La negociación del convenio colectivo en Terminal Cuenca del Plata (TCP), principal terminal especializada en contenedores del puerto de Montevideo, volvió a quedar bloqueada luego de que el Sindicato de Trabajadores de TCP (TCP-NELSURY) rechazara la propuesta presentada este fin de semana por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para retomar las conversaciones y encauzar el conflicto laboral que afecta la operativa portuaria desde hace varios días.
La decisión del sindicato frustró el intento del Poder Ejecutivo de reconstruir un ámbito de negociación formal entre las partes, pese a que la empresa había aceptado en forma inmediata la iniciativa oficial. El rechazo gremial implica, en los hechos, el retorno de las negociaciones a «fojas cero», manteniendo la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y su impacto sobre la actividad portuaria y logística.
Durante la jornada de este lunes, además, la terminal se vio afectada por un paro convocado por el sindicato, que determinó la suspensión de la atención a camiones entre las 12:00 y las 19:00 horas, generando nuevas dificultades operativas para transportistas, exportadores, importadores y usuarios de la terminal.
La propuesta del Ministerio
La fórmula presentada por el Ministerio de Trabajo había surgido luego de una serie de reuniones mantenidas con representantes empresariales y sindicales durante la última semana.
El planteo oficial proponía establecer un cronograma intensivo de negociación de seis semanas, a partir del 1° de julio, con la realización de dos reuniones tripartitas semanales en la sede ministerial y dos encuentros bipartitos adicionales entre la empresa y el sindicato.
Asimismo, el Poder Ejecutivo planteó mantener durante ese período las prestaciones y obligaciones establecidas en el convenio colectivo actualmente vencido, mientras se desarrollara el proceso de negociación.
La propuesta también contemplaba iniciar la discusión tomando como base el proyecto de convenio colectivo presentado por los trabajadores y priorizar la búsqueda de acuerdos en torno al régimen de jornales asegurados, uno de los principales puntos de controversia entre las partes.
Entre otros aspectos, el Ministerio propuso que el futuro convenio tuviera carácter retroactivo al 1° de julio de 2026 y que ambas partes asumieran un compromiso de «no innovar», suspendiendo medidas que pudieran afectar el clima de negociación y actuando con especial cautela en las comunicaciones dirigidas al personal.
La cartera había solicitado a empresa y sindicato comunicar formalmente su aceptación o rechazo durante el lunes 29 de junio. Mientras TCP aceptó la propuesta, el sindicato resolvió finalmente rechazarla.
La posición de TCP
A última hora de la tarde, Terminal Cuenca del Plata emitió un comunicado público en el que lamentó la decisión sindical y reiteró su disposición a continuar negociando.
La empresa explicó que durante la última semana la operativa se vio afectada por paros parciales por turnos en el marco de la negociación del nuevo convenio colectivo y sostuvo que el sindicato había condicionado la continuidad de las conversaciones a la obtención previa de determinados beneficios económicos.
Según informó TCP, la organización sindical planteó como condición para continuar negociando el pago de una suma de 50.000 pesos líquidos mensuales para todos los trabajadores mientras durara la negociación o, alternativamente, el otorgamiento de 25 jornales asegurados para la totalidad del personal, independientemente de la existencia efectiva de trabajo.
La terminal consideró que dichas exigencias «resultan incompatibles con un proceso de negociación colectiva de buena fe» y calificó el planteo como «económicamente inviable e improcedente».
«TCP comunicó ese mismo día su aceptación a la propuesta del Ministerio, reafirmando su total disposición a continuar negociando de buena fe y en el ámbito institucional correspondiente», expresó la empresa en su comunicado.
Asimismo, sostuvo que la iniciativa elaborada por el Poder Ejecutivo constituía «una oportunidad seria y equilibrada» para retomar el diálogo y exhortó tanto a las autoridades como al sindicato a adoptar las medidas necesarias para restablecer la operatividad y las condiciones de negociación.
Impacto sobre la operativa portuaria
La continuidad del conflicto genera preocupación en toda la comunidad portuaria debido al papel estratégico que desempeña TCP en el movimiento de contenedores del puerto de Montevideo.
La terminal constituye uno de los principales nodos logísticos del comercio exterior uruguayo y un centro clave para las operaciones de transbordo regional, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento impacta directamente sobre transportistas, agencias marítimas, operadores logísticos y usuarios del sistema portuario.
La suspensión de la atención a camiones durante varias horas este lunes volvió a evidenciar la sensibilidad operativa de la terminal frente a las medidas gremiales y reavivó la preocupación por la eventual prolongación del conflicto.
Un escenario de incertidumbre
El rechazo sindical a la propuesta oficial deja abierta una nueva etapa de incertidumbre en la negociación colectiva de TCP.
Si bien tanto la empresa como el Ministerio de Trabajo han manifestado su disposición a continuar buscando soluciones, por el momento no existe una nueva instancia formal convocada ni una alternativa concreta que permita destrabar el conflicto.
Mientras tanto, la comunidad portuaria observa con preocupación la evolución de una controversia laboral que afecta a uno de los principales activos logísticos del país y cuya resolución aparece ahora condicionada a la reconstrucción de un clima de confianza entre las partes y al restablecimiento efectivo del diálogo de buena fe.