El Capitán Miranda se convierte en el segundo buque del mundo en portar el escudo azul de Unesco

El reconocimiento internacional identifica al velero escuela de la Armada Nacional como bien cultural y refuerza su compromiso con la preservación del patrimonio.
octubre 1, 2026
Tiempo de lectura: 6'
Con el izado del emblema en el palo mayor concluyó la ceremonia de incorporación del Escudo Azul al Capitán Miranda.

El velero escuela Capitán Miranda incorporó este miércoles el Escudo Azul de la UNESCO, en una ceremonia que reunió a autoridades del Ministerio de Defensa Nacional, Ministerio de Educación y Cultura, Armada Nacional y de la oficina regional de la UNESCO en Montevideo.

El reconocimiento tiene una particular significación para Uruguay: el Capitán Miranda se convierte en el segundo buque del mundo en portar el emblema internacional de protección del patrimonio cultural, según fue destacado durante la ceremonia. (La Fragata ARA Presidente Sarmiento de Argentina fue la primera embarcación del mundo en recibir la señalización de la Convención de La Haya de protección patrimonial en septiembre de 2016).

El acto se desarrolló en el marco del proyecto Patrimonio de la Defensa, impulsado por el Ministerio de Defensa Nacional, y constituye el segundo hito del proceso de incorporación de bienes vinculados con la historia y la defensa nacional al sistema de protección identificado mediante el Escudo Azul.

El primer emblema fue colocado recientemente en la Fortaleza de Santa Teresa, mientras que el próximo 4 de noviembre está prevista la colocación del tercero en el Cuartel de Dragones de Maldonado, junto con la firma de una carta de acuerdo entre el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Educación y Cultura y la oficina regional de UNESCO en Montevideo.

Durante la ceremonia, el director de la oficina regional de UNESCO en Montevideo, Ernesto Fernández Polcuch, explicó que el Escudo Azul tiene su origen en la Convención de La Haya de 1954, el primer tratado internacional de alcance mundial dedicado específicamente a la protección del patrimonio cultural en situaciones de conflicto armado.

La Convención surgió después de la destrucción masiva de bienes culturales durante la Segunda Guerra Mundial y estableció mecanismos destinados a preservar ese patrimonio.

Fernández Polcuch destacó que la señalización no debe ser entendida únicamente como un símbolo, sino como parte de un compromiso de protección, que incluye la planificación de medidas de salvaguardia, preparación ante emergencias, capacitación y sensibilización.

En ese sentido, señaló que la colocación del emblema en el Capitán Miranda adquiere una dimensión particular porque se realiza en tiempos de paz, antes que ante una situación de conflicto o emergencia.

“Es mucho más significativo hacerlo en el momento de paz”, señaló el representante de UNESCO, quien recordó que el Escudo Azul ha sido colocado también en bienes culturales ubicados en países afectados por conflictos armados.

Un patrimonio que navega

La particularidad del Capitán Miranda radica precisamente en que el bien cultural protegido no permanecerá en un sitio determinado.

El Escudo Azul navegará con el buque, cruzará océanos e ingresará a puertos de distintos países, acompañando al pabellón nacional y llevando consigo un mensaje de Uruguay sobre la importancia de la protección del patrimonio cultural.

La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, destacó durante su intervención que el velero escuela constituye uno de los símbolos más reconocibles del país en el mundo.

“El escudo azul que colocamos hoy no quedará inmóvil. Este escudo va a navegar, va a cruzar océanos, va a ingresar a puertos de distintos países, va a acompañar a nuestra bandera y va a llevar consigo un mensaje del Uruguay”, afirmó.

La jerarca definió al Capitán Miranda como buque de la Armada Nacional, buque escuela, plataforma de formación profesional y patrimonio vivo, además de considerarlo una verdadera embajada navegante de Uruguay.

Según señaló, el buque ofrece una oportunidad singular para proyectar el patrimonio nacional en el exterior y generar vínculos con instituciones, puertos, museos, sistemas educativos y organismos internacionales.

“Puede convertirse en una plataforma de diplomacia cultural”, sostuvo Lazo.

La incorporación del Escudo Azul suma así una nueva dimensión a la función que el Capitán Miranda cumple desde hace décadas: además de formar generaciones de oficiales y representar al país en los puertos que visita, podrá transmitir internacionalmente el compromiso uruguayo con la preservación de su patrimonio.

Una historia vinculada al mar

El comandante en jefe de la Armada Nacional, almirante José Luis Elizondo Chiesa, repasó durante la ceremonia la trayectoria histórica del buque.

