Gremiales rurales reclaman una rebaja del gasoil y advierten por el impacto en la competitividad exportadora

La Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural solicitaron una reducción en el precio del combustible ante la caída del petróleo en los mercados internacionales.
junio 24, 2026
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De acuerdo con las estimaciones manejadas por la Asociación Rural del Uruguay (ARU) desde febrero el gasoil acumuló un incremento cercano al 30%,

Las principales gremiales agropecuarias del país volvieron a poner sobre la mesa uno de los temas que consideran centrales para la competitividad del sector productivo: el precio de los combustibles. Tanto la Asociación Rural del Uruguay (ARU) como la Federación Rural reclamaron al Poder Ejecutivo una rebaja en el valor del gasoil, argumentando que la caída registrada por el petróleo en los mercados internacionales debería trasladarse a los precios internos.

El planteo adquiere especial relevancia para sectores estrechamente vinculados a la actividad exportadora, el transporte de cargas y la logística, donde el costo del combustible representa uno de los principales componentes de la estructura de costos.

El presidente de la ARU, Rafael Ferber, solicitó formalmente una reducción del 15% en el precio del gasoil a partir del 1° de julio. Según explicó durante una actividad realizada en la Cámara de Industrias, la baja sostenida del petróleo de referencia para Uruguay justificaría un ajuste que compense los aumentos acumulados durante los últimos meses.

Ferber recordó que las tensiones geopolíticas registradas en Medio Oriente y la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz habían impulsado una suba significativa en los precios internacionales de los combustibles. Sin embargo, sostuvo que ese escenario comenzó a revertirse y que la evolución actual del mercado debería reflejarse en las tarifas locales.

De acuerdo con las estimaciones manejadas por la gremial, desde febrero el gasoil acumuló un incremento cercano al 30%, situación que impactó directamente sobre la actividad agropecuaria y sobre los costos asociados al transporte de mercaderías.

“El objetivo es poner el reloj en cero”, señaló Ferber, quien además defendió la continuidad del sistema de revisión mensual de tarifas y manifestó su desacuerdo con un eventual retorno a esquemas de ajuste bimestral.

Según el dirigente ruralista, mantener una actualización frecuente permitiría reflejar con mayor precisión las variaciones del mercado internacional y evitaría distorsiones entre el costo real del combustible y el precio que pagan los usuarios.

Un insumo clave para la logística

La discusión sobre el precio del gasoil trasciende al sector agropecuario. El combustible es uno de los insumos fundamentales para el transporte terrestre de cargas, actividad que sostiene buena parte del movimiento de exportaciones e importaciones del país.

Desde la producción primaria hasta la llegada de las mercaderías a los puertos, el costo del transporte tiene una incidencia directa sobre la competitividad de las cadenas exportadoras.

Por esa razón, las variaciones en el precio del gasoil suelen ser seguidas de cerca por productores, transportistas, operadores logísticos y empresas vinculadas al comercio exterior.

La Federación Rural también se sumó al reclamo mediante un comunicado titulado “Es tiempo de señales para el crecimiento”, en el que expresó su preocupación por la evolución de los costos internos y su impacto sobre la rentabilidad de las empresas.

La organización sostuvo que los productores uruguayos continúan enfrentando costos superiores a los de sus competidores regionales e internacionales, situación que limita las posibilidades de inversión y crecimiento.

Diferencias con los mercados internacionales

Según la Federación Rural, la reciente baja del petróleo volvió a poner en evidencia una situación que el sector viene cuestionando desde hace años: la dificultad para que las reducciones del precio internacional del crudo se reflejen rápidamente en el mercado local.

La gremial señaló que mientras el petróleo registra descensos en los mercados internacionales, el precio de los combustibles en Uruguay continúa ubicándose por encima de los niveles observados en otros países con los que compite por mercados de exportación.

De acuerdo con los datos difundidos por la organización, el Gasoil 50S pasó de costar $48,90 por litro en febrero a $61,76 por litro desde el 1° de junio, lo que representa un aumento de 26,3% en apenas tres meses.

La institución considera que, en función de la evolución reciente del petróleo, el valor debería ubicarse en niveles próximos a los registrados en abril de 2026, cuando el litro se comercializaba a $50,63.

“El sector productivo espera que la baja internacional sea trasladada de forma clara y transparente al precio final”, señaló la gremial.

Competitividad y comercio exterior

Más allá de la discusión puntual sobre el combustible, la Federación Rural vinculó el tema a una problemática más amplia relacionada con la competitividad de la economía uruguaya.

La organización sostuvo que el atraso cambiario y los elevados costos internos generan dificultades crecientes para las actividades orientadas a la exportación.

En ese sentido, advirtió que mientras los costos locales continúan aumentando, el valor del dólar permanece relativamente estable, reduciendo los márgenes de rentabilidad de los productores que venden sus bienes en los mercados internacionales.

“La situación no es una preocupación teórica, es un problema concreto que afecta a miles de productores”, indicó la entidad, al señalar que el escenario actual compromete inversiones, dificulta el recambio generacional y limita el desarrollo económico en el interior del país.

Las gremiales consideran que una reducción en el precio del gasoil contribuiría a aliviar parte de la presión sobre los costos productivos y logísticos, con efectos positivos sobre la competitividad de las exportaciones.

Reclamos más amplios

El comunicado de la Federación Rural también incluyó referencias a otros factores que, a juicio de la institución, afectan el desempeño del sector.

Entre ellos mencionó la presión fiscal, el déficit fiscal persistente y la continuidad del denominado “1% municipal”, tributo cuya eliminación viene siendo reclamada históricamente por la organización.

A pocos días de nuevas definiciones sobre ese tema, la gremial reiteró que el impuesto carece actualmente de justificación técnica, económica y jurídica.

Finalmente, la entidad llamó a implementar medidas que fortalezcan la actividad productiva y generen mejores condiciones para la inversión.

“El campo necesita señales claras”, sostuvo la Federación Rural, al tiempo que reclamó menores costos, menos burocracia y una reducción de la presión fiscal como herramientas para fortalecer la competitividad de los sectores exportadores y de toda la economía nacional.

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