La ministra de Defensa Sandra Lazo confirmó que recibió el jueves 13 de noviembre una comunicación de parte del astillero Francisco Cardama en el que “no habla de ningún tipo de negociación”, aunque “sí nos hace un planteo que tiene que ver específicamente con algunas demoras que están ajustadas a fundamentalmente al próximo hito que se cumpliría en el mes de enero”.
Lazo fue consultada este sábado 15 de noviembre por los medios de comunicación al finalizar el acto por el Día de la Armada. La secretaria de Estado agregó que el Ministerio de Defensa responderá al astillero español “acorde a lo que venimos trabajando” y aclaró que hasta el momento no recibió de parte de Cardama “ningún tipo de llamado al diálogo, por supuesto que siempre estamos dispuestos a hacerlo” en alusión a una posible renegociación para instalar una nueva garantía y seguir adelante con la construcción de las OPV. Puntualizó que no había tenido contacto con el empresario Mario Cardama desde el 22 de octubre pasado, día en que se hizo la conferencia de prensa por parte del presidente de la Republica, Yamandú Orsi, en la que anunció la rescisión del contrato y la denuncia penal ante los fuertes indicios de fraude.
«Anteayer (jueves) recibimos una comunicación que específicamente no habla de ningún tipo de negociación, sí nos hace un planteo que tiene que ver específicamente algunas demoras que están ajustadas fundamentalmente al próximo hito que se cumpliría en el mes de enero. Y bueno, estamos contestando, respondiendo acorde a lo que venimos trabajando, que no hemos dejado de trabajar nunca en este tema», indicó.
«Pero, no recibí ningún tipo de llamado al diálogo. Por supuesto, que siempre estamos dispuestos a hacerlo», enfatizó.
Una alta fuente del Ministerio de Defensa Nacional (MDN) confirmó a Portal Marítimo que ante esta situaciónl el gobierno “difícilmente” avance con el pago del próximo hito previsto en el contrato con el astillero español Francisco Cardama, responsable de la construcción de las patrulleras oceánicas (OPV) destinadas a la Armada Nacional. El Ministerio recibió en los últimos días una comunicación formal de Cardama vinculada a la próxima etapa del cronograma contractual. La interpretación técnica dentro del MDN es clara: el astillero busca asegurarse la próxima transferencia para sostener el avance de obra.
Actualmente, el contrato continúa vigente, la primera OPV está en construcción —aunque con dificultades— y también se mantienen abiertas las instancias judiciales asociadas al caso tras el inicio del proceso de rescisión y la presentación de una denuncia penal por presunto fraude contra el Estado. Sin embargo, la definición política es firme: no habrá un pago automático en enero, que es cuando debería activarse el siguiente desembolso. “Difícilmente suceda lo de la transferencia”, señaló la fuente, reafirmando la línea que ya expresó el presidente Yamandú Orsi: “así no”.
“Varios escenarios posibles”
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, existen “varios escenarios posibles”, que están siendo analizados en detalle por los equipos técnicos y jurídicos del Ministerio.
Entre los caminos en estudio, se encuentra la posibilidad de reformular el contrato, asegurando que “los intereses del Estado queden protegidos”, o incluso avanzar hacia un nuevo acuerdo, siguiendo una lógica similar a la utilizada en la reformulación del proyecto Arazatí.
“Las alternativas son varias; lo que sí es seguro es que se busca cuidar los recursos públicos y, al mismo tiempo, contar con las OPV que el país necesita”, afirmó.
Visita “muy particular”
Sobre la actuación de un diputado del Partido Nacional, Gabriel Gianoli, presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Representantes, quien visitó a título personal en España el astillero Francisco Cardama. La visita fue calificada por la fuente como “muy particular” y, según consideró, terminó dejando al legislador “en una posición incómoda”, luego de que las propias autoridades gallegas tomaran distancia del hecho.
“El presidente de la Xunta de Galicia y la diputada que se reunió con Orsi dieron un ejemplo, poniéndose del lado de los intereses de su país”, destacó la fuente del MDN.
¿Industria naval uruguaya?
Sobre la posibilidad de que la industria naval nacional —incluida la UNTMRA— tenga algún rol futuro en la construcción o ensamblaje de las OPV, la fuente fue cauta, pero dejó abierta la puerta:
“La industria naval es una gran idea y un lindo desafío. No sé si esta será la ocasión, pero no deberíamos perderla de vista”, aclaró la fuente.
Aunque se trata de un escenario aún distante, dentro del MDN existe la convicción de que Uruguay debe explorar alternativas industriales estratégicas, especialmente en áreas donde existe demanda sostenida, como la renovación de la flota de la Armada.
Investigación administrativa: todavía sin concluir
En paralelo, continúa la investigación administrativa vinculada a la negociación original del contrato. Aunque está en su etapa final, aún faltan “algunos días” para su cierre formal.
Este informe podría ser clave para definir los pasos a seguir, especialmente si surgieran observaciones sobre la arquitectura jurídica del acuerdo, el proceso de adjudicación o la gestión documental asociada.
Lazo prepara la interpelación
En paralelo, la ministra Sandra Lazo se prepara para la interpelación convocada por el senador Javier García. Según afirmó, lo hará “con total tranquilidad”, repasando tanto el proceso previo a la adjudicación de la compra directa como la actuación realizada desde que asumió la conducción del Ministerio.
“Todas las preguntas van a ser respondidas con mucha tranquilidad. Respeto profundamente los procedimientos parlamentarios”, señaló.
El contrato original de las OPV
El acuerdo firmado entre el Estado uruguayo y el astillero Cardama establece un cronograma de pagos asociado a “hitos” de avance en la construcción de las tres Patrulleras Oceánicas (OPV) destinadas a la Armada Nacional. Cada desembolso depende del cumplimiento de etapas técnicas verificables y certificadas. Además, exigía a Cardama la presentación de una garantía de fiel cumplimiento, la cual es un requisito legal para asegurar que la empresa cumpla con sus obligaciones contractuales. El contrato especificaba que esta garantía debía equivaler al 5% del monto de la adjudicación y se debía presentar en un plazo de 45 días, algo que no ocurrió y que terminó siendo un factor en la rescisión del contrato. Estos son los elementos principales:
1) Primer hito — Diseño y planificación técnica
Incluye la presentación y aprobación de la ingeniería básica, especificaciones de sistemas, planos generales y documentación inicial.
Estado: cumplido. Motorizó el primer pago parcial.
2) Segundo hito — Corte de chapa y montaje inicial
Supone el inicio formal de la construcción de los cascos, corte de acero y armado de secciones estructurales.
Estado: cumplido. Dio lugar al segundo desembolso.
3) Tercer hito — Avance estructural y ensamblaje de bloques
Abarca el progreso medible en la estructura primaria de cada buque, incluyendo soldaduras certificadas, integración de bloques y avances en la obra viva.
Estado: en curso.
El próximo pago —previsto originalmente para enero— corresponde a esta etapa, pero el Gobierno evalúa no realizarlo en las actuales circunstancias.
4) Cuarto hito — Instalación de sistemas principales
Comprende la incorporación de motores, generadores, sistemas de propulsión, habitabilidad, electrónica y cableado.
El desembolso se realiza solo una vez instalados los equipos críticos.
5) Quinto hito — Botadura y pruebas de puerto
Exige que cada OPV sea botada al agua y supere las pruebas estáticas de funcionamiento, seguridad y estanqueidad.
6) Sexto hito — Pruebas de mar y entrega final
Incluye pruebas dinámicas, certificación operativa y aceptación final por parte de la Armada.
Al completarse, se ejecuta el pago final.