Verónica Manassi: la inteligencia artificial puede mejorar la competitividad del puerto de Montevideo

La CEO de Stravian sostuvo que la tecnología puede contribuir a reducir los tiempos de espera, anticipar demoras y mejorar la coordinación entre los actores de la cadena logística.
octubre 25, 2026
Tiempo de lectura: 6'
Menassi sostiene que el desafío no consiste solamente en incorporar herramientas, sino en integrar los sistemas, ordenar los datos y preparar a las personas para trabajar con nuevas soluciones.

La inteligencia artificial (IA) puede convertirse en una herramienta para fortalecer la competitividad del puerto de Montevideo y la posición de Uruguay como hub logístico regional, especialmente mediante una mejor planificación de las operaciones, la reducción de los tiempos de espera y una mayor capacidad de respuesta ante imprevistos.

Así lo señaló Verónica Manassi, CEO de Stravian, empresa que desarrolla soluciones de inteligencia artificial, en una entrevista con Portal Marítimo, en la que analizó las oportunidades y los desafíos de incorporar estas tecnologías al sector marítimo-portuario y al transporte de cargas.

La especialista consideró que la aplicación de la IA debe orientarse a construir servicios más confiables y previsibles para quienes eligen operar por Uruguay. En un escenario de competencia con otros puertos de la región, afirmó, la tecnología puede aportar herramientas para anticipar demoras, facilitar la coordinación entre los participantes de la cadena logística y mejorar la planificación de los recursos.

El desafío adquiere particular relevancia para Montevideo, que busca consolidar su papel como centro de conexión para las cargas de la Hidrovía Paraguay-Paraná y competir con otros puertos regionales, entre ellos Buenos Aires. Manassi señaló que, además de las ventajas operativas que reconocen algunos armadores, los costos para las navieras internacionales constituyen un factor que incide en la elección de las terminales.

En ese contexto, sostuvo que la tecnología debe evaluarse desde la perspectiva del cliente. “La pregunta que nos tendríamos que hacer es qué cambia para el cliente que elige operar por Montevideo”, planteó. A su entender, la prioridad debe ser garantizar información oportuna, coordinación y capacidad de respuesta cuando surgen problemas.

La inteligencia artificial puede contribuir a ese objetivo mediante herramientas que procesen información operativa, identifiquen patrones y permitan anticipar situaciones que afectan los tiempos y la eficiencia de las operaciones.

Aplicaciones que ya están en marcha

Manassi explicó que la logística uruguaya ya utiliza inteligencia artificial y que distintas empresas han incorporado o están incorporando soluciones tecnológicas. En el ámbito portuario existen desde hace varios años aplicaciones de análisis de imágenes y videos para generar alertas de seguridad.

También mencionó el desarrollo de agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar tareas que involucran varios pasos, como contactar transportistas, consultar precios, reunir información y facilitar la selección de alternativas para coordinar envíos.

Estas herramientas representan un avance hacia sistemas que pueden interactuar con distintos participantes de una operación logística. Sin embargo, su implementación requiere definir previamente qué acciones pueden ejecutar, a qué información tendrán acceso y en qué circunstancias debe intervenir una persona.

Para Manassi, el control humano debe conservar un lugar central. Los equipos tienen que poder revisar los resultados, identificar errores y actuar cuando el sistema no puede resolver una situación. La incorporación tecnológica, por tanto, no debería limitarse a sumar aplicaciones, sino partir de un análisis de los procesos y de las tareas que concentran mayor carga de trabajo.

La especialista señaló que también existen experiencias de aplicación de estas tecnologías en otros países de la región, como Brasil y Perú. A su juicio, Uruguay cuenta con capacidades para desarrollar soluciones propias, aunque antes debe determinar qué sistemas tiene disponibles y hasta qué punto están conectados entre sí.

Camiones, esperas y planificación

Uno de los ámbitos en los que la tecnología podría generar mejoras es el ingreso de camiones al puerto de Montevideo. Manassi se refirió a los avances de la Administración Nacional de Puertos (ANP) en materia de automatización de controles y balanzas, así como a la preparación de un sistema de agendamiento para ordenar el acceso de los vehículos y reducir las esperas.

La información generada por esos mecanismos podría utilizarse para anticipar concentraciones de camiones, organizar turnos, preparar recursos y comunicar eventuales demoras a los transportistas y operadores.

No obstante, advirtió que una predicción solamente resulta útil si llega con suficiente anticipación para permitir una decisión. “Una predicción sirve cuando llega a tiempo”, resumió.

