La Administración Nacional de Puertos (ANP) completó el “Estudio Integral de Flota y Dragado”, una herramienta clave para redefinir la estrategia del organismo en una de sus áreas operativas centrales.
El informe, iniciado en setiembre de 2025, según publicó la propia ANP en su sitio web, plantea un conjunto de medidas orientadas a mejorar la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad del sistema de dragado, en un contexto marcado por limitaciones operativas y acumulación de sedimentos.
Entre las principales conclusiones, se destaca la necesidad de fortalecer el dragado mediante una combinación de mayor inversión, modernización de la flota, ajustes en la gestión y cambios en el régimen laboral. El objetivo es aumentar el rendimiento de los recursos públicos destinados a esta actividad, considerada estratégica para el funcionamiento del puerto de Montevideo y otras terminales bajo jurisdicción de la ANP.
El diagnóstico del informe señala que en los últimos años se registró una reducción en las tareas de dragado, lo que derivó en una acumulación de sedimentos superior a la capacidad operativa actual para su remoción en el corto plazo. A esto se suman dificultades para mantener las profundidades comprometidas, vinculadas tanto a la falta de mantenimiento de la flota como a problemas de gestión y limitaciones en la inversión.
Frente a este escenario, la actual conducción del organismo resolvió incrementar significativamente los recursos destinados al área. Para el período 2025-2029, se prevé una inversión total de USD 114.917.847, lo que representa un aumento del 81% respecto al quinquenio anterior. Esta cifra contempla tanto el dragado realizado con medios propios como el ejecutado mediante contratación de terceros.
La estrategia combina el fortalecimiento del dragado propio con la reactivación del dragado contratado, de modo de cubrir aquellas tareas que la flota estatal no puede asumir en las condiciones actuales. En paralelo, el informe propone la elaboración de un Plan Estratégico de Dragado con horizonte de corto y mediano plazo, que permita ordenar prioridades y optimizar recursos.
Uno de los aspectos más críticos identificados es el estado de la flota. Según el relevamiento técnico, el 70% de las embarcaciones destinadas al dragado se encuentra fuera de servicio debido a la falta de mantenimiento, la antigüedad de los equipos, la carencia de repuestos, certificados vencidos y la limitada disponibilidad de diques para reparaciones. De las tres dragas existentes, dos no están operativas, mientras que varias de las restantes unidades presentan intervenciones en curso.
Para revertir esta situación, el estudio recomienda avanzar en la renovación del equipamiento. Entre las medidas propuestas se incluye la adquisición de una nueva draga de succión por arrastre de tamaño medio, que sustituya a la draga D-7, así como la incorporación de un pontón de extracción de sedimentos para tareas de dragado a pie de muelle.
En materia de recursos humanos, el informe pone el foco en el régimen laboral vigente para las tripulaciones de dragado. En particular, advierte sobre la necesidad de renegociar el convenio firmado en marzo de 2025, que establece el pago de compensaciones especiales y partidas fijas durante períodos prolongados, incluso cuando las embarcaciones no se encuentran operativas.
Según se detalla, en casos de rotura o varada de las dragas, las tripulaciones continúan percibiendo estas compensaciones durante hasta seis meses, con posibilidad de prórroga. Para la actual administración, este esquema genera un desincentivo a la productividad al desvincular las remuneraciones del nivel de actividad.
En ese sentido, la ANP busca avanzar hacia un sistema de incentivos vinculado al cumplimiento de metas y objetivos operativos. Como parte de este proceso, en octubre de 2025 se firmó un acuerdo tripartito entre el organismo, el Sindicato Único de la Administración Nacional de Puertos (SUANP) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que establece un plazo de 120 días para negociar un nuevo convenio colectivo una vez finalizado el estudio.
El capítulo de gestión también plantea la necesidad de introducir mejoras en los procesos internos. Entre ellas, se propone optimizar la administración del mantenimiento, las reparaciones y el stock de repuestos, así como sistematizar la información de costos asociados al dragado.
Asimismo, el informe recomienda implementar batimetrías antes y después de cada intervención como método de control y registro permanente de resultados. Esta herramienta permitiría medir con mayor precisión el impacto de las tareas realizadas y ajustar la planificación en función de datos objetivos.
El estudio fue elaborado como un proyecto institucional con metodología colaborativa, en el marco de los objetivos prioritarios definidos por el Directorio de la ANP. Entre estos lineamientos se incluye la elaboración e implementación de un plan de dragado que contemple la profundización a -14 metros en el canal de acceso, antepuerto y áreas de maniobra del puerto de Montevideo.
Los responsables del trabajo fueron el ingeniero naval Manuel Ferrer, gerente del Área de Flota y Dragado, y el contador Jhon Parodi, subjefe del departamento. Sus conclusiones servirán como base para la toma de decisiones en una etapa que el organismo considera clave para recuperar capacidades operativas y sostener la competitividad del sistema portuario nacional.