Pablo Domínguez, gerente general de Ocean Network Express (ONE) en Uruguay, recibió a Portal Marítimo para repasar la importancia del mercado uruguayo dentro de la estrategia global de la naviera japonesa—hoy la sexta más grande del mundo—y analizar los retos y oportunidades que enfrenta el sector marítimo en la región.
Con más de tres décadas de experiencia en la actividad portuaria, Domínguez es un observador privilegiado de la evolución del transporte marítimo y de los cambios estructurales que han modelado el comercio internacional.
La historia profesional del ejecutivo está estrechamente vinculada al Puerto de Montevideo. Tras pasar por distintos segmentos del transporte —como graneles, carga refrigerada, líquidos, roro y cruceros—, Domínguez está hoy completamente enfocado en el transporte marítimo de contenedores, un área que, según afirma, atraviesa un proceso de transformación acelerada a escala global.
ONE nació hace casi ocho años a partir de la fusión de tres tradicionales navieras japonesas: MOL, NYK y K-Line. La decisión empresarial respondió a un momento de profunda contracción del mercado marítimo, en el que Japón no podía sostener tres operadores de nivel internacional. La unión permitió consolidar una naviera global con 260 barcos operativos, rutas en 120 países y más de 125 servicios regulares.
Su casa matriz se encuentra actualmente en Singapur, desde donde coordina una red que Domínguez describe como “amplia, moderna y alineada con las exigencias de un comercio altamente competitivo”.
Uruguay dentro de la estrategia global
La posición de Uruguay en la red de ONE es calificada por Domínguez como “importante y estratégica”, especialmente gracias al Puerto de Montevideo y su régimen de puerto libre. “Somos un mercado particular porque combinamos carga doméstica con una capacidad creciente para captar transbordos”, explica. Esta característica resulta clave para que los grandes armadores mantengan a Montevideo en sus rutas, permitiendo además que el país se consolide como un punto logístico para la región.
Uruguay integra la llamada Costa Este de Sudamérica (ECSA), junto con Brasil y Argentina, un corredor con fuerte tradición en el comercio marítimo. Incluso antes de la creación de ONE, las navieras fundacionales ya operaban en Montevideo desde hacía décadas. Sin embargo, la dinámica actual del comercio —marcada por la globalización y la disminución de navieras regionales— ha reforzado la relevancia de puertos con condiciones competitivas de operación.
El gerente general destaca que Uruguay ha sabido mantener una estabilidad política, económica y jurídica que genera confianza en los operadores internacionales. No obstante, alerta sobre la importancia de preservar ese prestigio internacional, que tanto costó conseguir. Los recientes paros en el puerto, señala, han generado preocupación por su impacto operativo y sus efectos negativos en un momento de alta demanda y congestión portuariaregional.
La profundidad y el dragado, puntos clave.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la necesidad de profundizar el acceso al Puerto de Montevideo para recibir barcos de mayor porte. El crecimiento del comercio internacional, en especial el proveniente de Brasil y el resto del Mercosur, presiona a las navieras a operar con buques cada vez más grandes principalmente en las rutas al Lejano Oriente, tanto por eficiencia como por economía de escala.
Domínguez celebra la decisión gubernamental de avanzar hacia los 14 metros de calado en el canal de acceso, aunque no descarta que en el futuro esa cifra pueda resultar insuficiente. “Es un mundo muy incierto; hay que estar preparados con el mejor “menú de servicios” actualizados posible. No podemos esperar a que lleguen los barcos para recién entonces hacer el dragado”, afirma.
Explica que la región está viviendo un momento singular dentro de un escenario global fragmentado por tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Brasil, por ejemplo, se expande con un ritmo notable en su oferta exportadora, especialmente en el sector alimentos. Este crecimiento está generando un aumento de la demanda de transporte marítimo, lo que obliga a mejorar las condiciones operativas de los puertos.
Nuevos servicios y mayor capacidad para Uruguay.
Como parte de esa ampliación del comercio, ONE incorporó recientemente un segundo servicio que conecta Asia con la costa este de Sudamérica. Al ya existente SX1 —del que forma parte el ONE Strength— se sumó el SX2, que opera vía Río Grande con conexiones posteriores hacia Montevideo.
El SX1 seguirá siendo clave, especialmente con la llegada de dos buques de gran porte: el ONE Strength y su gemela, el ONE Synergy, que arribará en enero. Ambos tienen una capacidad de aproximadamente 14.000 TEU, lo que supone un incremento total de 4.000 TEU adicionales respecto a los buques de 12.000 TEU que antes cubrían este tramo.
