Ancap informó que las tareas de reparación en la boya petrolera ubicada frente a José Ignacio deberán continuar ya que se requieren ajustes adicionales para garantizar su plena efectividad.
En un nuevo comunicado, la estatal petrolera uruguaya expresó que “luego de una primera reparación realizada por personal técnico, con todos los elementos disponibles en el país, esta tarde (jueves 28 de agosto) se realizaron pruebas para determinar la efectividad del trabajo”. Agregó que “al realizarse la prueba de presión, previa a la descarga se detectó una mínima presencia de producto que fue rápidamente absorbida. Esto indica que el desperfecto persiste y por tanto, no se puede proceder con la descarga de crudo de manera segura”.
Ancap “aguarda para esta semana la llegada de técnicos extranjeros que se sumarán al equipo de ANCAP para trabajar en una nueva fase que asegure que la boya quede totalmente operativa”. Mientras tanto, “el sistema de la boya quedará nuevamente cargado con agua”.
La empresa reafirmó “el compromiso con la seguridad de las operaciones, la transparencia, y la continuidad del servicio de suministro a la población” y adelantó que “actualizará la información conforme se avance en los trabajos y se confirme que las condiciones están garantizadas”
Detención de producción en la Teja
El pasado 17 de agosto, ANCAP comunicó la detención ese día de las unidades de producción en la refinería de la Teja hasta tanto se retome el bombeo a través de la boya de José Ignacio. No obstante, aclaró que el suministro a la población está asegurado mediante inventarios e importación de producto refinado.
El pasado 3 de agosto, la detección de una leve fuga de petróleo en la boya durante las maniobras de inicio de bombeo, impidió la continuación de la descarga de crudo. Desde entonces, los técnicos y buzos de ANCAP realizaron inspecciones y maniobras diarias para identificar las causas.
Finalmente, la zona a reparar fue localizada en el PLEM (PipeLine End Manifold, por sus siglas en inglés), que es una estructura submarina ubicada en el fondo, que conecta los manguerotes que descienden de la boya con el ducto submarino que permite la transferencia del crudo a la planta.
Tras esta constatación, los técnicos realizaron las primeras reparaciones necesarias para volver a operar con normalidad. Se aclaró que la tarea insumiría cierto tiempo dependiendo de las condiciones climáticas, ya que el PLEM se encuentra a 20 metros de profundidad.
Mientras tanto, para garantizar el suministro a todo el país, ANCAP está importando producto refinado para distribución y de anunció que se trabajará en este régimen hasta retomar el bombeo hacia la refinería de La Teja en condiciones seguras.
En las últimas semanas la refinería continuó su operación normal en base a inventarios, y volverá a operar cuando se concrete la descarga de crudo.
En relación a las trazas de petróleo halladas en varios puntos de las playas de Maldonado en los últimos días, ANCAP aseguró que las mismas no tienen relación con la boya petrolera ya que desde el 3 de agosto la misma se encuentra sin operar.