Exportaciones de corvina alcanzan un récord histórico con U$S 77 millones entre enero y julio

La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay destacó el desempeño del sector, aunque advirtió que la falta de personal embarcado continúa siendo uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento.
agosto 5, 2026
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La industria pesquera uruguaya alcanzó uno de los mejores desempeños de los últimos años. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones de corvina totalizaron US$ 77 millones, estableciendo el mayor registro para ese período en la última década y confirmando la recuperación de una de las principales cadenas exportadoras del sector.

De acuerdo con datos difundidos por la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), las ventas de corvina crecieron de forma significativa respecto al promedio histórico, impulsadas por una zafra favorable y una mayor continuidad operativa de la flota.

Solo entre enero y julio, las exportaciones de corvina superaron los 16,7 millones de kilogramos, con ventas superiores a US$ 30 millones, mientras que el total exportado por ese producto en lo que va del año alcanzó los US$ 77 millones, unos US$ 10 millones más que en igual período del año anterior.

Según la información de la gremial, el incremento representa un crecimiento cercano al 80% en valor y del 63% en volumen respecto al promedio de los últimos diez años, cifras que reflejan uno de los mejores desempeños recientes de la actividad pesquera.

Un impacto que trasciende a la flota

Desde la CIPU señalaron que el crecimiento de la producción no solo beneficia a las empresas pesqueras, sino que genera un efecto multiplicador sobre toda la cadena logística e industrial.

El aumento de las capturas implica una mayor demanda de procesamiento en planta, transporte terrestre, envases, combustible, energía, servicios portuarios y logística asociada a las exportaciones.

La gremial estimó que el incremento registrado equivale a unas 6.500 toneladas adicionales de corvina, volumen que representa aproximadamente 130 días de actividad industrial para una planta con capacidad de procesar 50 toneladas diarias y genera alrededor de 13.000 jornales de trabajo.

Para un país cuya industria pesquera depende en buena medida de la eficiencia logística entre los puertos, las plantas de procesamiento y los mercados internacionales, estos resultados también reflejan la capacidad del sector para responder cuando las condiciones operativas acompañan.

La falta de tripulantes limita el crecimiento

Sin embargo, el buen momento exportador convive con una preocupación que las empresas consideran estructural: la escasez de personal embarcado.

La Cámara de Industrias Pesqueras sostiene que actualmente existe una marcada falta de patrones, maquinistas y marineros, situación que limita la operativa de una parte de la flota nacional.

Según datos manejados por la gremial, en la categoría de patrones existen apenas entre 60 y 70 profesionales activos, mientras que también persiste un déficit de maquinistas y marineros necesarios para que las embarcaciones puedan operar con normalidad.

Ante ese escenario, las cámaras empresariales presentaron propuestas al Ministerio de Defensa Nacional y a la Prefectura Nacional Naval para ampliar la disponibilidad de personal calificado, manteniendo los estándares de formación y seguridad exigidos para la navegación.

Propuestas para ampliar la oferta laboral

Entre las iniciativas planteadas figura la posibilidad de flexibilizar algunos mecanismos de capacitación y habilitación profesional, además de fortalecer los procesos de formación de nuevos tripulantes.

La industria entiende que la disponibilidad de recursos humanos será determinante para sostener el crecimiento de la actividad y aprovechar plenamente las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales.

Desde la CIPU sostienen que Uruguay dispone de recursos pesqueros, empresas, infraestructura industrial y mercados capaces de absorber una mayor producción, siempre que la flota pueda operar sin restricciones derivadas de la falta de personal.

Un contexto todavía desafiante

El buen desempeño exportador también se produjo en un año marcado por conflictos laborales que afectaron parcialmente la actividad del sector.

Al mismo tiempo, la gremial señaló que algunas especies presentaron comportamientos diferentes. Mientras la corvina impulsó el crecimiento de las exportaciones, la captura de calamar registró una disminución que fue compensada por mayores desembarques de merluza, aunque esta última posee un menor valor comercial.

Los empresarios también manifestaron preocupación por la necesidad de continuar monitoreando el posible impacto de las actividades de prospección sísmica sobre los recursos pesqueros, reclamando estudios técnicos independientes que permitan evaluar sus efectos sobre la actividad.

Una señal positiva para el comercio exterior

Para el sistema portuario y logístico uruguayo, los resultados obtenidos por la pesca representan una señal alentadora.

El aumento de las exportaciones implica un mayor movimiento de cargas refrigeradas, utilización de infraestructura portuaria, actividad industrial y servicios asociados al comercio exterior, consolidando a la pesca como uno de los sectores que continúa aportando divisas y empleo a la economía nacional.

Con un récord histórico en las exportaciones de corvina y un mercado internacional que continúa demandando productos pesqueros uruguayos, el desafío para el sector pasa ahora por resolver el déficit de personal embarcado y garantizar la continuidad operativa de la flota, condición considerada clave para transformar este desempeño excepcional en una tendencia sostenible para los próximos años.

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