Pesca:  La mitad de la flota costera y de altura trabaja con normalidad

Según los empresarios, las primeras embarcaciones llegaron a la terminal de puerto Capurro con unas 50 toneladas de pescado.
septiembre 1, 2025
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Alrededor de un 50 % de la flota costera y de altura trabaja con normalidad tras el fin del conflicto el pasado 8 de agosto, afirmaron los empresarios del sector en un nuevo comunicado de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU). Por otra parte, la semana pasada se superaron las 10.000 personas registradas en UruguayPesca, de los cuales 733 ya tienen libreta de embarque y están en proceso de evaluación a través de Pía y de verificación de documentación.

Los empresarios también destacaron que volvieron a trabajar las plantas Urexport y CIUPSA procesando pescado uruguayo, producto de las primeras “mareas” de los barcos costeros que volvieron a operar la semana pasada.

El presidente de las Cámaras de la Industrias Pesqueras, Juan Riva Zuccelli, mostró conformidad con los primeros resultados. El empresario estimó que las primeras embarcaciones llegaron al puerto Capurro con unas 50 toneladas de pescado.

«Empezaron a salir los barcos, como habíamos dicho, es un proceso lento, más o menos cerca del 50 por ciento de la flota que ya ha salido a pescar, incluso algunos barcos ya han retornado. Los barcos costeros hay dos parejas que completaron su faena y ya retornaron, y en las plantas se vuelve a tener pescado, en algunas», indicó

Riva Zucchelli se refirió a la cantidad de trabajadores permanecieron en el sector a pesar del conflicto. «Hoy estamos en el orden entre 25 y 30 por ciento. Depende de cada barcada, que así se llaman las tripulaciones. Puede haber más o menos trabajadores. Barcos que han salido con 100 por ciento de trabajadores anteriores y otros con más de la mitad. Entonces el promedio andamos en ese número, y ha funcionado con corrección», dijo.

Durante el tiempo que la actividad estuvo detenida, una de las principales preocupaciones era que se acababa la zafra. Sin embargo, por el momento los resultados son positivos.

Las primeras 50 toneladas de pescado empezaron a llegar a las plantas de procesamiento. Allí se recibe la pesca industrial y también una parte de la pesca artesanal, que se fue fundamental en el periodo de conflicto.

La producción es exportada casi que en su totalidad. Varios países de áfrica se destacan como los principales destinos. Al igual que Rusia y China, mientras que algunas especies se comercializan con Estados Unidos y la Unión Europea.

“Seguimos trabajando para avanzar en este proceso de refundación de la pesca planteando nuestras propuestas a la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos del MGAP, al Ministerio de Industria, Energía y Minería, a la Prefectura Nacional Naval, a la Administración Nacional de Puertos, y a todos los organismos relacionados a la actividad, para que la pesca se transforme en un pilar del crecimiento de la economía, la generación de empleo directo e indirecto, y la concreción de inversiones en el país”, indicó la CIPU en el comunicado en las últimas horas.

El conflicto en la pesca uruguaya se originó con el reclamo del Sindicato Único Nacional de la Pesca y Afines (Suntma) de que se incremente la cantidad de tripulantes en las guardias de navegación para respetar el descanso de los marineros, algo que rechaza la industria pesquera por no estar contemplado en los convenios y ser un aumento de costos.

La disputa mantuvo paralizada a la flota pesquera y causó pérdidas millonarias. La tensión aumentó cuando los empresarios efectuaron un llamado a nuevos trabajadores por parte de las cámaras empresariales y la reciente decisión de dejar de descontar automáticamente las cuotas sindicales. El gobierno presentó varias propuestas para destrabar la situación.  Los empresarios consideran, además, que el sindicato incumplió un convenio firmado hasta 2027, generando un ambiente de inseguridad jurídica, especialmente para inversores extranjeros.

Tanto el sindicato como las cámaras empresariales han mantenido posturas firmes, lo que ha impedido alcanzar acuerdos y ha prolongado la paralización del sector.

El conflicto generó pérdidas estimadas en hasta 42 millones de dólares, con la cancelación de contratos importantes y la pérdida de oportunidades de negocio.

La convocatoria de los empresarios para trabajadores con o sin experiencia, recibió hasta el momento miles de postulaciones y busca «refundar» el sector al margen de los sindicatos. La asamblea de trabajadores ratificó de manera transitoria la última propuesta realizada por el Poder Ejecutivo.

El presidente del Suntma, Alexis Pintos, indicó que mientras se implementa la medida transitoria se continuará trabajando en una mesa multisectorial que analizará los detalles pendientes como la normativa vigente sobre las guardias, la organización de turnos y otras condiciones laborales del sector. Según señaló, esta instancia permitirá avanzar hacia una solución más definitiva y consensuada.

La propuesta aprobada por el Suntma no incorpora momentáneamente nuevos tripulantes como había reclamado el sindicato, pero sí establece que los trabajadores recibirán un subsidio estatal que compense la doble tarea que realicen en las guardias. Esta fórmula busca equilibrar las necesidades del sector productivo con la protección de los derechos laborales de los tripulantes.

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