirmó que la situación del sector pesquero uruguayo requiere un cambio de criterio. A su juicio, la disponibilidad de recursos en el mar debería estar acompañada por los medios necesarios para conocerlos y aprovecharlos de manera adecuada.
La salida del Atlantic Jane representa, desde su punto de vista, un primer paso para recuperar una herramienta de investigación que permite generar información propia, mejorar el conocimiento de los recursos y respaldar las decisiones de administración pesquera con evidencia científica.
Primero el dragado, después un Puerto de aguas profundas
Durante la conversación con Portal Marítimo, García se refirió además al debate sobre la eventual construcción de un puerto de aguas profundas y sostuvo que, en algún momento, Uruguay y la región podrían necesitar una infraestructura de esas características.
A su entender, el departamento de Rocha sería la ubicación con mejores condiciones naturales, debido a la existencia de profundidades de 22 metros o más. Consideró que una instalación de ese tipo podría prestar servicios no solo a Uruguay, sino también a países y regiones vecinas con necesidades de salida para sus exportaciones.
No obstante, García -expresidente de la Comisión Administradora del Río de la Plata, en el periodo anterior – señaló que la prioridad inmediata para el puerto de Montevideo debería ser avanzar con el dragado del canal de acceso a 14 metros. Recordó que la autorización para esa profundidad fue objeto de negociaciones con Argentina y sostuvo que concretar la obra mejoraría las posibilidades de operación del puerto capitalino.
En su planteo, el dragado de Montevideo y la eventual construcción de un puerto de aguas profundas serían proyectos complementarios, con horizontes y funciones diferentes dentro de la infraestructura portuaria nacional y regional.
Mientras ese debate continúa, el inicio de la campaña científica a bordo del Atlantic Jane vuelve a poner en primer plano la necesidad de sostener capacidades técnicas, infraestructura y planificación para conocer los recursos marítimos del país. Para la Dinara, el desafío será dar continuidad a estas investigaciones y transformar los datos obtenidos en herramientas útiles para una gestión pesquera sostenible.