Embarque de merluza a Lituania marca la primera exportación Mercosur–UE

Pesca uruguaya concreta la primera exportación sin aranceles a Europa y apuesta a recuperar mercados clave
mayo 5, 2026
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La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) celebró con Inteligencia Artificial el primer contenedor embarcado rumbo a la Unión Europea.

La industria pesquera uruguaya dio un paso que puede marcar un punto de inflexión en su desempeño exportador: concretó la primera operación hacia Europa sin aranceles en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Se trata de un embarque de 28 toneladas de merluza procesada con destino a Lituania, que simboliza el inicio efectivo de una nueva etapa para el sector.

El trámite de exportación, realizado por la empresa CIUPSA, constituye el primer uso concreto de las preferencias arancelarias que comenzaron a regir de forma provisoria el pasado 1º de mayo. Para la industria, el hecho trasciende lo comercial: implica pasar de la expectativa generada por el acuerdo a su implementación real.

El cargamento partirá el lunes próximo desde el puerto de Montevideo en un contenedor refrigerado de 40 pies, con mercadería procesada bajo el formato HGT —sigla en inglés de “head, gutted and tail off”, es decir, sin cabeza, vísceras ni cola—, lo que supone mayor valor agregado industrial en origen. El transporte se realiza a bordo de un buque de línea internacional, el MSC INSA, con destino final en el mercado europeo, según explicó a Portal Marítimo el presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), Juan Riva-Zucchelli. La mercadería –que ya está en el puerto de Montevideo- iba a ser cargada este miércoles a bordo de otro navío, el Xiamen Express, operado por la naviera Hapag-Lloyd, y que por un cambio en su itinerario canceló la escala de Montevideo. El contenedor refrigerado permanecerá unos días más en depósito a la espera del arribo del buque.

Un cambio estructural en la competitividad

El aspecto más relevante de esta operación es la eliminación del arancel del 15% que hasta ahora gravaba el ingreso del pescado uruguayo a la Unión Europea. Ese costo adicional había erosionado la competitividad del sector durante más de una década.

Riva-Zucchelli recordó que Uruguay había contado hasta 2014 con preferencias arancelarias que le permitían exportar sin ese gravamen, lo que posicionaba a Europa como un destino clave. “En aquel momento, aproximadamente el 20% de nuestras exportaciones pesqueras iban a la Unión Europea”, indicó.

La pérdida de ese beneficio, producto del cambio en la categoría económica del país, encareció los productos uruguayos en destino y redujo significativamente su presencia en ese mercado. “Al pasar a pagar 15% de arancel, nuestros productos se volvieron menos competitivos y las exportaciones cayeron”, explicó.

Con la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-UE, esa situación se revierte. “Hoy volvemos a tener arancel cero. Eso implica que el producto uruguayo va a costar 15% menos en Europa, lo que nos permite competir mejor”, sostuvo.

Este nuevo escenario abre la posibilidad de recuperar mercados perdidos e incluso mejorar precios, aunque esto último dependerá de las dinámicas del mercado internacional.

Un sector que busca recomponerse

La importancia de este hito se entiende mejor al considerar el contexto reciente de la pesca uruguaya. En los últimos años, la actividad atravesó una etapa particularmente compleja, marcada por conflictos laborales prolongados, aumento de costos y dificultades operativas.

Estos factores derivaron en la pérdida de prácticamente dos zafras completas, con impacto directo en la producción, el empleo y las exportaciones. “Venimos de dos años sin zafra. Por eso, poder volver a trabajar con normalidad es fundamental”, señaló el titular de la CIPU.

A esto se suman los altos costos de producción, especialmente el combustible, que representa uno de los principales insumos del sector. En ese sentido, Riva-Zucchelli indicó que, si bien hubo aumentos recientes, el gobierno optó por trasladarlos de forma gradual.

“El mes pasado el gasoil subió alrededor de 7% que es mucho, pero podría haber sido más si se trasladaba completamente la suba internacional. Se buscó amortiguar el impacto”, explicó.

Valor agregado y empleo

Uno de los aspectos destacados por la industria es el tipo de producto exportado. La merluza HGT implica procesamiento industrial en Uruguay, lo que genera empleo y fortalece la cadena de valor.

“No es materia prima sin procesar. Es un producto que requiere trabajo en plantas, mano de obra y tecnología. Eso es clave para el desarrollo del sector”, subrayó Riva-Zucchelli.

Este enfoque no solo mejora la competitividad, sino que también permite cumplir con los estándares del mercado europeo, que exige altos niveles de calidad, trazabilidad y presentación.

Expectativas para la zafra

De cara a los próximos meses, el sector mantiene expectativas moderadamente optimistas. Abril fue un mes con capturas “razonables”, y se espera que la actividad aumente hacia el invierno, cuando se alcanza el pico de la zafra.

“Junio, julio y agosto son los meses más fuertes. Esperamos poder trabajar con normalidad y recuperar lo perdido en los últimos años”, indicó el empresario.

Sin embargo, factores como las condiciones climáticas y la operativa sindical siguen siendo variables a monitorear. Actualmente, la flota se encuentra retomando actividades tras las tradicionales asambleas vinculadas al 1º de mayo.

Un mercado estratégico

La Unión Europea es el principal importador mundial de productos pesqueros y representa un destino de alto valor para Uruguay. El acceso sin aranceles mejora las condiciones de ingreso, pero también plantea desafíos.

El sector deberá adaptarse a exigencias crecientes en materia sanitaria, ambiental y de trazabilidad. Esto implica inversiones en tecnología, certificaciones y procesos.

Aun así, el balance es positivo. “Esto es una buena noticia para la pesca y para el país. Siempre comunicamos problemas, pero esta vez tenemos algo positivo para mostrar”, afirmó Riva-Zucchelli.

Un primer paso con proyección

Más allá del volumen del envío, el significado de esta primera exportación es claro: marca el inicio de una nueva etapa en la inserción internacional del sector pesquero uruguayo.

El desafío será sostener este impulso, generar nuevos negocios y consolidar la presencia en el mercado europeo. Si las condiciones acompañan, el acuerdo Mercosur-UE puede convertirse en una herramienta clave para la recuperación de una industria estratégica.

“Estamos esperanzados. Ojalá podamos trabajar con normalidad, tener buenas capturas y buenos precios. Eso sería bueno para las empresas, para los trabajadores y para el país”, concluyó el presidente de la CIPU

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