El conflicto laboral en Terminal Cuenca del Plata (TCP) escaló este miércoles luego de que el Sindicato de Trabajadores de la terminal resolviera un paro de actividades por tiempo indeterminado, con reintegro espontáneo, a partir de las 17 horas, en respuesta a la decisión de la empresa de garantizar el suministro de agua potable a un buque mediante una empresa especializada.
La medida fue comunicada por TCP pocas horas después de una nueva instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que volvió a concluir sin avances. Según informó la empresa, el encuentro no logró siquiera iniciar la discusión de fondo porque el sindicato mantuvo como condición previa el otorgamiento de determinadas compensaciones económicas reclamadas en el marco de la negociación del nuevo convenio colectivo.
La terminal sostuvo que esas exigencias forman parte precisamente de la negociación salarial y que no pueden transformarse en un requisito previo para habilitar el diálogo. En ese sentido, reiteró que continuará participando en las instancias convocadas por el MTSS con el objetivo de alcanzar un acuerdo.
Sin embargo, el aspecto que la empresa calificó como más delicado refiere al abastecimiento de agua potable a las embarcaciones que operan en la terminal.
De acuerdo con TCP, históricamente esa tarea fue realizada por trabajadores de la empresa sin compensaciones específicas y recién en el último convenio colectivo se incorporó un pago adicional asociado a esa función. La terminal afirmó que actualmente el sindicato se niega a prestar ese servicio e impide además que empresas especializadas puedan realizarlo.
Según el comunicado empresarial, el restablecimiento del suministro habría quedado condicionado a que la empresa acceda previamente a las compensaciones económicas reclamadas durante la negociación colectiva.
Ante ese escenario, TCP resolvió garantizar el abastecimiento de agua potable a un buque, al considerar que se trata de un servicio esencial destinado al consumo humano de la tripulación y que no puede quedar sujeto al desarrollo de un conflicto laboral.
«La decisión respondió exclusivamente a la necesidad de asegurar la prestación de un servicio esencial», sostuvo la empresa, que además afirmó que ninguna negociación colectiva puede justificar que el suministro de agua potable sea utilizado como mecanismo de presión.
Como respuesta, el sindicato resolvió poner en práctica la medida aprobada por la asamblea de trabajadores y declaró un paro de actividades por tiempo indeterminado desde las 17 horas. En un comunicado previo, el gremio había advertido que si la empresa recurría a una firma tercerizada para suministrar agua a las embarcaciones respondería con una paralización.
Los trabajadores sostuvieron además que la empresa volvió a presentarse «con las manos vacías» a la reunión realizada en el Ministerio de Trabajo y la acusaron de incorporar nuevas condiciones que dificultan el inicio de la negociación. Asimismo, señalaron que continúan aguardando una propuesta del MTSS que, según indicaron, debía haber sido presentada días atrás.
Por su parte, TCP lamentó que el sindicato mantenga como condición previa para iniciar la negociación la aceptación de determinadas reivindicaciones económicas, postura que consideró incompatible con una negociación colectiva de buena fe.
Empresarios expresan preocupación por la situación del puerto
En paralelo al conflicto, la Asociación Rural del Uruguay, la Unión de Exportadores del Uruguay, la Cámara de Industrias del Uruguay, la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay y la Cámara Mercantil de Productos del País difundieron una declaración conjunta en la que manifestaron su preocupación por las reiteradas disrupciones operativas registradas en el Puerto de Montevideo.
Las entidades señalaron que durante 2025 se registraron más de 30 días de afectaciones a la operativa portuaria y que en lo que va de 2026 ya se acumulan 25 jornadas con dificultades, situación que —afirman— perjudica al comercio exterior, incrementa los costos logísticos y afecta la competitividad del país.
Asimismo, reclamaron al Poder Ejecutivo la adopción de medidas que aseguren la continuidad de las operaciones portuarias, al considerar que el Puerto de Montevideo constituye una infraestructura estratégica para las exportaciones, las importaciones y el abastecimiento nacional y que no debería quedar expuesto a interrupciones derivadas de conflictos particulares.