La Administración Nacional de Puertos (ANP) informó que las restricciones de acceso dispuestas en la Escollera Suroeste del Puerto de Piriápolis responden exclusivamente a razones de seguridad y tendrán carácter temporal, luego de que vecinos, pescadores, comerciantes y usuarios expresaran su preocupación mediante una carta abierta.
En un comunicado, el organismo explicó que la medida afecta únicamente a la Escollera Suroeste y al Muelle Multipropósito, sectores utilizados por visitantes y pescadores deportivos o aficionados, mientras que el resto de las instalaciones portuarias continúa funcionando con normalidad.
La ANP precisó que nunca se interrumpió el acceso al muelle donde desarrollan sus tareas los pescadores artesanales, quienes procesan allí sus capturas y dependen de esa actividad para su sustento. Tampoco se restringió el ingreso a las marinas 1, 2, 3, A y B, destinadas a embarcaciones deportivas y de servicios.
Según el organismo, la decisión de limitar el acceso se adoptó tras detectarse un avanzado proceso de corrosión en las bases de anclaje de once columnas de iluminación ubicadas en la escollera, situación que representa un riesgo para la seguridad de las personas.
Las tareas de reparación comenzarán en los primeros días de agosto y, una vez finalizadas, se levantará la restricción, quedando nuevamente habilitado el acceso público a la Escollera Suroeste y al Muelle Multipropósito.
La ANP señaló que la planificación de las obras prevé la normalización total de la circulación en el área intervenida una vez culminados los trabajos de refuerzo de las estructuras.
Asimismo, el organismo valoró las inquietudes planteadas por vecinos, usuarios y comerciantes, al considerar que contribuyen a mejorar la comunicación sobre las intervenciones que se realizan en el puerto. En ese sentido, se comprometió a mantener actualizado y difundir el cronograma de ejecución de las obras.
En su comunicado, la administración recordó que el Puerto de Piriápolis no solo cumple un rol estratégico en materia de infraestructura, conectividad y servicios marítimos, sino que también constituye un espacio de alto valor patrimonial, turístico y comunitario, utilizado habitualmente como paseo público por residentes y visitantes.
La intervención busca garantizar la seguridad de quienes concurren diariamente a ese sector del puerto, preservando al mismo tiempo el normal funcionamiento de las actividades pesqueras y náuticas que allí se desarrollan.