La Semana de Turismo 2026 volvió a poner en evidencia el papel estratégico del sistema marítimo – fluvial y aeroportuario en la conectividad regional. Según datos de la Dirección Nacional de Migración, entre el 27 de marzo y el 5 de abril se registraron 279.747 ingresos y 275.256 egresos de personas, en un período de alta movilidad donde los puertos y pasos vinculados al transporte por agua tuvieron un protagonismo central. En paralelo, el transporte aéreo, con el Aeropuerto Internacional de Carrasco, registró 36.608 ingresos y 39.782 egresos, manteniendo su relevancia para conexiones de media y larga distancia.
Dentro de este escenario, el puerto de Colonia se consolidó como la principal puerta de entrada al país, con 50.660 ingresos registrados. Este volumen confirma la relevancia del corredor fluvial Buenos Aires–Colonia, uno de los ejes más dinámicos del transporte de pasajeros en el Río de la Plata, especialmente durante períodos de alta demanda turística.
El desempeño de Colonia no solo lideró en ingresos, sino también en egresos, con 48.120 salidas, lo que refuerza su posicionamiento como nodo logístico clave en la conectividad entre Uruguay y Argentina. La operativa sostenida de servicios de ferry y buquebus durante la semana fue determinante para absorber el flujo de pasajeros.
Después de Colonia, los puntos de control donde se registraron mayores ingresos
fue Paysandú con 40.607, Aeropuerto Internacional de Carrasco con
36.608, Fray Bentos con 35.321 y Salto con 32.192 ingresos. En Río
Branco se produjeron 25.638 ingresos, en Chuy 21.697, 16.641 por
Puerto de Montevideo, 11.528 por Rivera y 3.081 por Maldonado, entre otros puntos de control.
En tanto, los principales puntos de control por los que egresaron fueron: Colonia con 48.120 salidas, Paysandú con 43.551, Fray Bentos con 41.182, Aeropuerto Internacional de Carrasco con 39.782 y Río
Branco con 24.949 egresos. Además, se registraron 22.859 salidas por Salto, 20.228 por Chuy, 16.868 por Puerto de Montevideo, 8.803 por Rivera y 3.057 por Maldonado, entre otros pasos fronterizos.
Sobre el análisis del origen de los viajeros se constata que los ciudadanos argentinos representaron el principal flujo extranjero hacia Uruguay, con 75.352 ingresos, lo que explica en gran medida la alta utilización de las rutas fluviales. La cercanía geográfica y la frecuencia de conexiones consolidan al transporte por agua como una de las rutas más eficientes y demandadas.
No obstante, los ciudadanos uruguayos encabezaron el total de ingresos con 166.007 personas, en un fenómeno asociado al retorno al país en fechas tradicionales como la Semana de Turismo. Este comportamiento también impacta en la operativa portuaria, especialmente en los servicios de alta frecuencia entre ambas orillas del Río de la Plata. Por otra parte, ingresaron 12.193 brasileños, 2.641
estadounidenses y 2.538 paraguayos.
Si bien los pasos terrestres continúan concentrando una parte significativa del movimiento —con Paysandú, Fray Bentos y Salto entre los principales puntos—, el componente fluvial mantiene un peso determinante en el esquema general de movilidad. En particular, la combinación de alta frecuencia, tiempos de viaje competitivos y conexión directa con centros urbanos posiciona a los servicios marítimos como una alternativa clave.
Otro aspecto relevante es la estabilidad entre ingresos y egresos, con cifras prácticamente equilibradas durante el período. Este comportamiento sugiere una alta rotación de pasajeros y estadías relativamente cortas, lo que incrementa la demanda sobre los sistemas de transporte en lapsos concentrados de tiempo.
Desde una perspectiva sectorial, estos datos refuerzan la importancia de continuar fortaleciendo la infraestructura portuaria y los servicios asociados al transporte de pasajeros. La capacidad de respuesta ante picos de demanda, la eficiencia en los procesos migratorios y la coordinación entre operadores son factores clave para sostener y mejorar la competitividad del sistema.
Asimismo, el volumen registrado durante la Semana de Turismo ofrece indicadores relevantes para la planificación futura, tanto a nivel de inversiones como de costo operativo. La creciente integración regional y la dependencia del mercado argentino plantean desafíos y oportunidades para el desarrollo del transporte fluvial en el Río de la Plata.
En este contexto, Uruguay reafirma el rol de sus puertos como plataformas estratégicas no solo para el comercio, sino también para la movilidad de personas. La articulación entre infraestructura, servicios y políticas públicas será determinante para consolidar este posicionamiento en los próximos años.
El balance general de la semana muestra que el sistema marítimo y fluvial no solo acompaña el crecimiento del turismo, sino que se posiciona como uno de sus principales habilitadores. En particular, el eje Colonia–Buenos Aires y la operativa en Montevideo continúan siendo pilares fundamentales de la conectividad regional.