El gobierno uruguayo confirmó la aceptación de una patrullera oceánica donada por Estados Unidos, que será incorporada a la flota de la Armada Nacional en los próximos meses con el objetivo de reforzar las tareas de control en la Zona Económica Exclusiva (ZEE).
Se trata de un buque de la clase Reliance, perteneciente a la Guardia Costera estadounidense (USCG), cuya llegada está prevista antes de fin de año, una vez que se completen los գործընթաց de reacondicionamiento en territorio norteamericano.
Fuentes del Ministerio de Defensa señalaron a Portal Marítimo que la decisión ya fue formalmente comunicada a través de los canales diplomáticos habituales y contó con la participación de Presidencia de la República, la Cancillería y la propia cartera.
“El canal que se utilizó fue el de la propia embajada de Estados Unidos, que es el mecanismo habitual”, indicaron las fuentes.
La aceptación se concretó luego de que el canciller Mario Lubetkin enviara una nota oficial manifestando el interés de Uruguay en recibir el buque, tras el ofrecimiento realizado por la embajada estadounidense a comienzos de este año.
Un buque complementario
Desde el gobierno se subrayó que la incorporación de esta patrullera no implica cambios en el proceso de adquisición de los patrulleros oceánicos (OPV), actualmente en marcha.
“La embarcación no sustituye a los OPV”, aclararon desde el Ministerio de Defensa, enfatizando que se trata de capacidades complementarias.
Según explicaron, el buque estará destinado principalmente a tareas de patrullaje en la Zona Económica Exclusiva, que se extiende hasta las 200 millas náuticas.
“Es adecuada para patrullaje más cercano, básicamente la ZEE. Complementa el trabajo de los OPV, que operan hasta las 350 millas”, indicaron.
Proceso y puesta a punto
Antes de su traslado a Uruguay, la embarcación será sometida a un proceso de puesta a punto en un puerto estadounidense, lo que demandará varios meses.
“Ahora se inicia una etapa con pasos burocráticos y técnicos. La puesta a punto se hace en Estados Unidos y lleva tiempo”, señalaron las fuentes consultadas.
Si bien el estado actual del buque no fue precisado en detalle, desde el gobierno se asume que, tras el reacondicionamiento, contará con condiciones operativas suficientes.
“Tiene unos cuantos años, pero se entiende que con una buena puesta a punto va a estar en servicio el tiempo necesario como para justificar la inversión”, afirmaron.
En cuanto a los costos asociados, se estima que el proceso de recuperación y traslado podría insumir entre 12 y 15 millones de dólares.
Características técnicas
Las patrulleras de la clase Reliance fueron diseñadas en la década de 1960, aunque atravesaron procesos de modernización en los años 80 que extendieron su vida útil.
Estas unidades cuentan con una eslora de 64 metros y una manga de 10,3 metros, y poseen un alcance de hasta 6.000 millas náuticas a una velocidad de 14 nudos.
En materia de propulsión, fueron equipadas con motores diésel ALCO 251B, mientras que su sistema de radares incluye equipos AN/SPS-64.
El armamento estándar comprende una ametralladora MK 38 de 25 mm y dos ametralladoras Browning M2HB calibre .50.
Además, disponen de plataforma para operaciones con helicópteros, lo que amplía sus capacidades operativas en tareas de vigilancia, control y apoyo logístico.
Un ofrecimiento de larga data
La posibilidad de incorporar un buque de esta clase no es nueva. Según se informó, la cesión había sido planteada a Uruguay desde 2022 en el marco del programa Excess Defense Articles, gestionado por la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa de Estados Unidos.
En aquel momento, la Armada Nacional había mostrado escaso interés, debido principalmente a los costos de mantenimiento y a la antigüedad de las unidades, que en promedio superan los 50 años de servicio.
No obstante, el contexto actual y la necesidad de fortalecer las capacidades de patrullaje llevaron a reconsiderar la propuesta.
De hecho, autoridades uruguayas realizaron visitas técnicas a la embarcación poco después de recibido el ofrecimiento, incluyendo al embajador en Estados Unidos y al agregado naval.
Antecedentes de cooperación
Esta no es la primera vez que Estados Unidos dona embarcaciones a Uruguay en el marco de su cooperación en materia de defensa.
En noviembre de 2022, la Armada Nacional incorporó tres patrulleras de la clase Protector de 87 pies, en el marco de un programa de asistencia que incluyó reacondicionamiento, equipamiento y capacitación.
Si bien las unidades fueron transferidas sin costo, Uruguay debió asumir gastos asociados a su puesta en servicio, incluyendo trabajos en astilleros, adquisición de repuestos y entrenamiento de tripulaciones.
Esos buques —actualmente denominados “Río Arapey”, “Río de la Plata” y “Río Yaguarón”— se integraron al esquema de vigilancia marítima con capacidades orientadas a misiones de seguridad, control de actividades ilícitas, fiscalización pesquera y operaciones de búsqueda y rescate.