Melhus Transport y un nuevo traslado de tanques de combustible a través del Mercosur

Su fundadora y directora, Denisse Lelan Husz Wilkins, explicó a Portal Marítimo la operación logística montada a lo largo de más de 1500 kilómetros de carreteras.
noviembre 3, 2026
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El traslado de dos tanques subterráneos de combustible desde Brasil hasta una estación de servicio de ANCAP en Maldonado puso en marcha una operación logística que requirió coordinación en distintas etapas, desde la planta de fabricación hasta la descarga en el lugar de instalación. Portal Marítimo presenció la descarga de los tanques en un depósito en Montevideo, previo a su salida para Maldonado.

La empresa uruguaya Melhus Transport tuvo a su cargo la organización del transporte terrestre internacional y la gestión de los diferentes componentes del operativo. Su fundadora y directora, Denisse Lelan Husz Wilkins, explicó a Portal Marítimo que este tipo de movimientos forma parte de un proceso de renovación de los tanques subterráneos utilizados en las estaciones de servicio.

En este caso, se trató de dos unidades enchaquetadas de 30.000 litros cada una, fabricadas por la empresa brasileña Sao João e importadas por Corallo. Cada tanque tiene un peso aproximado de 2.500 kilogramos y está diseñado para almacenar combustibles líquidos. Están construidos en acero al carbono y recubiertos con fibra de vidrio.

Según explicó Husz Wilkins, Melhus participa en estas operaciones desde hace más de un año, inicialmente con traslados destinados a estaciones de servicio de Argentina y, más recientemente, con operaciones para Uruguay. La demanda está vinculada a los planes de recambio de los depósitos subterráneos, que deben sustituirse de acuerdo con los plazos y controles establecidos.

La tarea de la empresa comienza antes de que los tanques sean cargados en la fábrica. Una vez concretada la operación comercial entre el importador y el exportador, Melhus coordina con la planta las características de las unidades, las dimensiones, la cantidad de camiones necesarios y las condiciones para realizar la carga.

No todos los tanques requieren el mismo esquema de transporte. Dependiendo de sus dimensiones, es posible trasladar dos unidades en un mismo camión o se necesita una unidad por vehículo. Aunque no suelen presentar excesos de altura, sus dimensiones longitudinales exigen una planificación específica y la utilización de soportes adecuados.

Los tanques son colocados sobre cunas de madera que permiten mantenerlos suspendidos y asegurados durante el trayecto. La coordinación incluye también la disponibilidad de grúas, los camiones y los equipos necesarios para realizar las maniobras de carga y descarga.

Controles técnicos y documentación

Uno de los aspectos relevantes de este tipo de traslado es el control de las condiciones técnicas de los tanques. En las unidades enchaquetadas es necesario preservar el vacío existente entre el depósito interior y la cubierta exterior, una condición que se verifica mediante vacuómetros instalados en la parte superior.

El importador controla esos indicadores durante las distintas etapas del movimiento. En la operación de Maldonado se realizaron verificaciones durante la carga, el transporte y la descarga final. Una vez completado el procedimiento, se labró un acta dejando constancia del control.

La gestión documental constituye otra parte central del trabajo. Para concretar la exportación desde Brasil y el ingreso a Uruguay se requiere reunir la factura comercial, la lista de empaque, el certificado de origen y la documentación correspondiente al vehículo y a la carga.

Husz Wilkins destacó especialmente la importancia del certificado de origen, que permite acceder a una reducción de los impuestos de importación. También es necesario verificar las dimensiones de los tanques y del conjunto transportado para cumplir con las disposiciones del Ministerio de Transporte, particularmente en lo referido a los límites de altura y longitud.

La preparación comienza con suficiente antelación, ya que la documentación brasileña incluye distintos registros fiscales y comerciales que deben estar disponibles para completar el despacho de exportación. La empresa coordina esa instancia con los responsables de la planta y con los gestores aduaneros.

El cruce fronterizo se realiza habitualmente por Santana do Livramento, donde funcionan aduanas integradas de ambos países. De acuerdo con la experiencia de Melhus, cuando la documentación está completa y no se presentan inconvenientes extraordinarios —como feriados, medidas sindicales o problemas en los sistemas informáticos—, los trámites de salida de Brasil e ingreso a Uruguay pueden completarse durante la misma jornada.

La empresa dispone de gestores en ambos lados de la frontera, por lo que el conductor no debe ocuparse directamente de los trámites aduaneros. Mientras se realiza esa gestión, el chofer puede cumplir con su descanso antes de continuar el viaje hacia el destino.

La particularidad del ingreso a Maldonado

La llegada a Maldonado presentó una condición adicional vinculada a las restricciones y disposiciones locales para el ingreso de camiones de gran porte. Por ese motivo, en esta oportunidad Melhus coordinó una modalidad de traslado que permitió adaptar el movimiento a las características del destino.

La planificación contempló el uso de un vehículo de menor porte para la etapa final, facilitando las maniobras y el acceso al lugar de descarga. Se trata de un aspecto que cobra importancia en zonas urbanas donde las dimensiones de las calles y las condiciones de circulación pueden limitar el desplazamiento de unidades de transporte pesado.

La directora de Melhus señaló que el objetivo es anticipar este tipo de dificultades antes de que el camión salga de la fábrica. La coordinación previa permite considerar las condiciones de las rutas, los feriados, los horarios de funcionamiento de las aduanas y las características del punto de entrega.

La empresa acompaña el proceso desde que recibe la información sobre la disponibilidad de los tanques y la fecha prevista para la carga, hasta que el camión queda vacío en el destino. Su responsabilidad comprende la coordinación con el exportador, el importador, los transportistas y los gestores, además del seguimiento de la documentación y del tránsito internacional.

Una operación dentro de una actividad regional

Husz Wilkins explicó que el transporte de tanques para estaciones de servicio se ha convertido en una de las actividades que Melhus desarrolla con mayor frecuencia. La continuidad de los planes de renovación permitirá realizar nuevos movimientos, aunque el volumen y las fechas dependen de los avances de las obras y de las necesidades de cada estación.

La empresa también trabaja con operaciones destinadas a Argentina. En ese mercado, la planificación contempla para diciembre la salida de nueve camiones con tanques, aunque la cantidad de unidades por vehículo depende de las dimensiones de cada depósito. A esos movimientos se suman accesorios y componentes que, en algunos casos, se trasladan desde otras ciudades brasileñas.

Melhus Transport tiene su sede en Uruguay y trabaja como representante de transportistas, con una red de empresas aliadas en distintos países. No cuenta con una flota propia de camiones: su función consiste en organizar y coordinar el transporte terrestre, articulando los recursos de los operadores de cada mercado y gestionando los permisos necesarios para realizar los movimientos internacionales.

Su ámbito de actuación comprende el Mercosur y cuenta con autorizaciones para operar en países de la Comunidad Andina. La empresa coordina desde Uruguay las operaciones regionales, apoyándose en socios locales que intervienen como colaboradores en los distintos territorios.

Con más de dos décadas de experiencia en logística, Husz Wilkins señaló que el objetivo de Melhus es ofrecer al importador o exportador una solución integral, de manera que el cliente no tenga que ocuparse de cada instancia del traslado. «La idea es resolverlo, que no se tenga que preocupar por nada», resumió.

El traslado de los dos tanques destinados a Maldonado refleja precisamente esa modalidad de trabajo: una operación que va más allá del movimiento físico de la carga y que requiere planificación, controles técnicos, gestión documental y coordinación entre distintos actores para asegurar que el equipamiento llegue en condiciones al lugar donde será instalado

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