Vietnam desarrolla un plan a 2030 para modernizar sus 34 puertos marítimos hacia la sostenibilidad. El modelo exige cumplir criterios de uso de energía limpia, gestión ambiental y reducción de emisiones. Se trata de una profunda transformación de su sistema marítimo y portuario con el objetivo de consolidarse como una de las principales plataformas logísticas de Asia-Pacífico. La estrategia, impulsada por el gobierno vietnamita y el sector privado, tiene como uno de sus pilares centrales el desarrollo de los denominados «puertos verdes», un modelo que busca compatibilizar el crecimiento del comercio internacional con la reducción del impacto ambiental y la adaptación al cambio climático.
La iniciativa adquiere particular relevancia en un país que en las últimas décadas se convirtió en una de las economías emergentes más dinámicas del mundo, apoyando gran parte de su crecimiento en el comercio marítimo, la industrialización y la integración en las cadenas globales de suministro.
Los puertos verdes serán obligatorios a partir de 2030
El modelo de puerto verde comenzó a implementarse de forma experimental durante este año y, según las autoridades vietnamitas, se convertirá en un requisito obligatorio para participar en la cadena logística y portuaria nacional a partir de 2030.
El sistema de certificación se sustenta en seis grandes áreas de evaluación: gestión y conocimiento ambiental, utilización eficiente de recursos, control de la calidad ambiental, eficiencia energética, incorporación tecnológica y reducción de emisiones junto con medidas de adaptación al cambio climático y al aumento del nivel del mar.
Para obtener la certificación oficial, los puertos deben cumplir al menos el 60% de los indicadores establecidos, en un proceso que busca acelerar la transición ecológica del sector marítimo vietnamita.
La estrategia responde también a los compromisos internacionales de reducción de emisiones del transporte marítimo, responsable actualmente de más de 940 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, equivalentes a aproximadamente el 3% de las emisiones globales.
Terminales de referencia mundial
Uno de los principales exponentes de esta transformación es el puerto de contenedores Tan Cang-Cat Lai, ubicado en Ciudad Ho Chi Minh, considerado el mayor y más moderno puerto de Vietnam y situado entre los 25 principales puertos de contenedores del mundo.
La terminal dispone de una superficie superior a las 160 hectáreas, más de dos kilómetros de muelles y avanzados sistemas de automatización y gestión portuaria. En 2018 se convirtió en el primer puerto vietnamita en recibir la certificación de puerto verde otorgada por el Consejo de la Red de Servicios Portuarios de APEC.
Posteriormente, el complejo internacional Tan Cang-Cai Mep, situado en la provincia de Ba Ria-Vung Tau, obtuvo el mismo reconocimiento en 2021, consolidando el liderazgo vietnamita en materia de sostenibilidad portuaria en el sudeste asiático.
Otro caso emblemático es el puerto internacional Gemalink, integrante del complejo portuario Cai Mep-Thi Vai, donde se han incorporado tecnologías de última generación, incluyendo grúas portacontenedores de gran capacidad, equipos semiautomatizados y sistemas inteligentes de gestión operacional.
Según las autoridades portuarias vietnamitas, la sostenibilidad y la digitalización se han convertido en factores decisivos para atraer a las grandes líneas navieras internacionales.
La integración entre puertos marítimos y transporte fluvial
Además de la transición ecológica, Vietnam impulsa un segundo proceso de transformación basado en la integración entre puertos marítimos y sistemas de navegación interior.
Esta estrategia resulta especialmente relevante en el delta del Mekong, una de las principales regiones productoras y exportadoras del país.
El puerto internacional de Long An se ha consolidado como uno de los principales ejemplos de esta política, desarrollando corredores logísticos que combinan transporte marítimo y fluvial para reducir costos operativos, disminuir emisiones y mejorar la competitividad exportadora.
Las autoridades vietnamitas consideran que el fortalecimiento de la navegación interior constituye una herramienta estratégica para reducir la dependencia del transporte carretero y optimizar las cadenas de suministro nacionales.
