Las tareas de prospección sísmica para la búsqueda de hidrocarburos en aguas uruguayas ya están en marcha. El buque BGP Prospector, contratado por la empresa CGG Services, comenzó las operaciones a más de 150 kilómetros de la costa, en una superficie aproximada de 2.600 kilómetros cuadrados del mar territorial.
El objetivo de la campaña es obtener información geológica del subsuelo marino que permita identificar posibles acumulaciones de hidrocarburos y determinar áreas donde eventualmente podría realizarse un pozo exploratorio en el futuro.
Las actividades se iniciaron luego de que el Ministerio de Ambiente aprobara el Plan de Gestión Ambiental (PGA) y el plan de navegación presentados por la empresa. El buque había arribado previamente al puerto de Montevideo el 2 de febrero, como parte de la preparación logística para el inicio de los trabajos.
Fuentes de Ancap dijeron a Portal Marítimo que, en rigor, se trata de una campaña de unos 7000Km2 de sísmica 3D en los bloques OFF-1 y OFF-4, 4500Km2 y 2500Km2 respectivamente. Esta campaña se va a dividir en 2 temporadas, la primera es la que comienza ahora, se levantarán datos en marzo y abril, serán unos 2000-2500Km2 todos en el bloque OFF-1. El resto de la sísmica se levantará desde noviembre de 2026 hasta que se termine. En el período mayo-octubre no se puede levantar sísmica por las restricciones impuestas por DINACEA en la autorización ambiental.
Según explicó el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, las tareas comenzaron “con las autorizaciones correspondientes” y forman parte de una política definida previamente por el gobierno para avanzar en la exploración de recursos energéticos en la plataforma marítima uruguaya.
El jerarca aclaró que la decisión de realizar prospecciones sísmicas no corresponde exclusivamente a su cartera. “La decisión de hacer prospecciones sísmicas en Uruguay no es del Ministerio de Ambiente, sino que es del gobierno, a partir de una política nacional liderada por el Ministerio de Industria y por Ancap”, señaló.
En ese sentido, recordó que los contratos que habilitan estas actividades fueron suscritos en administraciones anteriores. “Estas acciones fueron definidas por resoluciones del Ministerio de Industria y de Ancap en el período pasado, en los años 2022, 2023 y 2024, cuando se firmaron estos contratos que comprometieron al país a realizar esta actividad”, explicó.
Observadores y monitoreo ambiental
Uno de los aspectos centrales de la autorización ambiental es la incorporación de medidas de control para minimizar el impacto sobre la fauna marina.
El Ministerio de Ambiente exigió que durante toda la campaña sísmica haya observadores especializados a bordo para supervisar el cumplimiento de los protocolos ambientales y garantizar la protección de especies sensibles.
“Hoy podemos decir que las actividades se están desarrollando con observadores que van en los barcos para velar por el cumplimiento de las medidas de protección de la fauna marina y de cuidado del ambiente que establecimos”, afirmó Ortuño.
De acuerdo con lo dispuesto en el Plan de Gestión Ambiental, durante las operaciones deberá haber un mínimo de cuatro observadores de fauna marina y dos operadores de monitoreo acústico pasivo.
Los observadores tienen la tarea de detectar la presencia de animales marinos en el área de trabajo, mientras que los operadores acústicos registran sonidos submarinos que permitan identificar cetáceos que no sean visibles desde la superficie.
Para cumplir con estas exigencias, la empresa CGG Services presentó los currículums de seis especialistas, quienes serán responsables de registrar los datos de monitoreo ambiental y verificar que se apliquen las medidas de mitigación definidas por la autoridad ambiental.
El ministro destacó además la capacitación del personal encargado de estas tareas. “Los observadores se han capacitado, lo cual es una cuestión fundamental”, señaló.
Protocolos para proteger la fauna
Entre las principales medidas previstas se establece que no podrán activarse las fuentes de sonido utilizadas en la prospección sísmica cuando se detecte la presencia de determinadas especies marinas en el área de trabajo.
Según el PGA aprobado por el Ministerio de Ambiente, las emisiones acústicas deberán detenerse si se detecta la presencia de cetáceos, tortugas o pinnípedos dentro de un radio determinado alrededor de la fuente de sonido.
En el caso de los cetáceos, la suspensión de las operaciones deberá aplicarse cuando los animales se encuentren dentro de un radio de 1.000 metros. Para tortugas marinas y pinnípedos, el radio de mitigación establecido es de 600 metros.
Estas medidas buscan reducir el impacto del ruido submarino generado por la prospección sísmica, una técnica que utiliza pulsos acústicos para estudiar las características geológicas del subsuelo marino.
Debate público y cuestionamientos
El inicio de las operaciones se produjo apenas un día después de una movilización convocada por la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras, un colectivo que cuestiona la exploración hidrocarburífera en aguas uruguayas por sus posibles impactos ambientales.
Durante la protesta, los manifestantes criticaron que la autorización ambiental se basara en informes elaborados por consultoras contratadas por las propias empresas petroleras.
En respuesta a esos cuestionamientos, Ortuño aseguró que las resoluciones adoptadas por el Ministerio de Ambiente se fundamentaron en evaluaciones técnicas independientes.
“Las autorizaciones se dieron con base en elementos técnicos elaborados por los expertos del Ministerio de Ambiente: biólogos, licenciados y especialistas que trabajan desde hace tiempo en estos temas”, afirmó.
El ministro agregó que también se contó con asesoramiento externo para el análisis de la documentación presentada por la empresa.
Compensaciones para la pesca
Otro de los puntos incluidos en el plan aprobado por el Ministerio de Ambiente es la creación de un Protocolo de Compensación a la Pesca Comercial, destinado a atender eventuales afectaciones a la actividad pesquera.
La medida surge a partir de la preocupación expresada por el sector pesquero ante posibles impactos de la prospección sísmica sobre los recursos marinos.
Según explicó Ortuño, el protocolo prevé que se otorguen indemnizaciones en caso de comprobarse pérdidas económicas vinculadas directamente con las actividades de exploración.
“Por primera vez habrá indemnizaciones en caso de comprobarse pérdidas o afectaciones de la actividad pesquera que antes no existían”, sostuvo el ministro.
Asimismo, recordó que las prospecciones sísmicas no son una actividad nueva en el país. “Hemos tenido actividad de prospección sísmica desde los años 80 para acá en todos los períodos de gobierno”, señaló.
No obstante, subrayó que en esta oportunidad se incorporaron mayores controles y medidas preventivas.
“Ahora tenemos esa prevención. Realmente estamos comprometidos con los controles y con el cuidado del medio ambiente”, concluyó.
Una etapa clave para la exploración offshore
La campaña sísmica que se desarrolla actualmente forma parte de los esfuerzos por avanzar en la exploración offshore de hidrocarburos en la plataforma marítima uruguaya.
La información geológica que se obtenga permitirá mejorar el conocimiento del subsuelo marino y determinar si existen condiciones favorables para el desarrollo de futuras perforaciones exploratorias.
En ese marco, la operación del BGP Prospector constituye una etapa inicial clave para evaluar el potencial energético del mar uruguayo, en un proceso que combina la búsqueda de recursos naturales con la aplicación de medidas de control ambiental y monitoreo permanente.