La ANP investiga de urgencia fallas en las mangas en el primer arribo del China Zorrilla a Colonia

La manga que debía habilitar el desembarque de pasajeros no se encontraba operativa al momento del arribo del buque debiendo realizarse el descenso por bodega.
octubre 25, 2026
Tiempo de lectura: 3'

La Administración Nacional de Puertos (ANP) dispuso una investigación administrativa de urgencia para determinar las causas de las fallas registradas en las mangas de embarque y desembarque del puerto de Colonia durante el primer arribo del buque China Zorrilla, de Buquebus, procedente de Buenos Aires.

El incidente ocurrió el jueves 22 de octubre, cuando las pasarelas destinadas al desembarque de pasajeros no se encontraban operativas. Ante esa situación, aproximadamente 700 personas debieron descender de la embarcación a través de la rampa de la bodega, utilizada habitualmente para el tránsito de vehículos.

La decisión de iniciar las actuaciones fue adoptada por la ANP a las 13:58 del mismo jueves, mediante una investigación administrativa de urgencia a cargo de su Área Jurídico Notarial.

En su comunicación oficial, el organismo calificó el episodio como “particularmente preocupante”, teniendo en cuenta los esfuerzos realizados para que la nueva operativa contara con condiciones adecuadas de calidad de servicio, fluidez y accesibilidad para los pasajeros.

La situación generó especial atención porque, según informó la ANP, el sistema había sido probado en su totalidad durante la jornada anterior y había funcionado correctamente.

Investigación y medidas preventivas

La investigación tiene como objetivo establecer las circunstancias que provocaron que la infraestructura destinada al desembarque no estuviera disponible al momento de la llegada del ferry.

El episodio obligó a utilizar una alternativa operativa para permitir la salida de los pasajeros, en lugar de las mangas previstas para conectar el buque con la terminal.

La ANP anunció que la investigación administrativa será complementada con otras acciones preventivas, técnicas y operativas, orientadas a garantizar que no vuelva a producirse un incidente de estas características.

Por el momento, la información oficial no establece las causas concretas de la falla ni determina responsabilidades. Esos aspectos deberán surgir de las actuaciones y de las evaluaciones que realicen las áreas competentes.

La disponibilidad de las pasarelas resulta un componente central para la operativa de una terminal de pasajeros, tanto por la fluidez de los movimientos como por las condiciones de seguridad y accesibilidad durante el embarque y desembarque.

En ese contexto, la investigación permitirá examinar por qué el sistema no respondió como estaba previsto durante una operación que había sido objeto de pruebas previas.

Buquebus destacó la respuesta de la ANP y Stiler

Tras el incidente, Buquebus difundió un comunicado en el que señaló que el ajuste de las mangas constituye un asunto que la empresa viene tratando desde hace un tiempo con la Administración Nacional de Puertos.

La compañía también agradeció la rápida respuesta del Directorio de la ANP y del Directorio de Stiler, cuyos representantes se presentaron en el lugar para atender la situación.

La referencia de la empresa a las conversaciones previas sobre el ajuste de las pasarelas aporta un elemento relevante para el análisis del episodio, aunque no determina por sí mismo el origen de la falla ni permite establecer responsabilidades.

La actuación de los organismos involucrados y los resultados de las evaluaciones técnicas serán claves para conocer qué ocurrió con los sistemas de acceso y qué medidas deberán implementarse para asegurar la continuidad de la operativa.

El incidente se produjo en el inicio de las operaciones del China Zorrilla en la ruta entre Buenos Aires y Colonia, en un contexto en el que la infraestructura portuaria constituye una pieza esencial para acompañar las prestaciones del nuevo buque.

Un desafío para la nueva operativa

El China Zorrilla, construido por el astillero australiano Incat, es presentado como el ferry eléctrico de gran porte más grande del mundo. La embarcación tiene 130 metros de eslora, capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y espacio para 225 vehículos.

Su incorporación implicó inversiones tanto en el buque como en la infraestructura portuaria necesaria para atender sus operaciones. El proyecto incluyó obras en Colonia y en Puerto Madero, en Buenos Aires, para disponer de instalaciones de carga eléctrica de alta potencia.

En este escenario, la coordinación entre el buque, las instalaciones portuarias y los sistemas de embarque y desembarque es determinante para alcanzar los niveles de eficiencia previstos.

La falla de las mangas durante el primer arribo a Colonia puso de manifiesto la importancia de verificar no solo el funcionamiento de los sistemas durante las pruebas, sino también su disponibilidad efectiva en las condiciones reales de operación.

La investigación dispuesta por la ANP buscará esclarecer las circunstancias del incidente, mientras que las medidas técnicas y preventivas anunciadas apuntan a evitar que una situación similar vuelva a afectar el servicio.

Los resultados de esas actuaciones permitirán conocer las causas del episodio y evaluar los ajustes necesarios para asegurar que la infraestructura de la terminal responda a las exigencias de la nueva operativa fluvial.

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