San José: Entrevista con la Directora Mónica Castro

La directora general de Tránsito, Movilidad y Seguridad de la Intendencia de San José, Mónica Castro, explicó a Portal Marítimo los objetivos de la nueva campaña de seguridad vial
agosto 15, 2026
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La Intendencia de San José punta a generar conciencia sobre las consecuencias de las conductas imprudentes, afirmó la Dra. Mónica Castro.

La Intendencia de San José puso en marcha una nueva campaña de seguridad vial con un objetivo definido: profundizar la prevención, pero también generar un cambio en las conductas de quienes participan diariamente del tránsito.

La directora general de Tránsito, Movilidad y Seguridad de la comuna, Mónica Castro, explicó a Portal Marítimo que la administración busca fortalecer las acciones de educación vial y, al mismo tiempo, generar campañas de alto impacto que permitan mostrar a la población las consecuencias que pueden derivarse del incumplimiento de las normas.

“Estamos tratando de generar campañas que tengan un alto impacto en la concienciación de la población sobre las conductas apropiadas o inapropiadas que hay en el tránsito”, señaló Castro.

La jerarca entiende que el desafío no pasa solamente por recordar cuáles son las normas que deben cumplirse, sino por lograr que los conductores comprendan qué puede suceder cuando esas reglas son ignoradas.

“Estamos tratando de enfocar la campaña no tanto en las normas que se deben tener, sino más bien en la consecuencia que tiene no respetar las normas de convivencia y las normas de tránsito”, explicó.

En ese marco, la campaña aborda conductas como el no uso del casco, la utilización del teléfono celular mientras se conduce, las picadas ilegales y otras prácticas que pueden terminar provocando siniestros con consecuencias graves o irreversibles.

Castro considera que existe un conocimiento generalizado de las reglas. “Las personas que tienen licencia de conducir y que dan la prueba ya conocen las normas”, sostuvo. Por eso, el desafío consiste ahora en trabajar sobre la conducta y generar conciencia sobre los efectos que puede tener una decisión aparentemente menor.

Escapes ruidosos, una cuestión de convivencia

Uno de los componentes más visibles de la política impulsada por la Dirección de Tránsito es el combate a los escapes ruidosos de motocicletas.

La Intendencia comenzó en agosto de 2024 con la retención de vehículos que circulaban con escapes que superaban los niveles permitidos. La diferencia respecto al procedimiento anterior es que ahora esos elementos permanecen incautados y posteriormente son destruidos.

“Una de las acciones que tomamos fue esto de incautarlo y que permanezca incautado y después el destino final sea la destrucción del mismo para tratar de sacarlos de circulación”, explicó Castro.

Recientemente se realizó por primera vez una destrucción de los escapes incautados, una actividad que tuvo también un componente comunicacional: mostrar a la ciudadanía el destino que tienen esos elementos y el trabajo que desarrolla la Dirección de Tránsito.

Para la jerarca, el problema trasciende la seguridad vial y se convierte en una cuestión de convivencia y salud pública.

La contaminación acústica, especialmente durante la noche, afecta el descanso y la calidad de vida de los vecinos. Pero también existen impactos específicos sobre personas con trastornos del espectro autista y sobre los animales.

“Es un tema que no solamente es de seguridad vial propiamente dicho, sino que es de convivencia y también de salud”, afirmó.

Un parque automotor de 146.000 vehículos

El crecimiento del parque automotor constituye otro de los desafíos para la administración departamental.

De acuerdo con los datos manejados por la Intendencia, San José cuenta con aproximadamente 120.000 habitantes y un parque automotor cercano a los 146.000 vehículos.

Castro señaló que el crecimiento viene produciéndose “a pasos agigantados” y que la situación genera dificultades que van mucho más allá de los siniestros de tránsito.

El incremento de vehículos impacta sobre la movilidad urbana, el estacionamiento y la convivencia dentro de las ciudades.

“Eso trae muchos problemas en lo que es la movilidad en general, porque no es solamente la seguridad vial, sino también, dentro de las ciudades, la ubicación de todo y la convivencia de toda esa cantidad de vehículos”, explicó.

La Intendencia trabaja actualmente con información proporcionada por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) y el Ministerio del Interior para conocer la evolución de la siniestralidad.

En materia de infracciones, la comuna dispone de sus propios registros sobre las faltas constatadas y las sanciones aplicadas. Sin embargo, Castro entiende que el próximo paso debe ser avanzar hacia una generación propia de información y monitoreo.

Tecnología para controlar el tránsito

Uno de los proyectos planteados para este período es la creación de un centro de monitoreo propio de la Intendencia.

Castro explicó que se trabaja con el área de Tecnología e Innovación para desarrollar una herramienta que permita utilizar las cámaras que ya posee el Ministerio del Interior y generar información propia.

El objetivo es que ese centro pueda ser utilizado no solamente para el tránsito, sino también para otras áreas de la administración departamental, como higiene y control de residuos.

