Argentina puso en marcha un nuevo mecanismo institucional para fortalecer el seguimiento de la Vía Navegable Troncal (VNT), con la creación de un Consejo de Control que reunirá al Estado Nacional, las provincias y los principales usuarios del sistema.
La medida fue establecida mediante la Resolución 47/2026, publicada el 10 de agosto en el Boletín Oficial, y representa una nueva instancia de participación institucional sobre una infraestructura considerada estratégica para el comercio exterior argentino y para el funcionamiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
El nuevo Consejo tendrá como cometido central generar un ámbito permanente de seguimiento sobre el funcionamiento de la VNT, incorporar conocimiento técnico de los distintos actores vinculados al sistema y contribuir a detectar anticipadamente problemas operativos.
La creación del organismo se produce luego de que en junio pasado fuera adjudicada la concesión para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, abriendo una nueva etapa para una infraestructura que concentra buena parte del movimiento de cargas de la Argentina.
Una vía estratégica para el comercio exterior
La resolución destaca el peso que tiene la VNT dentro de la estructura logística argentina. De acuerdo con los fundamentos de la norma, la vía concentra el mayor movimiento logístico-portuario de la República Argentina, articula alrededor de 60 terminales portuarias y es utilizada para transportar aproximadamente el 80% de las exportaciones del país.
En el marco de la actual concesión, la VNT comprende el tramo que se inicia en el kilómetro 1.238 del río Paraná, en la zona de Confluencia, y se extiende hasta las aguas profundas naturales del Río de la Plata exterior.
Su importancia excede, por lo tanto, las fronteras argentinas. La Vía Navegable Troncal forma parte del corredor de la Hidrovía Paraguay-Paraná, uno de los principales sistemas de transporte fluvial de América del Sur y una infraestructura clave para la salida de las producciones de Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil hacia el Atlántico.
En ese contexto, cualquier modificación en las condiciones de navegación, dragado, mantenimiento, seguridad, infraestructura o régimen económico de la VNT tiene potencial impacto sobre las cadenas logísticas regionales.
Para los países que utilizan el sistema como vía de salida de sus exportaciones, la previsibilidad de la navegación y la eficiencia de los servicios asociados a la vía navegable son factores determinantes para la competitividad.
Un ámbito de participación después de la nueva concesión
La creación del Consejo aparece vinculada directamente con la nueva etapa que se abrió a partir de la adjudicación de la concesión.
El Gobierno argentino busca establecer un mecanismo que permita a los diferentes actores vinculados con la VNT realizar un seguimiento sistemático de la evolución del sistema.
El Consejo contará con un Plenario que sesionará cada dos meses y con diferentes comisiones especializadas. Estas estarán dedicadas a tráfico y régimen económico; gestión ambiental; seguridad y tecnología; infraestructura, mantenimiento y desarrollo federal; y logística regional.
Cada una de esas áreas refleja algunos de los principales desafíos que enfrenta actualmente la vía navegable.
El tráfico y el régimen económico están directamente relacionados con los costos y las condiciones de utilización de la vía. La gestión ambiental incorpora una dimensión cada vez más relevante en la actividad fluvial y portuaria. Seguridad y tecnología apuntan a la modernización de los sistemas de navegación y control.
Por su parte, infraestructura, mantenimiento y desarrollo federal abordan las necesidades físicas de la vía y su impacto sobre las distintas regiones argentinas, mientras que la comisión de logística regional permitirá incorporar una mirada más amplia sobre la integración de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Informes y seguimiento periódico
Uno de los elementos centrales del nuevo esquema será la obligación de la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) de realizar presentaciones bimestrales ante el Consejo.
En esas instancias se informará sobre el estado de la navegación, las obras en ejecución, las tareas de mantenimiento, las inversiones previstas y realizadas y la evolución del tráfico.
Las comisiones, a su vez, elaborarán informes y recomendaciones a partir de los temas analizados.
El Gobierno argentino señala que el mecanismo apunta a fortalecer la transparencia del sistema, facilitar la identificación temprana de problemas operativos e incorporar conocimiento técnico proveniente de quienes utilizan y conocen cotidianamente la infraestructura.
La participación de los usuarios constituye, en ese sentido, uno de los aspectos más relevantes de la nueva estructura.
