Uruguay: conflicto en la pesca  paraliza la flota y amenaza cadena productiva

El gobierno presentará en los próximos días una nueva propuesta de solución a los trabajadores y a las cámaras empresariales
julio 13, 2025
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El Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) instaló una carpa frente a la sede de la presidencia de la República.

La industria pesquera uruguaya atraviesa uno de sus momentos más críticos. Tras más de un mes de conflicto entre cámaras empresariales y el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), la actividad está prácticamente paralizada, afectando especialmente a los barcos de mayor porte y capital extranjero.

La situación provocó en los últimos días al inicio de la zafra que cuatro barcos de altura —Kalatxori, Playa Malvín, Río Solís II y IV— tuvieran que regresar anticipadamente a puerto, un hecho calificado como “histórico” e “inédito” por el presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), Juan Riva-Zucchelli. “Es la primera vez que barcos que trabajan durante 30 días deben volver a la semana porque se niega el trabajo a bordo”, se quejó el empresario.

El conflicto, que comenzó por un reclamo de más tripulantes en barcos costeros, se extendió a los barcos congeladores que pescan merluza y calamar, procesan la mercadería en altamar y exportan a mercados como Rusia y China.En  ese contexto, se perdió un contrato de exportación de 3.000 toneladas, valuado en US$ 5 millones, que terminó concretándose en Argentina.

El Suntma reclama además mejoras sustanciales en las condiciones laborales y el descanso. El sindicato la pesca será recibido el lunes a las 17 horas en Presidencia de la República. Hace 11 días el sindicato instaló una carpa frente a la Torre Ejecutiva.

El presidente del Suntma, Alexis Pintos, dijo que el sindicato quiere encontrar una solución al conflicto a la brevedad. Afirmó que en esa reunión “se volverán a plantear lo que nosotros pensamos que pueden ser las salidas a esto y esperemos que el gobierno intervenga y que nos garantice nuestros derechos más básicos”.

Por otra parte, puntualizó que no es cierto que el conflicto esté “en fojas cero” porque el sindicato “ha tirado propuestas” pero indicó que “hay que sentarse a una mesa para sacar lo que es mentira de lo que es cierto porque la parte empresarial está diciendo cualquier cosa y los medios lo repiten”.

Después de esta reunión, agregó, “se evaluará lo que puede salir de ahí, nosotros estamos arriba de un plan de lucha, este fin de semana vamos a tener una jornada para la familia, donde vamos a estar con los niños en el día del padre, que vamos a poder estar porque esto nos lo perdemos generalmente porque estamos navegando”. Agregó que lo que se les está pidiendo  a las empresas es una respuesta básica que es “garantizar el descanso y la seguridad de los compañeros que viajan a bordo”.

Recordó que recién en 2019 se logró un convenio pero solo en los buques merluceros que garantizaba 6 horas de descanso por cada 18 horas trabajadas. “Eso ya estaría mal, pero fue lo que logramos en ese momento que queremos mejorarlo, pero ahí también quedaron por el camino los buques costeros que son la mayoría, por distintos motivos, el principal, por el sistema de producción que hay que viene desde hace muchas décadas”.

“En el convenio de 2024 estuvo arriba de la mesa este tema del descanso, solo en los merluceros, hoy en día cambiar el sistema de producción es muy difícil”, afirmó.

“Después de esa tarea que hacemos durante largas jornadas de más de 30 horas, después de eso tenemos que suplantar al patrón de pesca”, comentó. Afirmó que en esas condiciones, de cansancio y fatiga, tomar el timón de la nave es un riesgo.

Actualmente, de los 53 buques que integran la flota industrial uruguaya —13 de altura, 33 costeros y 7 para otras especies— casi toda la operativa se encuentra paralizada, generando preocupación en empresas locales y extranjeras. Varios armadores internacionales iniciaron gestiones diplomáticas a través de sus embajadas para resolver la situación y evitar mayores pérdidas.

El sector pesquero es uno de los principales rubros de exportación del país, con destino a África, Rusia, China y otros mercados exigentes, por lo que se considera clave alcanzar una solución que permita retomar la actividad normal y asegurar la estabilidad laboral y comercial.

