Grupo RAS expande su ecosistema logístico y se prepara para operar trenes de carga en 2026

El objetivo es iniciar la ruta Montevideo–Rivera el primer quarter de 2026, luego de concluir la homologación técnica y obtener la licencia de operador ferroviario
diciembre 9, 2025
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Fabricio Díaz, Director del Grupo Ras: "Siempre nos paramos sobre el medio vaso lleno: Uruguay tiene reglas claras y eso permite pensar en proyectos de largo plazo”.

A 35 años de su creación, Grupo RAS se consolidó como una de las compañías logísticas más relevantes de Uruguay y, al mismo tiempo, en una de las pocas multinacionales uruguayas con operación real a escala global. Con presencia en 12 países, más de 50 oficinas y más de 1.000 colaboradores, la empresa continúa profundizando un modelo que combina expansión internacional, inversión en infraestructura, fuerte apuesta tecnológica y una estrategia ferroviaria inédita para el sector privado nacional.

“Somos una multinacional 100% uruguaya”, resume su director, Fabricio Díaz, quien en diálogo con Portal Marítimo repasa el camino recorrido, las claves del crecimiento y los desafíos que vienen, desde la construcción de un ecosistema logístico diversificado hasta el inicio de operaciones ferroviarias a partir de 2026.

Una multinacional uruguaya con expansión sostenida

El grupo cuenta hoy con oficinas en prácticamente toda América Latina —salvo Colombia y Venezuela— además de presencia en México, Estados Unidos y Europa, donde recientemente desembarcó en Hamburgo, Valencia, Madrid, Barcelona y País Vasco. La expansión, señala Díaz, no responde a una decisión aislada sino a un proceso continuo: “Generalmente se da el efecto inverso: empresas del exterior que vienen a instalarse en Uruguay. Pero nosotros demostramos que también podemos ir a jugar a las grandes canchas”.

Consultado sobre las claves del crecimiento, el director es claro: “Nuestro éxito es una combinación de factores: apoyarnos en la gente, apoyarnos en la tecnología y apostar de forma consistente a la infraestructura. Los cambios son rápidos y para competir hay que estar cerca de la frontera del conocimiento”.

Esa filosofía llevó al grupo a transitar una transformación interna: “Éramos una empresa de logística que utilizaba herramientas tecnológicas, pero desde hace más de cinco o seis años estamos en un camino para convertirnos en una empresa de tecnología que hace logística”.

Un ecosistema logístico con sello propio

Díaz reconoce que el modelo de RAS no tiene muchos equivalentes en la plaza local: “Cuando mirás el mapa logístico de Uruguay, un ecosistema tan diversificado como el nuestro es difícil de encontrar”. La empresa combina agentes de carga —bajo la marca Pluscargo en todos los países donde opera— con almacenaje, transporte, despachos, servicios aduaneros, seguros, desarrollo de infraestructura y operaciones portuarias y en zona franca.

Esa diversificación responde a una estrategia definida: “Intentamos brindar soluciones logísticas integrales. Es el modelo que queremos extrapolar a los otros 11 países en los que estamos”.

La compañía acaba de recibir nuevamente la distinción como uno de los mejores lugares para trabajar, algo que Díaz considera central: “La capacitación constante y el desarrollo de la gente son fundamentales. Tenemos más de 50 oficinas y todas están lideradas por personas que se formaron dentro del grupo. Eso para nosotros es un orgullo”.

La estructura de negocios: del puerto a la ruta 5

El corazón operativo de RAS se despliega en tres grandes polos: el puerto de Montevideo, la zona franca y el parque industrial y logístico ubicado en el kilómetro 32.500 de la ruta 5, considerado uno de los desarrollos privados más relevantes del sector.

“Fuimos disruptivos al elegir el corredor de la ruta 5. Nadie lo miraba como un corredor logístico importante, pero entendimos que es el corredor natural del puerto de Montevideo”, explica Díaz. “Con el diario del lunes podemos decir que fue una elección correcta”.

