Tras una reparación integral en el astillero Tandanor, en Buenos Aires, y tareas de mantenimiento en el puerto de Montevideo, el buque Río Solís retomó operaciones en abril, informó en un comunicado la Administración Nacional de Puertos (ANP).
Con mejoras tecnológicas y preparado para una pesca más eficiente y responsable, el buque reafirma su compromiso con la sostenibilidad en la captura de las distintas especies, agrega la información.
El Río Solís es un pesquero de arrastre dedicado a la captura de merluza, luego de una reparación integral realizada en el dique del astillero Tandanor, en Buenos Aires, continuó con tareas de mantenimiento en la Terminal Puerto Capurro del puerto de Montevideo, donde finalizó su preparación para volver a operar en aguas uruguayas a mediados de abril.
Con 58,93 metros de eslora, 10 metros de manga y una tripulación de 30 personas, el buque se destaca por combinar capacidad operativa con criterios de sostenibilidad. Esta embarcación pertenece a la empresa pesquera uruguaya Nelsar S. A.
Su estructura fue renovada, el proceso incluyó actualizaciones en los sistemas de refrigeración, maquinaria, carenado, control de calidad y renovación de aceros, además de la incorporación de tecnología orientada a una pesca más eficiente y responsable, en línea con los estándares ambientales que promueve la industria.
Merluza
La pesca de la merluza en Uruguay, en la Zona Común de Pesca con Argentina, está sujeta a vedas estacionales y a la gestión de la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo. La merluza es un recurso pesquero de gran importancia para ambos países, tanto en términos económicos como de conservación. La merluza tiene dos zonas de reproducción principales: una en la Patagonia Central argentina durante primavera-verano y otra en la desembocadura del Río de la Plata en otoño-invierno.
La Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) del Uruguay, dependiente del Ministerio de Ganadería, establece vedas o prohibiciones de pesca para proteger la especie, especialmente durante la temporada de reproducción y cría. Las áreas de veda para la protección de juveniles se establecen anualmente en conjunto con Argentina, a partir de campañas de evaluación estacionales, donde se delimita a partir de la concentración de juveniles de esta especie.
A fines del año pasado, el Grupo de Trabajo creado para elaborar el plan de recuperación de las pesquerías de merluza en la Zona Común de Pesca estableció en 55 mil toneladas la captura total permisible de la especie merluza común (merluccius hubbsi) para el año 2025.
Asimismo, con la intención de proteger la concentración para contribuir a la debida conservación y explotación del recurso, prohibió la pesca de esta especie de merluza entre el 1° de enero al 31 de marzo de 2025, así como el uso de todo tipo de artes de pesca de fondo en determinada área de la Zona Común de Pesca.