La construcción de nuevas terminales y la ampliación de la infraestructura existente son la prioridad logística de varios países de América Latina, con proyectos que apuntan a incrementar la capacidad de movilización de contenedores, mejorar la eficiencia y adaptar los puertos a buques de mayor porte.
En ese contexto, Uruguay también evalúa nuevas alternativas para ampliar su infraestructura portuaria. Neltume Ports presentó Montevideo Container Terminal (MCT), una iniciativa que prevé una inversión cercana a US$ 900 millones para desarrollar una terminal especializada de contenedores en el puerto de Montevideo.
Entre los principales desarrollos de la región se encuentra el Puerto Exterior de San Antonio, en Chile, que contempla una inversión de US$ 4.500 millones para construir dos terminales semiautomatizadas, con capacidad proyectada de seis millones de TEU anuales.
En Brasil, el proyecto Tecon Santos 10 prevé US$ 1.200 millones para desarrollar una nueva megaterminal en el puerto de Santos. Perú también avanza con ampliaciones en los puertos de Chancay y Callao. En este último, DP World presentó una propuesta de US$ 1.470 millones para expandir el Muelle Sur.
En Ecuador, las obras en Posorja buscan extender el muelle hasta los 800 metros y alcanzar una capacidad de entre 1,4 y 1,5 millones de TEU, mientras que en Colombia, Puerto Pisisí prevé comenzar a operar en 2028. En Argentina, la reconversión de Puerto Nuevo, en Buenos Aires, busca concentrar la operación de contenedores en una única terminal, una obra de especial interés para Uruguay debido a la competencia por la carga del Río de la Plata.
En Uruguay, la propuesta de Neltume Ports contempla 38 hectáreas ganadas al mar, un muelle oceánico de 800 metros y un patio de acopio de contenedores de 24 hectáreas. También incluye accesos independientes, conexión ferroviaria, una Estación de Carga de Contenedores (CFS), un muelle para barcazas y equipamiento de última generación.
La terminal tendría capacidad para movilizar hasta 1,15 millones de TEU al año y estaría preparada para recibir buques de hasta 366 metros de eslora. El diseño prevé un dragado a 14 metros y permitiría una profundización futura para acompañar la evolución del transporte marítimo.
“Para Uruguay, el desafío consiste en acompañar esa transformación, fortalecer la capacidad del puerto de Montevideo y generar condiciones para mantener su competitividad frente a los cambios que se producen en los puertos más cercanos”, comentó Fernando Reveco, gerente de Desarrollo de Negocios de Neltume Ports.
Según las proyecciones de la empresa, el desarrollo permitiría captar flujos adicionales de carga de Brasil, Paraguay, Argentina y Bolivia, con un potencial estimado de 985.000 TEU anuales. Neltume Ports estima que esto contribuiría a que el puerto de Montevideo alcance aproximadamente 1,4 millones de TEU por año hacia 2035.
El proyecto deberá completar las instancias institucionales, técnicas y ambientales correspondientes, un proceso que se estima que demandará tres años y medio. Posteriormente, la construcción de la primera fase requeriría otros tres años y permitiría comenzar a movilizar hasta 380.000 TEU anuales en 2031. (CONTENIDO PATROCINADO).