La diferencia entre conocer una demora cuando el camión ya está llegando y disponer de información anticipada puede ser determinante para reorganizar una operación. Por eso, consideró necesario analizar qué datos se registran, cuándo están disponibles y qué funcionalidades ofrecen los sistemas implementados.

La digitalización de los procesos también representa un desafío pendiente. Manassi señaló que todavía existen empresas de transporte y operadores que trabajan con documentación en papel y procedimientos manuales, incluso para trámites que podrían gestionarse de manera más eficiente mediante herramientas digitales.

La persistencia de esos mecanismos genera pérdidas de tiempo y dificulta el aprovechamiento de la información para mejorar la coordinación de la cadena logística.

En esa línea, la ANP trabaja en la digitalización de procesos vinculados al comercio exterior mediante su incorporación a la Ventanilla Única de Comercio Exterior, con el objetivo de avanzar en la transformación de esos procedimientos. Para Manassi, ese tipo de iniciativas abre una oportunidad para mejorar la calidad, la circulación y la utilización de los datos.

Digitalizar no es lo mismo que prepararse para la IA

La especialista hizo hincapié en una distinción que considera fundamental: digitalizar un trámite no significa que la información ya esté preparada para ser utilizada por sistemas de inteligencia artificial.

“Digitalizar es pasar el papel a la pantalla. Prepararse para la inteligencia artificial es ordenar la información para que puedas trabajar con ella”, explicó.

Un documento escaneado y disponible en un portal puede estar digitalizado, pero no necesariamente permite que un sistema procese sus datos de manera confiable. Para aprovecharlos, se necesitan campos estructurados, como el número de contenedor, el peso y la fecha, además de registros consistentes y mecanismos para corregir errores.

Si cada sector registra la misma información de manera diferente, o si los datos contienen errores que no se corrigen, puede ser una dificultad a la hora de querer aplicar inteligencia artificial al proceso.

A ese problema se suma la necesidad de intercambiar información entre los distintos participantes de la operación portuaria: la terminal, la ANP, la Aduana, los despachantes y los transportistas. Cuando cada actor mantiene sus datos aislados, resulta más difícil obtener una visión completa de lo que ocurre y coordinar respuestas ante un cambio operativo.

Manassi indicó que existen herramientas que permiten centralizar operaciones e intercambiar información entre actores logísticos, alguna de las cuales ya se utiliza en Uruguay.

Su propuesta, agregó, consiste en relevar primero qué sistemas están conectados y qué necesidades permanecen sin resolver. A partir de ese diagnóstico, planteó evaluar el aprovechamiento de las herramientas existentes o el desarrollo de una solución centralizada a nivel de la ANP, conectada con los sistemas de los diferentes actores.

El objetivo sería evitar la duplicación de desarrollos y avanzar hacia una circulación de información más consistente, con permisos y responsabilidades claramente definidos.

Tecnología y capacitación de los trabajadores

La incorporación de nuevas herramientas también plantea desafíos en el ámbito laboral. Manassi sostuvo que los proyectos tecnológicos deben incluir desde el comienzo una conversación con los trabajadores y sus representantes, especialmente para identificar qué tareas cambiarán, qué responsabilidades se mantendrán y qué capacitación será necesaria.

La especialista consideró que no corresponde prometer que todos los puestos permanecerán iguales ni reducir la formación a enseñar el uso de una aplicación. Los trabajadores deben estar preparados para supervisar resultados, reconocer errores y actuar cuando los sistemas automatizados no puedan resolver una situación.

Cada proyecto, afirmó, necesita un plan para gestionar los cambios en el trabajo y acompañar la implementación tecnológica.

El planteo cobra relevancia en una actividad donde la incorporación de software puede generar resistencias si no se explican adecuadamente sus objetivos y consecuencias. Para Manassi, la comunicación y la participación desde las primeras etapas permiten abordar las transformaciones laborales de manera más clara.

Una oportunidad para competir en la región

Manassi consideró que Uruguay tiene capacidades técnicas para desarrollar soluciones de inteligencia artificial aplicadas a la logística, aunque advirtió que no puede afirmarse que toda la cadena portuaria disponga de los datos y las conexiones necesarios para aprovecharlas plenamente.

La prioridad, sostuvo, debería ser conocer el punto de partida, evaluar la compatibilidad entre los sistemas y construir soluciones a partir de las necesidades concretas de los operadores.

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