Brasil anunció que comenzará antes de junio el dragado del canal San Gonzalo, una obra estratégica que permitirá la navegabilidad continua entre la Laguna Merín y la Laguna de los Patos, habilitando el acceso desde Uruguay al puerto de Río Grande. El proyecto, largamente esperado, es considerado un paso clave para consolidar la hidrovía binacional y mejorar la competitividad logística de la región.
El anuncio oficial fue realizado este domingo 19 de abril de 2026 y contempla un plazo de ejecución de aproximadamente un año. La iniciativa será financiada por el gobierno brasileño y había sido relanzada a fines de 2025, luego de que la licitación se suspendiera en mayo de 2024 debido a eventos climáticos. El impulso político del proyecto se remonta a reuniones mantenidas entre los presidentes Luis Lacalle Pou y Luiz Inácio Lula da Silva en enero de 2023.
La intervención permitirá superar las limitaciones actuales del canal, donde en algunos tramos la profundidad apenas supera un metro, lo que impide el tránsito regular de embarcaciones. Con el dragado, se habilitará una conexión fluvial eficiente para la salida de la producción del este y norte uruguayo hacia el océano Atlántico.
El presidente de la Comisión Binacional Técnica de la Laguna Merín, Paulo Beck, valoró el anuncio y subrayó su impacto para Uruguay. “Es de absoluta relevancia, dado que esta noticia se espera desde hace más de 15 años. Posibilita la navegabilidad de la Laguna Merín y el desarrollo de la hidrovía”, señaló en declaraciones radiales.
Beck explicó que el proyecto permitirá avanzar en iniciativas portuarias en la ribera uruguaya, particularmente en los ríos Cebollatí y Tacuarí, donde existen propuestas de inversión privada. Uno de estos proyectos ya había obtenido licencias en 2017, pero no pudo concretarse debido a la falta de condiciones de navegabilidad.
Según indicó, el desarrollo de la hidrovía facilitará el transporte de cargas como granos, productos forestales y minerales, que actualmente dependen en gran medida del transporte carretero, más costoso. “El transporte fluvial es el más económico y permitiría bajar sustancialmente los costos de producción”, afirmó.
Además, destacó que la mejora en la infraestructura logística podría traducirse en mayores niveles de inversión y generación de empleo en una zona históricamente rezagada en términos de desarrollo. El impacto alcanzaría tanto al noreste uruguayo como al sur de Brasil, fortaleciendo la integración regional.
El dragado del canal San Gonzalo es considerado una pieza central dentro del proyecto de la hidrovía Laguna Merín–Laguna de los Patos, una iniciativa histórica que busca potenciar la conectividad fluvial y el desarrollo productivo en ambos países.