Empresas vinculadas al comercio exterior, operadores portuarios, actores logísticos y otros usuarios de la vía podrán aportar información sobre dificultades de navegación, infraestructura, tiempos de operación y necesidades de inversión.
Sin cambios en la autoridad regulatoria
La creación del Consejo no modifica las competencias de la autoridad responsable de la Vía Navegable Troncal.
La resolución establece expresamente que las recomendaciones del organismo tendrán carácter consultivo y no vinculante.
Las facultades técnicas, regulatorias y contractuales sobre el sistema concesionado continuarán siendo ejercidas exclusivamente por la ANPYN.
Esto significa que el Consejo funcionará como un ámbito institucional de participación, consulta y seguimiento, pero no tendrá capacidad para adoptar decisiones regulatorias ni para modificar las condiciones de la concesión.
La distinción resulta relevante porque permite incorporar a provincias y usuarios al seguimiento de una infraestructura estratégica sin alterar la estructura de autoridad establecida por el Estado argentino.
El nuevo organismo tendrá además un Secretario Ejecutivo: el licenciado Carlos Alberto Ferrari, quien fue designado para ejercer el cargo con carácter ad honorem.
Una mirada regional sobre la Hidrovía
Para la región, uno de los aspectos de mayor interés será el funcionamiento de la comisión dedicada específicamente a la logística regional.
La Vía Navegable Troncal no constituye solamente una infraestructura argentina. Es uno de los componentes centrales del sistema de la Hidrovía Paraguay-Paraná, por donde circulan importantes volúmenes de productos agrícolas, minerales, combustibles y otras cargas destinadas a los mercados internacionales.
En particular, Paraguay mantiene una fuerte dependencia del sistema fluvial para movilizar buena parte de su comercio exterior, mientras que Bolivia y Brasil también utilizan distintos tramos de la hidrovía.
Uruguay, por su parte, mantiene una relación estratégica con este corredor a través de sus puertos y de los servicios logísticos que ofrece el país como plataforma de conexión con el Atlántico.
La evolución de la VNT tiene especial relevancia para Nueva Palmira y Montevideo, así como para las operaciones de transbordo, los servicios portuarios y las cadenas logísticas regionales.
La posibilidad de contar con una instancia que incorpore formalmente una mirada regional podría convertirse, por lo tanto, en un elemento de interés para los operadores de los países que integran el sistema.
Dragado, infraestructura y competitividad
Uno de los principales desafíos de la nueva concesión será garantizar condiciones de navegación previsibles a lo largo de una vía sometida a una dinámica fluvial compleja.
El mantenimiento de las profundidades, el dragado, la señalización, el balizamiento y las condiciones de seguridad de la navegación son factores directamente vinculados con la capacidad de los buques y convoyes de transportar mayores volúmenes de carga.
La eficiencia de la VNT tiene además un impacto directo sobre los costos logísticos de las exportaciones argentinas.
Por esa razón, la creación del Consejo permitirá que las discusiones sobre obras, inversiones y mantenimiento incorporen la experiencia de los usuarios del sistema y no queden circunscriptas exclusivamente al ámbito administrativo.
La periodicidad bimestral establecida para el Plenario busca precisamente generar un mecanismo de seguimiento continuo, en lugar de limitar la participación de los actores a situaciones de conflicto o problemas puntuales.
Una nueva etapa para la principal vía navegable argentina
La creación del Consejo de Control marca así una nueva etapa institucional para la Vía Navegable Troncal.
Después de un proceso que desembocó en la adjudicación de la nueva concesión, Argentina incorpora ahora una estructura destinada a aumentar la participación y el seguimiento de provincias y usuarios sobre una infraestructura decisiva para su comercio exterior.
El desafío será transformar ese ámbito consultivo en una herramienta efectiva para anticipar problemas, mejorar la coordinación entre los distintos actores y generar información que contribuya a la toma de decisiones.
La VNT concentra buena parte de las exportaciones argentinas y constituye, al mismo tiempo, un eslabón fundamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Por eso, las decisiones que se adopten sobre su mantenimiento, infraestructura, seguridad, tecnología y condiciones de navegación tendrán una dimensión que irá mucho más allá del sistema portuario argentino.
Para los países de la región, y particularmente para quienes utilizan la Hidrovía como corredor de acceso al Atlántico, el funcionamiento de la Vía Navegable Troncal continuará siendo un factor determinante para la competitividad del comercio exterior sudamericano.