“Ahí sí tratar de generar nosotros mismos nuestra base de datos”, señaló.

San José tampoco cuenta actualmente con radares propios de velocidad. Los equipos existentes en el departamento corresponden a rutas nacionales y dependen del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, además de algunos controles móviles del Ministerio del Interior.

La incorporación de radares propios está prevista durante este período.

A eso se sumará tecnología aplicada a la semaforización. La Intendencia proyecta incorporar nuevos semáforos con cámaras y avanzar en herramientas que permitan obtener información sobre velocidades y circulación.

“El objetivo es tratar de incorporar la mayor tecnología posible que esté al alcance para minimizar los riesgos y asegurarnos mejores resultados en cuanto a la seguridad vial”, afirmó Castro.

Educación desde la escuela

La estrategia de la Intendencia tiene, sin embargo, otro componente que la jerarca considera fundamental: la educación.

Castro entiende que los cambios culturales no pueden lograrse únicamente mediante multas y controles. Por eso la Dirección de Tránsito desarrolla actividades de educación vial en centros educativos y cuenta con dos espacios destinados a enseñar a los niños cómo desenvolverse en el tránsito.

En esas instalaciones existen semáforos, cebras y otros elementos que permiten recrear una pequeña ciudad. Los escolares pueden circular en bicicletas utilizando casco y chaleco y experimentar situaciones similares a las que encontrarán en la vía pública.

La Intendencia también desarrolló en 2023 el libro ¿nos movemos? Una historia con Santino y Josefina, diseñada para trabajar conceptos de seguridad vial durante todo el ciclo escolar, desde los cinco años hasta sexto de escuela.

La presentación se realizó en el Teatro Macció y se imprimieron 13.000 ejemplares, que fueron distribuidos entre los niños de las escuelas del departamento.

El proyecto incluye además una canción vinculada con la historia y un código QR que permite acceder al material audiovisual.

Para Castro, este tipo de iniciativas son parte de una estrategia de largo plazo. “Hay que trabajar mucho en la parte de educación”, afirmó.

Más herramientas para sancionar

La Intendencia también incorporó nuevas herramientas para enfrentar determinadas conductas consideradas especialmente graves.

Un decreto aprobado por la Junta Departamental y ya vigente permite, en determinados casos, retener los vehículos involucrados en picadas ilegales, competencias no autorizadas y circulación con escapes ruidosos.

La retención puede extenderse hasta 90 días, independientemente de que el propietario regularice posteriormente su situación administrativa.

Según explicó Castro, se busca que las sanciones no sean exclusivamente económicas y que existan consecuencias concretas para determinadas conductas.

A nivel nacional, además, el Congreso de Intendentes y los directores de tránsito trabajan en una normativa común para los vehículos de movilidad personal, entre ellos los monopatines.

San José ya prepara una regulación departamental que incluye aspectos como el registro de esos vehículos y la identificación de sus usuarios, teniendo en cuenta que buena parte de quienes utilizan estos medios son menores de edad.

Castro considera importante avanzar hacia criterios comunes entre los departamentos para evitar que existan regulaciones completamente diferentes frente a un fenómeno que trasciende las fronteras departamentales.

“Las normas de tránsito son normas de convivencia”

La directora de Tránsito de San José sostiene que el desafío de la seguridad vial debe abordarse desde diferentes dimensiones.

La fiscalización y las sanciones son necesarias para responder en el corto plazo a conductas imprudentes, pero los cambios más profundos requieren educación y transformación cultural.

“Las normas de tránsito son normas de convivencia”, resumió.

En ese sentido, la campaña busca mostrar que un siniestro no implica únicamente daños materiales. Puede provocar lesiones permanentes, daños psicológicos, consecuencias económicas para las familias y, en los casos más graves, la muerte.

“Hay que ser conscientes de que las consecuencias graves de un siniestro con lesiones permanentes también implican un montón de otros problemas a nivel económico”, señaló.

La Intendencia también busca fortalecer la coordinación institucional. Castro destacó el apoyo del Ministerio del Interior y señaló que se vienen desarrollando contactos con el Poder Judicial y se procura generar nuevas instancias con Fiscalía, especialmente en relación con la aplicación de la Ley de Faltas.

La jerarca, que es abogada y comenzó su vínculo con la Dirección de Tránsito en 2022 como asesora jurídica, asumió la conducción del área en 2024 y continúa al frente de ella desde el comienzo del actual período de gobierno departamental.

Su planteo combina dos tiempos: medidas inmediatas para controlar y sancionar conductas peligrosas y una estrategia de largo plazo para modificar hábitos.

“Es un trabajo cultural”, sostuvo Castro. Y en esa transformación, la Intendencia apuesta a que la educación, la tecnología, la fiscalización y la coordinación institucional puedan contribuir a que las calles de San José sean espacios más seguros para conductores, motociclistas, peatones y todos los usuarios de la vía pública.

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