Una potencia portuaria en expansión
La infraestructura marítima vietnamita ha experimentado un crecimiento extraordinario durante las últimas dos décadas. Actualmente, el país cuenta con cerca de 300 puertos distribuidos a lo largo de más de 3.200 kilómetros de costa. Hay una distinción técnica entre «puertos» (complejos o zonas geográficas) y «terminales o muelles» (infraestructura individual) establecida por el gobierno local.
Oficialmente, Vietnam cuenta con un aproximado de 320 muelles o terminales individuales distribuidos a lo largo del país. Sin embargo, la legislación nacional bajo el Plan Maestro Marítimo (Decisión 804/QDTTg), agrupa y clasifica toda esta infraestructura en exactamente 34 sistemas o zonas portuarias provinciales
El sistema portuario se organiza en tres grandes regiones estratégicas.
El sur: el principal motor económico
La región sur concentra la mayor actividad comercial y portuaria del país.
El puerto de Ciudad Ho Chi Minh, particularmente la terminal Cat Lai, constituye el mayor puerto de Vietnam y el quinto más importante del sudeste asiático en movimiento de contenedores. Su ubicación le permite atender directamente a los principales centros industriales y manufactureros del país.
Complementariamente, el complejo portuario de Cai Mep-Thi Vai se ha convertido en el principal puerto de aguas profundas vietnamita, con capacidad para recibir buques portacontenedores de gran tamaño y operar servicios directos hacia Europa y América sin necesidad de transbordos regionales.
El norte: la puerta hacia China
La región norte tiene como principal eje al puerto de Hai Phong, segundo complejo portuario del país y principal centro logístico de la zona industrial de Hanoi y del corredor económico con el sur de China.
A su vez, el puerto de Cai Lan, en la provincia de Quang Ninh, funciona como complemento para operaciones de graneles y tráfico internacional de aguas profundas.
El centro: la conexión regional
La región central está liderada por el puerto de Da Nang, uno de los principales nodos comerciales y turísticos del país, además de un importante receptor de cruceros internacionales.
El puerto de Quy Nhon desempeña, por su parte, un papel fundamental para la exportación de productos agrícolas, madera y materiales de construcción provenientes del interior vietnamita.
Una relación cada vez más estratégica con Uruguay
El crecimiento económico y logístico de Vietnam ha incrementado también su relevancia para Uruguay.
Con más de 100 millones de habitantes y una de las economías de mayor crecimiento de Asia, Vietnam se ha transformado en un mercado estratégico para las exportaciones uruguayas y en un socio con fuertes complementariedades productivas.
Actualmente, Vietnam constituye un importante destino para productos uruguayos como madera, cueros y productos lácteos, mientras que existe un significativo potencial de expansión para exportaciones de carne bovina y soja.
Paralelamente, Uruguay importa desde Vietnam diversos productos industriales, tecnológicos y manufacturados, consolidando un intercambio comercial cada vez más diversificado.
La relación bilateral se ha fortalecido además a partir de la apertura de la embajada uruguaya en Hanói en 2011, permitiendo ampliar los vínculos políticos, comerciales y logísticos entre ambos países.
A ello se suma una creciente complementariedad tecnológica: mientras Uruguay se posiciona como uno de los principales exportadores de software de América Latina, Vietnam emerge como un actor relevante en la industria global de semiconductores y manufacturas tecnológicas avanzadas.
Un modelo observado desde América Latina
La experiencia vietnamita en materia de puertos verdes, digitalización logística e integración multimodal comienza a ser observada con creciente interés desde América Latina.
La combinación de inversión pública, participación privada, planificación estatal e incorporación de nuevas tecnologías ha permitido a Vietnam consolidar uno de los sistemas portuarios más dinámicos del mundo emergente.
En un contexto global marcado por la descarbonización del transporte marítimo, la automatización portuaria y la reconfiguración de las cadenas logísticas internacionales, el modelo vietnamita aparece hoy como una referencia cada vez más relevante para los países que buscan fortalecer su competitividad marítima y comercial.