La Administración Nacional de Puertos (ANP) resolvió implementar un conjunto de medidas orientadas a la reducción del gasto corriente y la priorización de las inversiones consideradas esenciales, con el objetivo de fortalecer la gestión financiera del organismo y optimizar el uso de los recursos públicos.
La decisión, adoptada por el Directorio de la ANP y comunicada este jueves, establece una política de contención del gasto que regirá hasta el cierre del ejercicio 2026 y que comprende la suspensión de inversiones y adquisiciones que no estén directamente vinculadas a la seguridad portuaria, la operativa o los requerimientos sanitarios.
Según informó el organismo, la medida apunta a garantizar una administración de los recursos «con mayores niveles de eficacia y eficiencia», así como a mejorar los flujos financieros de la empresa pública.
Entre las principales disposiciones adoptadas se encuentra la reducción de los gastos de funcionamiento y la suspensión, hasta el 31 de diciembre de 2026, de la compra de activos fijos, mobiliario y equipamiento considerados no imprescindibles para el desarrollo de las actividades portuarias esenciales.
La resolución también establece que aquellos procedimientos de compra ya iniciados y que pudieran verse alcanzados por estas restricciones deberán ser informados al Directorio de la ANP, que evaluará la conveniencia de mantener o reconsiderar su ejecución.
Asimismo, para aquellas nuevas adquisiciones que sean consideradas prioritarias y cuyos montos superen los límites establecidos para las compras directas ampliadas, la autorización deberá contar con la aprobación expresa de la Gerencia General.
La ANP dispuso además un mecanismo específico de seguimiento y control de la ejecución de estas medidas. La responsabilidad del monitoreo de la evolución del gasto recaerá en el Departamento de Planificación, Presupuesto y Control de Ejecución, a través de la Unidad de Planificación y Presupuesto.
La decisión se enmarca en una estrategia de racionalización del gasto orientada a concentrar los recursos disponibles en áreas consideradas críticas para el funcionamiento del sistema portuario nacional, priorizando las inversiones vinculadas a la seguridad operacional, la continuidad de los servicios y el cumplimiento de las exigencias sanitarias.
Si bien el comunicado oficial no detalla el volumen de recursos involucrados ni el impacto presupuestal esperado, la medida refleja una política de mayor control y priorización del gasto en un contexto de revisión de las inversiones y de búsqueda de una gestión financiera más eficiente dentro del principal organismo portuario del país.