Venezuela revoca concesiones aéreas a seis aerolíneas y agrava el aislamiento

noviembre 27, 2025
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Aeronaves de Iberia en el Aeropuerto de Barajas. La medida incrementa la incertidumbre logística en la región e impacta en miles de pasajeros y operadores de transporte que dependen de la conectividad con Caracas.

El gobierno venezolano formalizó este miércoles la revocación de los permisos de operación de seis aerolíneas internacionales —Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol— en un movimiento que profundiza el aislamiento operativo del país y genera nuevas tensiones en la cadena logística regional. La decisión, publicada en la Gaceta Oficial, acusa a las compañías de “sumarse a las acciones de terrorismo de Estado promovido por el Gobierno de Estados Unidos” al haber suspendido vuelos hacia Caracas por motivos de seguridad.

Las compañías afectadas habían paralizado sus servicios tras recibir una advertencia de la Autoridad Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que alertó sobre un posible riesgo para la aviación civil en el espacio aéreo venezolano y el sur del Caribe debido al aumento de actividad militar en la zona. El aviso fue posteriormente respaldado por la Agencia Española de Seguridad Aérea (Aesa), lo que llevó a aerolíneas españolas y europeas a detener sus operaciones.

Represalia selectiva y empresas que quedan al margen

Aunque Air Europa y Plus Ultra también suspendieron vuelos a Caracas, no fueron alcanzadas por la medida venezolana. Según fuentes del sector, la diferencia radicaría en los tiempos: dichas aerolíneas se adhirieron a las recomendaciones de seguridad una vez que los avisos provinieron de autoridades españolas, mientras que el resto lo hizo al conocerse el pronunciamiento estadounidense, interpretación que Caracas considera un alineamiento político.

Air Europa mantiene en su web que sus vuelos están “sujetos a aprobación gubernamental”, mientras que Plus Ultra confirmó que continúa con las cancelaciones hasta el 1.º de diciembre conforme a la recomendación de Aesa.

Respuesta internacional y advertencias del sector

La decisión de Venezuela generó una rápida reacción diplomática. El ministro de Infraestructuras de Portugal, Miguel Pinto Luz, respaldó públicamente a TAP y aseguró que su país “no cede a amenazas ni presiones de ningún tipo”, subrayando que la compañía actuó exclusivamente para proteger la seguridad de sus pasajeros.

A nivel sectorial, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) advirtió que la retirada de permisos desconecta aún más a Venezuela del sistema aéreo global e ignora que las suspensiones fueron temporales y se basaron en análisis de riesgo conforme a los estándares del Convenio de Chicago.

Impacto en la conectividad y en la cadena logística regional

El corte abrupto de conexiones aéreas afecta a miles de pasajeros y altera la planificación de rutas comerciales y logísticas, particularmente para empresas que operan entre Europa y Sudamérica. Solo entre Madrid y Caracas se realizaban alrededor de 36 vuelos semanales, con una capacidad aproximada de 300 pasajeros por servicio. La suspensión vigente hasta el 1.º de diciembre ya dejó a más de 6.000 viajeros sin traslado.

Para el transporte de carga aérea —clave para productos farmacéuticos, electrónicos, repuestos aeronáuticos y carga urgente— la medida implica una reducción significativa en la disponibilidad de capacidad entre España, Portugal, Colombia, Brasil y Venezuela. Algunas aerolíneas regionales, como Copa Airlines, mantienen operaciones desde Panamá y Bogotá, mientras que otras asociadas a empresas españolas han seguido las recomendaciones de evitar el FIR Maiquetía.

En Colombia, la Aeronáutica Civil informó que al menos 1.500 pasajeros han sido afectados por la suspensión de rutas desde y hacia Venezuela. Las autoridades también reforzaron la vigilancia y comunicación ante el desvío de rutas aéreas internacionales que evitaban el espacio aéreo venezolano.

Tensión creciente y consecuencias para la temporada alta

La medida llega a pocas semanas del inicio de la temporada alta de viajes, complicando la reorganización de la oferta y aumentando la presión sobre aerolíneas que deben reacomodar pasajeros en rutas alternativas. La incertidumbre podría extenderse más allá del 1.º de diciembre, ya que la FAA mantiene su recomendación de evitar el espacio aéreo venezolano hasta febrero.

Iberia, una de las principales afectadas, expresó su intención de retomar los vuelos “en cuanto se den condiciones plenas de seguridad”, reiterando que no puede operar en zonas donde exista alto riesgo para aeronaves y tripulaciones.

Panorama de corto plazo

Con la revocación de permisos, Venezuela enfrenta un escenario de mayor aislamiento internacional y limitaciones crecientes para garantizar conectividad aérea, tanto de pasajeros como de carga. La medida se suma a un contexto político y económico ya tensionado y podría generar efectos indirectos sobre otros segmentos de transporte, incluidos proveedores marítimos que dependen del flujo aéreo para cargas sensibles y la llegada de personal técnico, tripulaciones y repuestos.

La situación queda ahora en manos de eventuales negociaciones diplomáticas y sectoriales que permitan restablecer operaciones bajo condiciones de seguridad aceptables para las compañías y sus respectivos gobiernos.

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