Estados Unidos e Irán concluyeron las conversaciones iniciadas este domingo en Suiza, en las que, tras 18 horas, han acordado crear una «unidad de gestión de conflictos» para poner fin a los enfrentamientos en el Líbano, que han debilitado el alto el fuego vigente en Oriente Medio, según han anunciado en un comunicado los mediadores, Catar y Pakistán.
«Las partes han acordado la creación de una célula de gestión de conflictos, en la que participarán las partes y la República del Líbano, y que estará coordinada por los mediadores, con el fin de garantizar el respeto del cese de las operaciones militares en el Líbano», detalla la nota conjunta de pakistaníes y cataríes.
Las delegaciones de Washington y Teherán «han acordado una hoja de ruta destinada a alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, sentando así las bases para el inicio inmediato de nuevas conversaciones técnicas», que continuarán esta semana en Suiza, según han indicado los Gobiernos de Pakistán y Catar.
Jornada accidentada
En determinado momento, las conversaciones se interrumpieron tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, que habló de nuevos ataques a Irán si el país persa no frena a Hizbulá.
Estados Unidos e Irán comenzaron este domingo las negociaciones en Bürgenstock (Suiza) para poner fin a la guerra en Oriente Medio, pero no hay consenso entre sus versiones. Todavía tratan de aclarar la apertura del estrecho de Ormuz y el alto el fuego en Líbano, pese a la interrupción momentánea por parte de Teherán de esta primera jornada de conversaciones en rechazo a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, que habló de nuevos ataques si el país persa no frena a Hizbulá.
Sin embargo, mientras siguen las conversaciones, el vicepresidente estadounidense y cabeza de la delegación norteamericana, JD Vance, asegura que ha habido «grandes avances» en las primeras horas de la negociación.
«Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que consigamos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones», ha indicado en una comparecencia ante la prensa junto al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y su homólogo de Catar, Mohamed bin Abdulrahmán, quienes participan como mediadores.
Vance ha señalado que la jornada de este domingo representa el comienzo de una «negociación técnica» que «no resolverá todas las discrepancias, pero nos permitirá sentarnos juntos, en realidad por primera vez en la historia, para determinar qué es lo más importante para las partes».
EE.UU. quiere «pasar página»
El objetivo fijado por Trump, ha añadido, es «pasar página y transformar nuestra relación con el pueblo iraní».
«Se trata de tender una mano abierta que diga a los iraníes que si sus dirigentes están dispuestos a dejar de ser un factor de inestabilidad regional y a renunciar a largo plazo a sus aspiraciones de obtener armas nucleares, entonces Estados Unidos está decidido a transformar de forma fundamental su relación con ese país», ha añadido Vance.
Respecto a la situación en Líbano, donde los ataques israelíes en los últimos días provocaron que la delegación de Irán retrasara dos días su llegada a Suiza para la negociación, el vicepresidente ha asegurado que hay también avances para garantizar la aplicación del alto el fuego.
Trump amenaza a Irán con nuevos ataques si no frena a Hizbulá
Pero las declaraciones conciliadoras de JD Vance en Suiza contrastan con la beligerancia de Donald Trump en su red social Truth, donde ha amenazado a Irán con nuevos ataques si no frena a Hizbulá.
“Irán debe impedir de inmediato que sus agentes a sueldo en el Líbano causen problemas. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que la semana pasada, ¡pero aún más!”, ha escrito.
Además, avisó en términos enérgicos a los negociadores iraníes en Suiza que no tendrá ningún problema en aniquilar su país si las conversaciones no fructifican o Teherán decide mantener el cierre sobre el estrecho de Ormuz que declaró ayer en represalia por la ofensiva israelí en Líbano.
«Les dije que, como cerraran el estrecho, se quedarían sin país. Ni siquiera podrán regresar a su puto país», ha asegurado el presidente estadounidense a la cadena Fox News en un momento crucial como es el comienzo de la cumbre diplomática de Bürgenstock.
Es más, Trump ha vuelto a insistir en su amenaza de que Estados Unidos podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz e incluso actuar como «recaudador de peajes», como ha hecho Irán durante el conflicto.
El presidente ha asegurado que podría convertirse incluso en el «ángel de la guarda del estrecho y quedarse con el 20% del petróleo». «Podríamos tomar el control del estrecho si es necesario. Podría arrasar el país si quisiera. Y si no llegan a un acuerdo, nosotros cobraremos los peajes», ha avisado.
Poco después, ha sido el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha subrayado este domingo que las Fuerzas Armadas israelíes seguirán en sus posiciones en el sur de Líbano «el tiempo que sea necesario».
«¿Qué haría Estados Unidos? ¿Dirían que no hay nada que hacer? ¿Pararían el fuego? (…) No, saben perfectamente lo que haría Estados Unidos. Cruzarían la frontera, crearían una zona de seguridad, eliminarían a los terroristas y protegerían a la población hasta que la amenaza desapareciera (…) Eso es precisamente lo que estamos haciendo», ha afirmado Netanyahu durante su intervención en una conferencia organizada por Jewish News Syndicate (Sindicato de Noticias Judías) en Jerusalén.
La delegación iraní abandonó el edificio
La delegación iraní, encabezada por el jefe negociador Mohamad Baqer Qalibaf, dejó el edificio después de que el mandatario estadounidense publicara en la red Truth Social un mensaje en el que amenazaba a Irán con nuevos ataques si no impedía que sus aliados de Hizbulá «causaran problemas» en Líbano.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, también presente en Suiza, evitó hacerse fotos en las que sus miembros estrecharan la mano de sus contrapartes estadounidenses.
Previamente, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, había dado por sentado que Estados Unidos dará su aprobación para la liberación inmediata de 6.000 millones de dólares (unos 5.200 millones de euros) en activos del país congelados en Catar con el comienzo este domingo de las negociaciones con Estados Unidos en la ciudad suiza de Bürgenstock.
El presidente iraní había asegurado igualmente que en modo alguno Irán cederá su «derecho a enriquecer uranio»: «Nunca renunciaremos a ello y la otra parte se verá obligada a aceptarlo», ha añadido en alusión a Estados Unidos durante su comparecencia, recogida por la radiotelevisión estatal iraní IRIB.
Amplias delegaciones para una negociación compleja
Respecto a las delegaciones, la de Estados Unidos se completa, además de Vance, por el enviado especial de EE.UU. para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner.
Del lado iraní, se encuentra el ministro de Exteriores, Abás Araqchí. Para participar en el diálogo se han desplazado también el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor, Asim Munir, así como una delegación de Qatar.
Además estarán el viceministro de Asuntos Exteriores de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Baqeri; el gobernador del Banco Central iraní, Abdolnaser Hemati; el viceministro de Petróleo y Presidente de la Compañía Nacional Iraní de Petróleo, Kazem Qaribabadi y el viceministro de Asuntos Exteriores y portavoz, Esmail Baqaei.
Estados Unidos e Irán firmaron el pasado jueves un memorando de entendimiento que abre un periodo de 60 días con el objetivo de llegar a un acuerdo definitivo que acabe con la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.