La Administración Nacional de Puertos (ANP) dio un nuevo paso en su estrategia de fortalecimiento del dragado nacional con la reactivación de la draga D9 «Alfredo Labadie», una de las principales embarcaciones de su flota, que volvió a operar tras permanecer fuera de servicio durante casi tres años.
La unidad trabaja actualmente en tareas de dragado en el Puerto de Montevideo y en su canal de acceso, recuperando una capacidad operativa considerada estratégica para el mantenimiento de las profundidades de navegación y el normal desarrollo de la actividad comercial en la principal terminal marítima del país.
La reincorporación de la draga forma parte de una política más amplia impulsada por la actual administración de la ANP para fortalecer los recursos propios destinados al dragado. En ese marco, el organismo aprobó un presupuesto de inversiones para el período 2025-2029 de aproximadamente US$ 115 millones, de los cuales casi US$ 63 millones serán destinados específicamente al dragado nacional, duplicando los recursos ejecutados con ese fin durante la administración anterior.
El objetivo es mejorar la eficiencia operativa, aumentar la seguridad de las tareas de mantenimiento y asegurar la sostenibilidad de una actividad esencial para la competitividad del sistema portuario uruguayo.
Una recuperación con visión de largo plazo
La decisión de rehabilitar la «Alfredo Labadie» estuvo respaldada por las conclusiones del Informe Técnico Preliminar del Estudio Integral de Flota y Dragado, elaborado en diciembre de 2025, que estimó que la embarcación mantiene un remanente de aproximadamente diez años de vida útil.
Construida en 1984, la draga cuenta con 85,20 metros de eslora, 17,70 metros de manga y una capacidad de cántara de 3.000 metros cúbicos. Además, en 2018 había sido objeto de una importante modernización que incluyó la sustitución de sus motores principales, uno de los motores de dragado y las hélices de paso controlable, lo que reforzó la conveniencia de invertir en su recuperación.
La embarcación había sufrido una avería en la hélice de estribor mientras realizaba tareas de dragado en el antepuerto de Montevideo, lo que la obligó a operar durante un tiempo con limitaciones. Posteriormente, al constatarse que las hélices habían agotado su vida útil y ya no admitían nuevas reparaciones, quedó fuera de servicio hasta concretarse el proceso de recuperación.
Reparación integral
Los trabajos comenzaron en agosto de 2025 con el recambio de las hélices, una tarea supervisada por la Comisión Técnica de la Marina Mercante (COTEC) de la Prefectura Nacional Naval.
Tras obtener las certificaciones correspondientes para la botadura y el sellado del casco, la draga fue trasladada al muelle Nº 11 del Puerto de Montevideo, donde se desarrolló un proceso integral de acondicionamiento.
Las tareas incluyeron la limpieza de los tanques de combustible y agua potable, el mantenimiento mayor de los motores propulsores y de los generadores, así como la puesta a punto del sistema de dragado y de otros equipos esenciales para garantizar el retorno de la embarcación a condiciones óptimas de funcionamiento.
En marzo de 2026, especialistas de la firma noruega Kongsberg, fabricante de las hélices originales, realizaron la calibración del sistema de paso controlable, una intervención fundamental para optimizar el rendimiento y la maniobrabilidad de la unidad.
La ANP informó además que el motor de dragado de babor, retirado años atrás y conservado en depósito, será reinstalado durante una futura varada programada, completando así el proceso de recuperación integral de la embarcación.
Más capacidad para el sistema portuario
La vuelta al servicio de la «Alfredo Labadie» representa mucho más que la recuperación de una embarcación. También constituye una señal del camino elegido por la ANP para fortalecer su capacidad propia de dragado, una herramienta clave para mantener los canales navegables, preservar la operatividad de los puertos nacionales y responder con mayor autonomía a las necesidades del sistema logístico.
En un contexto de crecientes exigencias para la infraestructura portuaria y de mayores profundidades requeridas por el comercio marítimo internacional, la recuperación de la D9 se presenta como uno de los primeros resultados concretos del programa de inversiones que la ANP proyecta desarrollar durante el actual período de gestión.