Ganadería reafirma que el caso del Spiridon II es un conflicto entre privados

El buque navega con dirección al Atlántico; Si no surge un nuevo comprador, la nave continuará hasta puertos uruguayos.
noviembre 17, 2025
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El ministro Fratti aclaró que el MGAP se involucró únicamente como autoridad sanitaria, no como parte del negocio comercial.

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, se refirió este lunes 17 de noviembre a la situación del buque Spiridon II y a la controversia generada en Turquía por el desembarque no autorizado de ganado en pie procedente de Uruguay. El jerarca reiteró que se trata de un conflicto estrictamente comercial entre privados, aunque aclaró que el gobierno uruguayo decidió involucrarse por tratarse de animales vivos y por la necesidad de garantizar condiciones adecuadas de bienestar durante todo el proceso.

«Uruguay no interviene»

Consultado sobre las novedades del caso, Fratti indicó que la información técnica sería ampliada por el director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, pero antes dejó planteada su posición sobre el alcance de las responsabilidades del Estado. “Esto es un negocio entre privados. Hemos dicho hasta el cansancio que los gobiernos no intervienen —en Uruguay al menos— en negocios entre privados. Y si hay una ‘mexicaneada’ entre importadores y exportadores, no es responsabilidad nuestra”, afirmó el ministro.

Sin embargo, aclaró que el ministerio decidió actuar debido a la presencia de animales a bordo y a los riesgos asociados a una prolongación del viaje sin certezas sobre el destino final. “Como hay animales en juego y está el tema del bienestar animal, hemos tomado cartas en el asunto”, señaló. Según explicó, desde el primer momento en que se supo que los animales no habían sido autorizados a desembarcar en Turquía, la Cancillería comenzó a trabajar para facilitar una solución diplomática y operativa.

Posteriormente, el intercambio se volvió más directo entre los servicios sanitarios de Uruguay y sus pares de Turquía, en un intento de destrabar la situación y clarificar los pasos a seguir respecto del embarque. Fratti remarcó que estas gestiones no significan que el Estado participe en la negociación comercial, sino que buscan proteger el estatus sanitario, el bienestar animal y la continuidad de un mercado relevante para Uruguay.

El ministro destacó además que Turquía transmitió a Uruguay un mensaje claro: las relaciones sanitarias y comerciales entre ambos países siguen intactas, y lo ocurrido con el Spiridon II no afecta la continuidad del comercio de ganado en pie. “Lo que quiero adelantar es que Turquía nos manifestó que con Uruguay no hay ningún problema y que el próximo embarque, que sale en unos días, tampoco tiene problema de que salga con ese destino”, aseguró.

El próximo envío —según confirmaron fuentes oficiales— se realizará bajo los mismos protocolos sanitarios que Uruguay aplica históricamente y que Turquía ha vuelto a validar en las conversaciones recientes. La reafirmación del vínculo sanitario fue interpretada dentro del Ministerio de Ganadería como una señal relevante, especialmente ante la sensibilidad reputacional que generó la situación del Spiridon II y las dudas instaladas en el sector exportador.

Fratti insistió en que el gobierno mantendrá su enfoque: acompañar cuando existan animales involucrados, defender el estatus sanitario nacional y asegurar que Uruguay cumpla con todos los estándares que exige la normativa internacional, pero sin intervenir en la relación comercial entre las empresas que intervienen en las operaciones de exportación.

Con el buque ya de regreso y a la espera de una eventual redirección hacia otro destino —gestión que corre por cuenta de los operadores privados—, las autoridades continúan monitoreando la situación en coordinación con Servicios Ganaderos, la Cancillería y las contrapartes turcas, mientras el sector exportador aguarda una resolución definitiva del caso.

Protocolos sanitarios cumplidos

Por su parte, el director general de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Marcelo Rodríguez, detalló los pasos técnicos y administrativos detrás del caso del buque Spiridon II, que transporta 2.900 bovinos uruguayos y quedó envuelto en un diferendo comercial en Turquía. Según explicó, Uruguay cumplió “estrictamente” con todos los protocolos sanitarios y el problema se originó en una discrepancia entre el exportador y el importador.

Rodríguez enfatizó que todo envío de ganado en pie se rige por las exigencias sanitarias del país de destino, además de los controles que realiza Uruguay.

Los animales del Spiridon II cumplieron una cuarentena de 21 días, con sangrados, análisis y selección sanitaria previa. Aquellos que no cumplían los requisitos fueron retirados del lote y derivados a faena.

“En este caso se hicieron todos los protocolos normales. De hecho, ahora están saliendo 7.000 animales hacia Turquía, o sea que el acuerdo sanitario con Turquía se mantiene”, subrayó.

Durante la travesía viajó un veterinario independiente —como exige el servicio oficial— quien reportó la muerte de unos 40 animales (entre 1% y 2% del total), una cifra que calificó como habitual para un embarque de esta magnitud. También constató la pérdida de algunas caravanas de identificación.

El conflicto en Turquía

Una vez en puerto turco, surgió un problema en el listado de animales aceptados por el importador. Un número específico del lote no fue validado por el comprador y la justicia local impidió la descarga.

Según Rodríguez, Uruguay no fue informado del incidente hasta los primeros días de noviembre, pese a que la nave había arribado el 22 de octubre. Tras gestiones iniciales, el veterinario embarcado debió regresar a Uruguay cuando el importador dejó de cubrirle los gastos.

El gobierno turco planteó tres alternativas al importador: faenar los animales en Turquía, reenviarlos a origen o redirigirlos a otro mercado.

Rodríguez explicó que el MGAP se involucró únicamente como autoridad sanitaria, no como parte del negocio comercial.

Diálogo con Turquía y estado del embarque

El pasado viernes, autoridades del MGAP mantuvieron una reunión con el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Turquía. Rodríguez calificó el encuentro como “muy bueno” y señaló que las autoridades turcas reconocieron el estatus sanitario de Uruguay y la importancia de mantener el comercio.

Incluso, Turquía emitió un comunicado reafirmando la continuidad del vínculo sanitario, lo que, según el jerarca, confirma que no existe cuestionamiento técnico hacia Uruguay.

Mientras tanto, el Spiridon II navega actualmente con rumbo hacia el Atlántico con dirección al Uruguay.

“El barco viene direccionado a Uruguay. Lo que nos han dicho informalmente es que intentarán redireccionar los animales en el trayecto”, señaló Rodríguez.

Si no surge un nuevo comprador, la nave continuará hasta puertos uruguayos.

Sobre el bienestar animal, indicó que Uruguay ha insistido en que se garantice alimentación y agua. Los reportes del buque indican que el ganado está en condiciones aceptables, aunque el MGAP no puede verificarlo por falta de un veterinario a bordo.

Impacto reputacional y continuidad del comercio

Consultado sobre las repercusiones del caso, Rodríguez admitió que hubo “un golpe reputacional”, aunque subrayó que Turquía valora la confiabilidad sanitaria del país. El mejor indicador —dijo— es la continuidad de los embarques: otro buque con 7.000 animales está partiendo hacia ese mismo mercado.

“Se sigue respetando el estatus sanitario del país. Eso quedó claro en la reunión con las autoridades turcas”, afirmó.

Finalmente remarcó que el MGAP no interviene en negociaciones económicas entre privados: su rol se limita a certificar condiciones sanitarias y de bienestar previas a cada embarque, ya sea con destino a reproducción, engorde o faena.

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