Aduanas prorroga cambios en envíos postales y abre negociación con couriers

El organismo postergó la exigencia de registro de empresas extranjeras y conformó una mesa de trabajo con la Cámara Uruguaya de Couriers
abril 29, 2026
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"El problema es que no solo debe registrarse la empresa que consolida o envía el courier, sino también el vendedor original en Estados Unidos”, indicó una fuente aduanera a Portal Marítimo.

La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) resolvió prorrogar hasta el 1º de julio de 2026 la entrada en vigor de uno de los puntos más controvertidos del nuevo régimen para envíos postales internacionales: la exigencia de registro de empresas extranjeras para acceder a la exoneración del IVA. La decisión se acompaña de la creación de un grupo de trabajo junto a la Cámara Uruguaya de Couriers (CUC), en un intento por destrabar las dificultades que han surgido en la implementación.

La medida llega en un contexto de creciente tensión entre el organismo y el sector de couriers, que ha advertido sobre la inviabilidad práctica de algunos requisitos establecidos en la normativa.

Un sistema en revisión

Según informó la DNA, la prórroga busca facilitar la adaptación del sistema y permitir ajustes operativos. En paralelo, se avanzará en la evaluación del registro de empresas extranjeras habilitadas, uno de los puntos centrales para aplicar la exoneración del IVA en compras provenientes de Estados Unidos.

El organismo destacó que el 12% de los envíos postales internacionales que llegan a Uruguay provienen de ese país. Además, anunció que registrará de oficio a las diez principales empresas utilizadas por consumidores uruguayos, lo que permitiría cubrir la gran mayoría de las operaciones y dejar pendiente apenas un 3% del total.

En términos operativos, la actividad se mantiene dentro de parámetros habituales. Solo en una jornada reciente, se declararon 7.997 envíos en el Aeropuerto de Carrasco, una cifra alineada con el promedio diario de unas 8.000 encomiendas.

El objetivo: evitar triangulación

Uno de los fundamentos del nuevo sistema, según surge de documentación incluida en la resolución, es evitar la triangulación de mercadería a través de Estados Unidos para aprovechar beneficios arancelarios.

La propia CUC, en una nota remitida el 17 de abril, coincidió con ese objetivo, señalando que el registro apunta a impedir el uso indebido de ventajas previstas en el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA).

Sin embargo, la gremial advierte que los mecanismos definidos para alcanzar ese fin generan nuevas complejidades.

Nuevas reglas y más exigencias

El nuevo régimen de franquicias, que comienza a regir el 1º de mayo de 2026, establece un tope anual de USD 800 en hasta tres envíos por persona. Además, introduce el pago de IVA para las compras internacionales, con excepción de ciertos casos, como obsequios familiares o envíos desde países con acuerdos vigentes —actualmente, solo Estados Unidos.

Para acceder a la exoneración, cada envío desde ese país no podrá superar los USD 200. Pero el punto más cuestionado es el requisito de que tanto la empresa que envía como el vendedor estén registrados ante la Aduana uruguaya.

Esto implica que grandes marcas internacionales —como Adidas, Nike o GAP— deberían realizar trámites formales para que sus productos puedan ingresar sin IVA, una exigencia que el sector considera difícil de implementar.

La reacción del sector

Desde la Cámara Uruguaya de Couriers se ha expresado una “profunda preocupación” por los “cambios constantes” en la normativa y por la falta de definiciones claras.

El presidente de la gremial, Carlos Bertelli, señaló que incluso se suspendieron vuelos desde Estados Unidos como medida preventiva ante la incertidumbre. Según la CUC, las condiciones actuales hacen que el beneficio de exoneración exista “en el plano formal”, pero sea de muy difícil aplicación en la práctica.

“Se requiere que los vendedores del exterior se registren formalmente en Uruguay, incluso mediante gestiones presenciales o a través de representantes locales. Para la gran mayoría de los comercios internacionales, estas condiciones no resultan viables”, sostienen.

La situación, agregan, impacta directamente en miles de consumidores que planifican sus compras en función de estos beneficios.

Cambios en la operativa

Otro aspecto relevante del nuevo régimen es el cambio en las responsabilidades. A partir de mayo, los operadores postales pasan a ser responsables de las obligaciones tributarias de los usuarios, actuando como agentes de percepción del IVA.

Esto implica que los clientes deberán gestionar los pagos directamente con el courier, que luego se encargará de transferirlos a la Aduana.

Además, todos los envíos —tanto exonerados como gravados— computarán dentro del cupo anual y del límite de tres compras, incluyendo aquellos realizados durante el período de transición bajo el régimen anterior.

Un escenario complejo

La decisión de prorrogar la exigencia de registro refleja las dificultades prácticas del nuevo sistema, que busca equilibrar control fiscal, compromisos internacionales y operativa comercial.

En ese sentido, una fuente aduanera consultada por Portal Marítimo describió el escenario como “complejo” y en proceso de ajuste. Según explicó, si bien las compras desde Estados Unidos continúan exoneradas de IVA, en el corto plazo será imprescindible que las empresas involucradas estén registradas para acceder a ese beneficio.

“El problema es que no solo debe registrarse la empresa que consolida o envía el courier, sino también el vendedor original en Estados Unidos”, señaló. “Ahí es donde se vuelve más complicado, porque muchas tiendas no tienen incentivos ni estructura para cumplir con ese requisito”.

La fuente agregó que algunas plataformas de intermediación ya están avanzando en ese proceso, pero advirtió que el modelo aún presenta desafíos importantes para su aplicación generalizada.

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