Nueva propuesta del gobierno

El subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hubo Barretto, señaló que el conflicto “alcanzó una mayor dimensión que la que tenía en las últimas semanas lo que provocó, incluso, que los buques de pesca en altura tuvieran que retornar a puerto”.

Explicó que “el conflicto se origina en una pretensión del sindicato de trabajadores de la pesca (Suntma) de sumar a un tripulante más a las embarcaciones a efectos de facilitar el descanso o la rotación en el descanso porque el trabajo de la pesca es muy exigente y corrientemente ocurre que tengan que sumar muchas horas continuas de trabajo sin adecuado descanso”.

Barretto recalcó que  “el problema es que el conflicto se desata con esa pretensión del lado de los trabajadores casi al inicio de la zafra y por lo tanto ante la falta de acuerdo, ante la imposibilidad de encontrar incluso una zona de diálogo tripartito asistimos a un agravamiento del conflicto sin hasta el momento una posibilidad clara de salida”.

No obstante, indicó que desde el Ministerio de Trabajo se ha trabajo con mucha intensidad en todos los niveles ministeriales. “Hemos ensayado varias fórmulas, varias propuestas, no es que hayamos estado con los brazos cruzados, ni mucho menos”, agregó. En ese sentido, afirmó que se han mantenido “decenas de reuniones con el sindicato, con las cámaras empresariales, con el PIT-CNT, con la Comisión de Legislación del trabajo” y adelantó que  la semana próxima concurrirá a la Comisión de Asuntos Laborales del Senado por este tema.

Enfatizó que “desde los negociadores del Consejo Salarial del Grupo 3 (se refiere a la rama de actividad de la industria pesquera) pasando por la propia directora nacional de trabajo, el ministro de trabajo, yo mismo, como subsecretario, en fin, en todos los niveles se ha puesto foco en este tema pero hasta el momento no hemos encontrado una zona de acuerdos”.

Consultado sobre la posición de las cámaras empresariales señaló que manejan un argumento jurídico. “Los empresarios dicen, el año pasado se firmó un convenio colectivo, ese convenio colectivo está vigente y por lo tanto se desata un convenio en medio de la vigencia de un acuerdo que suponía, según los empresarios, una obligación de paz del lado del sindicato”

Barretto indicó que el ministerio no comparte ese argumento “porque esa obligación de paz no estaría alcanzando a las medidas tomadas por el sindicato porque ese punto no fue resuelto en el convenio por lo tanto está fuera de lo establecido en el convenio colectivo”.

Por otra parte, agregó, fuera de ese argumento, que es un argumento jurídico, hay otras razones que han invocado las empresas para no acceder a esa pretensión de los trabajadores y que tiene que ver con la imposibilidad que manifiestan de sumar un tripulante más por el incremento de costos que ellos supondría, pero también con la imposibilidad desde el punto de vista material, porque sostienen que no hay lugar en las embarcaciones, sobre todo en las costeras que son de pequeño calado o de mediano calado, como para sumar una persona más en los camarotes”.

“En fin, hay razones entonces jurídicas y razones materiales que invocan los empresaerios para no acceder a la petición de los trabajadores”, resumió Barretto.

Barretto indicó que ha habido varias propuestas del gobierno pero últimamente “estamos trabajando en una alternativa para plantearle a las parte en los próximos días”.

Consultado sobre las condiciones laborales, otro de los reclamos de los trabajadores, indicó que en la pesca se trabaja “ condiciones duras aquí y en cualquier parte del mundo”.

En ese sentido, adelantó que dentro de la “batería de propuestas” que está considerando el Ministerio de Trabajo se incluye “considerar también alguna alternativa para encaminar un mejoramiento de ese aspecto”.

Barretto indicó que la nueva propuesta será puesta en consideración de los trabajadores y de las cámaras empresariales en los próximos días.

Respecto a la paralización de prácticamente toda la flota se produce “consecuentemente una afectación a toda la cadena productiva que abarca a las plantas a todo el proceso de industrialización”. Advirtió que con el transcurrir del tiempo se “agregan otras afectaciones a sectores que, como le digo, integran la cadena productiva y que no es solamente la captura”.

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