El parquees el más grande del país, con 100 hectáreas operativas y más de 100.000 m² de depósitos propios y de terceros. Allí funcionan depósitos nacionales, fiscales, una terminal de contenedores y, a partir de 2026, será un puerto seco bimodal con conexión ferroviaria directa al Ferrocarril Central.

Además, el grupo proyecta construir allí su nuevo edificio corporativo,diseñado junto al reconocido arquitecto uruguayoRafael Viñoly, un complejo que concentrará áreas operativas y la Fundación Tecnológica de la empresa.

Presencia estratégica dentro del puerto

RAS opera también dentro del puerto de Montevideo, donde administra la concesión del antiguo mercado de frutos, hoy convertido en el depósito más grande dentro del recinto portuario. La concesión se extiende hasta 2040 y es clave para la operativa de contenedores y cargas de tránsito, segmento que ya representa cerca del 70% del movimiento total del grupo.

El salto ferroviario: trenes propios desde 2026

Uno de los proyectos más ambiciosos de la compañía es su ingreso como operador ferroviario privado. El 17 de noviembre arribaron las primeras tres locomotoras de un total de siete adquiridas a la marca estadounidense Wabtec, fabricadas en Brasil.

“La llegada de estas unidades es el resultado de un proceso largo y exhaustivo”, explica Díaz. La selección llevó años, con comparación de proveedores europeos, asiáticos y americanos. “Elegimos Wabtec por costo, respaldo técnico y disponibilidad de repuestos”.

La inversión inicial asciende a US$ 70 millones, aunque el proyecto completo —que incluye vías internas, estaciones, infraestructura y tecnología— superará los US$ 120 millones cuando esté plenamente operativo.

El objetivo es iniciar la ruta Montevideo–Rivera en el primer quarter (trimestre) de 2026, luego de concluir la homologación técnica y obtener la licencia de operador ferroviario. Las locomotoras estarán integradas al sistema de control del corredor central, permitiendo monitoreo en tiempo real: “Funciona casi como una torre de control aeroportuaria, pero aplicada a trenes”, resume Díaz.

En fases posteriores, el grupo planea extender operaciones hacia Salto y Río Branco, en la medida en que el Estado habilite ambos corredores.

Impacto para los clientes y para el país

El tren permitirá trasladar contenedores llenos y vacíos, madera y graneles líquidos, con beneficios en costos, emisiones y previsibilidad. “El tren no viene a sustituir al camión: es una opción más. Algunos clientes optarán por camión, otros por tren y otros por esquemas combinados”, explica Díaz.

Para el país, la movida implica un impulso relevante hacia la logística multimodal. “Cada desarrollo busca potenciar al puerto de Montevideo como hub regional. Competimos con puertos de la región y para eso necesitamos infraestructura y eficiencia”.

RAS complementará la ruta ferroviaria con puertos secos en Rivera y Salto, fortaleciendo la conexión norte-sur y generando nuevas capacidades para consolidación y desconsolidación de cargas.

El desafío regulatorio y financiero

Si bien Díaz destaca la estabilidad institucional del país, reconoce que “los tiempos públicos no siempre acompañan los tiempos de los negocios”. Los procesos licitatorios largos y la dificultad de financiar proyectos a 20 o 30 años son dos desafíos recurrentes.

“Cuando competís con multinacionales con otras escalas y acceso a mejores condiciones de financiamiento, es una restricción. Pero siempre nos paramos sobre el medio vaso lleno: Uruguay tiene reglas claras y eso permite pensar en proyectos de largo plazo”.

Mirada sobre el comercio internacional

El director sostiene que el contexto global es desafiante pero también lleno de oportunidades: “Los cambios son cada vez más rápidos y grandes. La única forma de jugar en ese mundo dinámico es con gente capacitada, tecnología e infraestructura. A eso le sumamos la garra charrúa”.

Por último, convencido de que la internacionalización seguirá ampliándose, Díaz anticipa que “si conversamos dentro de algunos años, seguramente estemos en muchos más países que los 12 en los que estamos hoy”.

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