En el acto por los 208 años de la Armada Nacional, el almirante José Luis Elizondo subrayó la necesidad de renovar los medios navales y reafirmó el compromiso histórico de la institución. El presidente de la República, Yamandú Orsi, y la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, encabezaron la ceremonia.
Bajo un intenso sol y con el clásico fondo del Río de la Plata, la Armada Nacional conmemoró este sábado su 208º aniversario en una ceremonia realizada en la Plaza de la Armada, en Punta Gorda, con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, autoridades nacionales y departamentales, representantes diplomáticos y la comunidad naval. En el acto, marcado por reflexiones históricas y advertencias sobre los desafíos actuales, el comandante en jefe de la Armada, almirante José Luis Elizondo, pronunció un discurso en el que reafirmó el rumbo de la institución y destacó la urgencia de renovar la flota.
Como es tradición, el evento incluyó la entrega de las medallas al “Mérito al Servicio Naval” al personal superior y subalterno que pasó a situación de retiro, la colocación de una ofrenda floral al pie del monumento a los Caídos en Acto de Servicio, las salvas de ordenanza y el desfile del agrupamiento naval. Tres buques de la Marina de Brasil se sumaron a la conmemoración, así como embarcaciones de la Prefectura Nacional Naval, la fuerza de mar, entidades deportivas náuticas y la Asociación Honoraria de Salvamento Marítimo y Fluvial.
Un homenaje a los caídos y a la historia marítima del país
En su discurso, Elizondo comenzó recordando el origen de la Armada Nacional y su vínculo con la gesta artiguista. “Nuestra Armada tiene un rumbo claro porque sabe de dónde viene y las normas le indican para dónde va, herederos de esa Marina de Artigas y Campbell”, expresó. Enfatizó que el espíritu de sacrificio y firmeza que caracterizó a los primeros marinos orientales debe guiar a la institución en los desafíos presentes.
El jefe naval dedicó un tramo significativo de su intervención a destacar el valor simbólico del monumento a los Caídos en Acto de Servicio, inaugurado en 1960 en homenaje a los tripulantes fallecidos durante el rescate del pesquero Isla de Flores, en 1954. Recordó que la obra del escultor Eduardo Díaz Yepes “simboliza al marino en momentos de su muerte en el mar”, y llamó a mantener vivo el reconocimiento a quienes entregaron su vida en cumplimiento del deber.
Asimismo, rememoró un hito fundacional: la patente de corso otorgada por José Gervasio Artigas el 15 de noviembre de 1817 al buque La Fortuna, gesto que trasladó la causa de la independencia a los espacios marítimos. “Artigas comenzaba a tener una clara visión de incluir todos los espacios marítimos como teatro de operaciones al servicio de la causa”, afirmó.
“Nadie mejor que nosotros sabe el estado de nuestros buques”
Uno de los momentos centrales fue el análisis del estado actual de los medios navales. En un mensaje dirigido especialmente a los tripulantes, Elizondo habló con franqueza sobre la situación de la flota. Si bien no hubo directas a la controversia generada con el astillero español por la construcción de dos patrulleras oceánicas (OPV) asunto que se encuentra ya en la órbita judicial y es manejado al más alto nivel político del Estado, el jefe de la Armada planteó la necesidad de un “recambio generacional”.
“Nadie mejor que nosotros sabe el estado de nuestros medios fluviales, marítimos y aeronavales”, dijo. “Quien les puede decir a ustedes, los que están embarcados, cuál es el estado de sus buques, siendo por ello necesario un recambio generacional”, advirtió.
Aunque no profundizó en cifras o proyectos concretos, la referencia directa al desgaste de los medios navales fue interpretada como un llamado a avanzar en las decisiones de inversión que permitan recuperar la operatividad plena de la Armada. Actualmente, buena parte de la flota supera varias décadas de servicio y enfrenta limitaciones para cumplir misiones de patrullaje, rescate, control ambiental y vigilancia pesquera.
Elizondo remarcó que la institución mantiene firme su vocación pese a las dificultades materiales. “Nuestra esperanza está intacta y el esfuerzo debe continuar”, señaló. “Honremos el pasado y dignifiquemos el futuro”.
Reconocimiento al personal y llamado a la cohesión institucional
El jefe de la Armada destacó también el aporte del personal que pasó a situación de retiro en el último año, especialmente de aquellos que culminaron su carrera alcanzando los tiempos máximos de servicio por retiro obligatorio porque “han puesto la institución por sobre todas las cosas”, afirmó. De esta forma, Elizondo aludió, en forma indirecta, a la situación generada dentro de la Armada al inicio de su gestión, en agosto de este año, por la solicitud de pase a retiro voluntario de tres contralmirantes en protesta por su nombramiento al frente de la fuerza. Se trata de los oficiales Mario Vizcay, Gustavo Luciani y Miguel de Souza, quienes cuestionaron la legalidad del nombramiento, argumentando que Elizondo no pertenece al cuerpo general de la Armada como lo estipula la ley de 1946. Consideraron que con la designación de Elizondo se viola la ley orgánica ya que el comandante en Jefe proviene de Prefectura. Además de solicitar el pase a retiro, los oficiales interpusieron recursos de amparo, lo que no tuvo consecuencias.
Dirigiéndose al personal en activad, expresó: “Ustedes son el bien más preciado que tiene nuestra institución”. Agradeció el apoyo de las familias y llamó a continuar trabajando unidos.
El acto concluyó con un mensaje contundente y de tono aspiracional del almirante Elizondo: “Continuemos navegando juntos por una Armada mejor. ¡Viva la Armada Nacional!”.