También amplían considerablemente la capacidad frigorífica, pasando de un promedio de 1.500 a 1.800 enchufes reefers por barco, una mejora especialmente relevante para las exportaciones uruguayas de carne hacia Asia.
Se trata, además, de barcos preparados para utilizar en el futuro combustibles más limpios como metanol o amoníaco, en línea con el objetivo de ONE de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. En este punto, Domínguez menciona el proyecto uruguayo “HIF”, en Paysandú, que podría llegar a producir metanol verde para abastecer a embarcaciones de nueva generación, configurando una oportunidad de enorme potencial para el país.
Una operación compleja y altamente planificada
La llegada del ONE Strength —el barco más largo o de mayor eslora, que haya atracado en Montevideo hasta el presente— implicó una operación de altísima precisión. Solo en esa escala se realizaron 1.000 movimientos de carga y descarga en unas 15 horas, una eficiencia que Domínguez atribuye al profesionalismo del puerto y al trabajo previo de planificación.
La coordinación comienza entre 10 y 15 días antes del arribo, aunque factores dinámicos —como cancelaciones de puertos previos o cambios de última hora— pueden modificar los planes. La profundidad limitada de algunos puertos de la región, como Buenos Aires, también influye en la estrategia de operación.
A pesar de la complejidad, el gerente general subraya que el Puerto de Montevideo posee una experiencia única en la región para gestionar múltiples operaciones simultáneas de forma eficiente.
Un país confiable para invertir y operar
Por último, Domínguez reflexionó sobre el posicionamiento de Uruguay como plaza marítima y logística. Destaca la solidez institucional, el buen diálogo entre sector público y privado, y la capacidad del país para reinventarse constantemente. “Es el sello que nos diferencia en la región”, afirma.
Reitera la necesidad de seguir defendiendo el régimen de puerto libre, garantizar la continuidad de las políticas estratégicas y profundizar el dragado, factores que considera esenciales para mantener la competitividad del Puerto de Montevideo.
También señala el histórico y excelente vínculo de ONE con KatoenNatie y TCP, relaciones que vienen desde antes de la creación de ONE y que han permitido operar en Uruguay con confianza y eficiencia.
La visión e importancia de los acuerdos comerciales para Uruguay.
Para Domínguez, los acuerdos entre el Mercosur con —UE, CPTPP y EFTA— multiplicarán el potencial exportador uruguayo y generarán un efecto virtuoso sobre el transporte marítimo, la inversión y la creación de empleo, reforzando la posición del país como plataforma confiable y estable en la región.
Domínguez considera que la concreción del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea sería un impulso decisivo para Uruguay y para toda la región. La naviera sostiene que se trata de un mercado histórico para las exportaciones regionales y una plataforma que favorece la inversión, la creación de empleo y la dinamización del comercio exterior.
Para Domínguez, un entendimiento definitivo enviaría una señal clara de estabilidad y apertura hacia el mundo, con impacto directo en exportadores e importadores. Por otro lado, la empresa valora de manera muy positiva la aspiración de Uruguay de integrarse al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).
Domínguez destaca que Asia es hoy, por lejos y de forma consistente, el principal destino en volumen para las exportaciones contenerizadas uruguayas, lo que convierte este acuerdo en estratégico. Interpreta este paso como una política de Estado coherente, mantenida más allá de los cambios de gobierno, y como una señal favorable para los operadores privados que apuestan por el mercado asiático.
Desde la perspectiva de Domínguez, el avance en un acuerdo comercial con los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) complementa y amplía las oportunidades de inserción internacional de Uruguay.
Domínguez entiende que la reducción de barreras y la mejora de condiciones para los productos uruguayos contribuyen directamente a aumentar el volumen de comercio, lo que deriva en mayores flujos logísticos y en más competitividad para el país.
Los números clave de ONE en Uruguay
• Flota global: 260 buques de distintos tamaños.
• Cobertura: más de 120 países y 125 rutas de servicio.
• Capacidad de los nuevos buques: 14.000 TEU cada uno (ONE Strength y ONE Synergy).
• Incremento total de capacidad en el SX1: +4.000 TEU.
• Enchufes frigoríficos por buque: pasan de 1.500 a 1.800.
• Movimiento récord en TCP, buque ONE Amazon (2023): 102 movimientos/hora.
• Objetivo ambiental de ONE: cero emisiones netas para 2050.