Construido en Cádiz, España, y botado en julio de 1930, el Capitán Miranda recibió su nombre en homenaje al capitán de navío Francisco Prudencio Miranda, marino, hidrógrafo, historiador y docente naval uruguayo.

Durante sus primeras décadas cumplió funciones como buque hidrográfico, participando en tareas de investigación y relevamiento de las aguas del Atlántico y el Río de la Plata y contribuyendo al conocimiento de zonas que hasta entonces contaban con información limitada.

En 1977 fue transformado en velero de tres palos y posteriormente asumió su actual función como buque escuela de la Armada Nacional.

Desde entonces, generaciones de oficiales han desarrollado parte de su formación a bordo, mientras el buque se convirtió también en uno de los principales instrumentos de representación internacional de Uruguay.

El almirante Elizondo Chiesa definió al Capitán Miranda como “una escuela que navega” y destacó que cada vez que arriba a un puerto extranjero, el buque lleva consigo una parte de la identidad nacional.

“En sus velas viaja nuestra identidad. En el pabellón viaja nuestra soberanía y en su dotación viajan nuestros valores”, expresó.

Para la Armada, la incorporación del Escudo Azul representa, por lo tanto, un compromiso de custodia de una pieza de valor histórico y cultural que trasciende a las distintas generaciones de marinos que pasaron por sus cubiertas.

Patrimonio de la Defensa

El reconocimiento forma parte de una estrategia más amplia destinada a identificar, proteger y poner en valor bienes vinculados con la historia de la defensa nacional.

La ministra Lazo explicó que el proyecto Patrimonio de la Defensa procura incorporar a esa mirada elementos que forman parte de la memoria nacional, entre ellos buques históricos, faros, fortalezas, museos y sitios vinculados con acontecimientos relevantes de la historia del país.

En el caso del Capitán Miranda, su condición de patrimonio móvil permite además proyectar esa política más allá del territorio nacional.

La iniciativa contempla una progresiva incorporación de herramientas educativas y tecnológicas, incluyendo recorridos, contenidos académicos, cartografía, códigos QR y otros recursos interactivos.

La intención es que los bienes patrimoniales puedan ser utilizados como instrumentos de educación y, al mismo tiempo, integrarse a nuevas propuestas culturales y turísticas.

La ministra sostuvo que el patrimonio de la defensa puede contribuir a generar nuevas rutas culturales y turísticas y fortalecer la conexión entre territorio, cultura, navegación e historia.

Una red de protección

El Escudo Azul del Capitán Miranda constituye el segundo paso de una primera etapa que continuará en noviembre con la señalización del Cuartel de Dragones de Maldonado.

En esa oportunidad también está prevista la firma de una carta de acuerdo entre el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Educación y Cultura y UNESCO, con el objetivo de continuar desarrollando el proceso de señalización y protección de bienes del patrimonio de la defensa.

Desde UNESCO se puso a disposición asistencia técnica, capacitación y actividades de sensibilización para profundizar la aplicación de la Convención de La Haya.

El director de la oficina regional de UNESCO destacó que Uruguay está desarrollando este proceso en un momento de paz y que el objetivo es fortalecer una cultura de protección que involucre no solamente a las instituciones, sino también a las comunidades.

El director general del Ministerio de Educación y Cultura, Carlos Varela Ubal, remarcó precisamente esa dimensión y señaló que la protección del patrimonio requiere que las comunidades se involucren activamente en su preservación.

El funcionario vinculó además el Escudo Azul con la vocación de Uruguay como país constructor de paz.

Un símbolo que recorrerá el mundo

Con el izado del emblema en el palo mayor concluyó la ceremonia de incorporación del Escudo Azul al Capitán Miranda.

A partir de ahora, el símbolo acompañará al velero escuela en sus próximas navegaciones y visitas a puertos internacionales.

De esta manera, el buque sumará a su tradicional condición de embajador itinerante de la República una nueva responsabilidad: representar también el compromiso de Uruguay con la protección del patrimonio cultural.

Para la Armada Nacional, se trata de una responsabilidad que trasciende la conservación material del buque y alcanza la historia construida durante décadas por las generaciones de marinos que se formaron y navegaron en sus cubiertas.

Para UNESCO, en tanto, la señalización constituye parte de un proceso de implementación de la Convención de La Haya y de fortalecimiento de las capacidades nacionales para proteger bienes culturales.

El Escudo Azul comenzará así a navegar junto al pabellón uruguayo, llevando a otros países un mensaje que durante la ceremonia quedó sintetizado en una idea: la historia se navega, la cultura se protege y la memoria se transmite.

Newsletter

Reciba toda la información por su casilla de e-mail.

Suscríbase desde aquí

Clima

Don't Miss