Las obras de ampliación de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), consideradas la mayor inversión en infraestructura portuaria del país, se reactivarán plenamente tras la finalización de la licencia de la construcción (a partir del 9 de enero próximo), luego de que la empresa firmara en las últimas horas un nuevo contrato que destraba el avance del proyecto.
La solución pone fin a un diferendo entre empresas privadas que había paralizado parcialmente los trabajos y devuelve dinamismo a una obra estratégica para la modernización del Puerto de Montevideo.
Según informó TCP en un comunicado difundido este jueves por Katoen Natie, la multinacional belga, el avance del plan de ampliación se había visto afectado “por un diferendo entre empresas contratistas privadas, completamente ajeno a su responsabilidad”.
El conflicto involucró a compañías subcontratadas para distintas etapas de la obra civil, lo que generó retrasos y la necesidad de redefinir la continuidad del proyecto. Finalmente, la terminal logró suscribir un nuevo contrato con Mota-Engil Uruguay (*), acuerdo que recibió la aprobación formal del Directorio de la empresa.
El desbloqueo del proyecto es considerado clave tanto por TCP como por el Gobierno, que sigue de cerca los avances de esta obra de más de 600 millones de dólares, cuyo objetivo es expandir la capacidad operativa del puerto, mejorar la eficiencia logística y consolidar a Montevideo como un centro regional de transbordo. Con la firma del nuevo contrato, se confirmó que los trabajos retomarán su ritmo normal inmediatamente después de la finalización de la licencia de la construcción, en enero.
El proyecto estratégico
La ampliación de la terminal implica la construcción de un nuevo muelle, la generación de mayor superficie operativa mediante rellenos costeros, la instalación de equipamiento portuario de última generación y la ampliación de las áreas logísticas asociadas. Una vez finalizada, TCP —operada por Katoen Natie en asociación con la Administración Nacional de Puertos (ANP)— pasará a contar con mayor calado, mayor capacidad de almacenamiento y más posiciones de atraque, lo que permitirá atender buques de mayor porte y responder al crecimiento del tráfico regional.
Desde la firma del acuerdo de inversión entre el Estado uruguayo y Katoen Natie en 2021, la ampliación de TCP se transformó en una de las principales obras del sistema portuario uruguayo. En paralelo, la modernización de la terminal ha sido motivo de debate político y jurídico debido al impacto del contrato en la competencia portuaria, pero el Gobierno ha ratificado que la expansión es parte de una estrategia de largo plazo para posicionar a Uruguay como un hub logístico regional.
Reconocimientos y rol del Estado
En su comunicado, TCP transmitió agradecimientos al Directorio de la empresa, a su equipo gerencial, a la propia Mota-Engil Uruguay y a la firma Stiler —que venía participando del proceso— por la disposición al diálogo que permitió recuperar la operativa normal del proyecto. También incluyó un reconocimiento explícito a “las autoridades nacionales por su disposición al diálogo y por el seguimiento brindado en la búsqueda de soluciones”.
Fuentes del sector portuario señalaron que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, la ANP y el Ministerio de Trabajo habían seguido de cerca las negociaciones, dada la relevancia económica y laboral de la obra. Su continuidad asegura no solo la ejecución de un proyecto de alto impacto estratégico, sino también la preservación de cientos de puestos de trabajo vinculados a la construcción, la ingeniería y los servicios asociados.
Importancia para el sistema portuario
La reanudación de las obras se da en un contexto de crecimiento sostenido del movimiento de contenedores en Montevideo, impulsado tanto por el comercio exterior uruguayo como por el nuevo flujo regional que recibe el puerto como alternativa a terminales brasileñas y argentinas. De acuerdo con análisis recientes del sector, Uruguay ha logrado captar una mayor proporción del mercado regional de transbordo gracias a la estabilidad normativa, la ampliación operativa y la reducción de tiempos de tránsito.
El nuevo muelle y la ampliación del área operativa permitirán, según proyecciones oficiales, incrementar sustancialmente la capacidad de atención simultánea de barcos y mejorar la competitividad del puerto frente a otras terminales de la región. Para los operadores privados, la continuidad del proyecto es condición fundamental para sostener el crecimiento de la actividad portuaria y atraer nuevas rutas marítimas.
Un hito para Uruguay
“Con este acuerdo, Uruguay retoma la mayor obra de infraestructura portuaria del país y avanza en la consolidación del Puerto de Montevideo como líder regional”, expresó TCP en el cierre de su comunicado, fechado el 4 de diciembre de 2025.
La resolución del conflicto contractual y el restablecimiento del cronograma de obra representan, para el sistema portuario uruguayo, un paso determinante en la concreción de un proyecto que marcará el desarrollo logístico del país durante las próximas décadas.
(*) Mota-Engil Uruguay, es una filial del grupo empresarial portugués Mota-Engil, uno de los mayores grupos de ingeniería y construcción a nivel mundial. Se dedica principalmente a proyectos de infraestructura y construcción civil, y ha participado en trabajos para el consorcio de la Terminal Cuenca del Plata en el puerto de Montevideo.