Mercosur-UE: Paraguay, Argentina y Brasil activan sus Parlamentos para su ratificación

El foco regional se desplaza al legislativo; Uruguay busca no quedar rezagado y envió borrador para su análisis en espera del texto oficial
febrero 7, 2026
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En Argentina, el proyecto ingresó por la Cámara de Diputados (foto) aunque aun no hay fecha de sesión.

Los gobiernos de Paraguay, Argentina y Brasil avanzaron en las últimas semanas con el envío formal del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea a sus respectivos parlamentos, dando inicio al proceso de ratificación legislativa del tratado firmado el pasado 17 de enero en Asunción. Uruguay, en tanto, aún aguarda la llegada del texto auténtico certificado y, mientras tanto, remitió a su Parlamento un borrador digital del acuerdo para comenzar el análisis preliminar.

El movimiento simultáneo de los principales socios del bloque sudamericano marca un nuevo capítulo en un proceso que demandó más de 25 años de negociaciones y que, de concretarse plenamente, dará lugar a uno de los mayores acuerdos comerciales del mundo, abarcando un mercado de más de 700 millones de personas.

Paraguay abrió el camino parlamentario

Paraguay se convirtió en el primer país del Mercosur en activar formalmente el trámite legislativo. El presidente Santiago Peña entregó el documento del acuerdo a la Comisión Permanente del Congreso y solicitó su ratificación, un paso que, según expresó el propio mandatario, representa un “avance institucional” y una señal clara de compromiso con la integración internacional.

Peña subrayó que la materialización del acuerdo requerirá un esfuerzo conjunto entre el sector público y el privado. En ese marco, sostuvo que el Estado debe generar las condiciones para el desarrollo, mientras que los empresarios de Paraguay y del resto del Mercosur tendrán la responsabilidad de transformar el tratado en inversiones, innovación tecnológica, producción y empleo.

El inicio del proceso legislativo coincidió con un anuncio relevante por parte de la Comisión Europea, que confirmó la asignación de 1.800 millones de euros para apoyar a los países del Mercosur en la implementación del acuerdo. Estos fondos estarán destinados a facilitar la adaptación de los sectores productivos a los nuevos estándares comerciales, ambientales y regulatorios, así como a promover la modernización tecnológica y la competitividad.

La embajadora de la Unión Europea en Paraguay, Katja Afheldt, presentó este compromiso financiero ante autoridades y representantes de los sectores productivos, destacándolo como una herramienta clave para acompañar la transición que implicará la entrada en vigor del tratado.

Argentina busca ser la primera en ratificar

En Argentina, el Poder Ejecutivo envió el acuerdo al Congreso Nacional para su ratificación, con la intención explícita de posicionarse como el primer país de la región en aprobarlo. El texto comenzará su tratamiento en la Cámara de Diputados, aunque por el momento no hay una fecha definida para su debate en el recinto.

Desde el Gobierno señalaron que se trata de un documento extenso —más de 5.000 páginas traducidas a varios idiomas— y que se está trabajando en su publicación oficial para facilitar el análisis parlamentario. La Casa Rosada considera estratégica una rápida aprobación, ya que la entrada en vigencia del acuerdo permitiría a la Argentina acceder antes que otros socios regionales a determinadas cuotas de exportación, especialmente en productos agroindustriales.

El tratado cuenta con un amplio respaldo entre los principales bloques políticos. El PRO, la UCR, Provincias Unidas y la Coalición Cívica ya manifestaron su apoyo, destacando la apertura de nuevos mercados para las pymes, las economías regionales y los exportadores. En contraste, el peronismo aún evalúa su posición y promovió la creación de una comisión bicameral para analizar los impactos del acuerdo sobre la economía local.

Desde el Ejecutivo argentino se remarcó que el acuerdo eliminará aranceles para más del 90% de las exportaciones del Mercosur hacia la Unión Europea y conformará un mercado que representa más del 30% del PBI mundial con el que el país mantendrá instrumentos comerciales vigentes.

Brasil acelera el trámite legislativo

Brasil también dio señales claras de avanzar con rapidez. Con el inicio de las sesiones legislativas de 2026, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió el acuerdo al Congreso Nacional y pidió a los legisladores que lo aprueben “en el menor plazo posible”.

Lula sostuvo que el tratado inaugura “un nuevo ciclo de oportunidades” para las empresas brasileñas, al fortalecer la competitividad, ampliar las exportaciones y atraer inversiones de manera sostenible. El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, respaldó esa postura y anunció una tramitación acelerada.

Según lo informado, el acuerdo será analizado inicialmente en la Comisión Mixta Permanente del Mercosur y se prevé que sea votado en el plenario de la Cámara baja en la última semana de febrero, tras el receso de Carnaval, para luego pasar al Senado. Al tratarse de un tratado internacional, deberá ser aprobado o rechazado en su totalidad por ambas cámaras.

El escenario europeo y las dudas judiciales

Del lado europeo, el proceso avanza con mayor cautela. El Parlamento Europeo anunció que remitirá el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar su compatibilidad con los tratados comunitarios, un paso que podría demorar hasta dos años la ratificación definitiva por parte de la Eurocámara.

No obstante, la Comisión Europea mantiene abierta la posibilidad de aplicar el acuerdo de forma provisional una vez que al menos un país del Mercosur complete su ratificación, aunque aún no ha confirmado si avanzará en ese sentido. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, instó al Ejecutivo comunitario a considerar esa opción, dado que los 27 Estados miembros ya otorgaron su aprobación política al tratado.

Uruguay: análisis en marcha, ratificación en espera

En Uruguay, el proceso avanza a un ritmo distinto. El canciller Mario Lubetkin entregó el pasado 27 de enero a la vicepresidenta de la República y presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse, una copia digital del acuerdo en un dispositivo electrónico, con el objetivo de que los legisladores puedan iniciar su estudio mientras se aguarda la llegada del texto auténtico certificado.

Lubetkin explicó que, para la ratificación formal, es necesario que Paraguay, en su calidad de presidencia pro tempore del Mercosur, remita a cada Estado parte las más de 4.000 páginas debidamente autentificadas. Hasta que eso ocurra, Uruguay no puede completar el trámite parlamentario, aunque el envío del borrador constituye una señal política de voluntad de avance.

La vicepresidenta Cosse agradeció la entrega del documento y destacó la importancia de haber sostenido, durante más de dos décadas, una política de Estado en favor del Mercosur y de la inserción internacional del país, más allá de los cambios de gobierno.

Durante la firma del acuerdo en Asunción, el presidente Yamandú Orsi remarcó que el tratado “reafirma una decisión clara: apostar por las reglas en un tiempo de volatilidad y cambios permanentes”, y lo definió como una herramienta para transformar el consenso político en desarrollo, empleo y oportunidades concretas.

Según estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas, el acuerdo podría generar para Uruguay un aumento del PBI superior a 1,5 puntos porcentuales, un crecimiento de las exportaciones de bienes del entorno del 4%, una mejora del empleo del 0,5% y un incremento del salario real cercano al 1%.

Con los principales socios del Mercosur ya activando sus parlamentos, el foco regional comienza a desplazarse del plano negociador al legislativo. En ese contexto, Uruguay busca no quedar rezagado y prepara el terreno político y técnico para avanzar rápidamente en la ratificación una vez que reciba el texto oficial certificado del acuerdo.

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