ANCAP y la Federación ANCAP (FANCAP) alcanzaron a principios de agosto un acuerdo para implementar las modificaciones temporales en la organización del trabajo necesarias para atender un operativo extraordinario de abastecimiento de combustible de aviación Jet A1, destinado a responder a la demanda adicional que se generará durante las obras programadas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en Argentina.
La solución acordada contempla las características particulares de una operación extraordinaria y de duración limitada, y reconoce las adecuaciones organizativas que deberán realizar los equipos directamente involucrados para hacer posible el suministro.
De esta manera, ANCAP podrá adaptar temporalmente su operativa para atender un incremento en los requerimientos de combustible de aviación, en un contexto en el que las obras previstas en Ezeiza generarán modificaciones en la actividad aeroportuaria argentina y una demanda adicional sobre otros puntos de abastecimiento de la región.
El entendimiento alcanzado con FANCAP resulta clave para garantizar la disponibilidad del personal y la organización necesaria para cumplir con el operativo, sin modificar de manera permanente las condiciones habituales de trabajo.
Desde la empresa estatal se destacó que el acuerdo permite compatibilizar las necesidades extraordinarias del servicio con el reconocimiento de las particularidades que implica para los trabajadores involucrados asumir una operativa diferente durante un período acotado.
Una operación con impacto regional
El abastecimiento de Jet A1 para el mercado aeronáutico constituye una actividad estratégica dentro de la cadena energética y logística de ANCAP.
En este caso, la operación adquiere además una dimensión regional, debido a que las obras en Ezeiza pueden generar un desplazamiento temporal de parte de la demanda de combustible de aviación hacia otros aeropuertos y proveedores de la región.
Para Uruguay, la posibilidad de responder a esa demanda extraordinaria refuerza el papel de ANCAP como proveedor de combustibles y como actor dentro de las cadenas logísticas regionales.
El combustible Jet A1 es utilizado por la aviación comercial y constituye un insumo crítico para garantizar la continuidad de las operaciones aéreas. Cualquier alteración significativa en la infraestructura aeroportuaria de un centro de la magnitud de Ezeiza puede repercutir sobre la planificación de vuelos, el movimiento de pasajeros y la logística de abastecimiento.
En ese contexto, contar con proveedores capaces de aumentar temporalmente su capacidad de respuesta constituye un elemento relevante para asegurar la continuidad de las operaciones.
Un acuerdo para una demanda excepcional
ANCAP señaló que el entendimiento con FANCAP responde específicamente a las necesidades de este operativo extraordinario y no supone una modificación estructural de la organización del trabajo.
Las adecuaciones serán temporales y estarán vinculadas directamente con los equipos que deberán participar en la operación de abastecimiento.
La empresa destacó que la solución fue alcanzada mediante el diálogo con el sindicato y que permite atender una situación excepcional manteniendo como prioridad la seguridad y confiabilidad del suministro.
El acuerdo también evita que una demanda extraordinaria genere dificultades operativas que puedan afectar la disponibilidad de combustible.
Desde ANCAP se reafirmó el compromiso con el “abastecimiento seguro y confiable” de combustibles y con el diálogo como herramienta para resolver las necesidades que surgen en sus servicios estratégicos.
La empresa consideró que el entendimiento alcanzado fortalece la capacidad de respuesta ante una situación excepcional y permite planificar el operativo con mayor previsibilidad.
El rol de ANCAP en la cadena energética
El episodio vuelve a poner de relieve el papel de ANCAP dentro de la infraestructura energética uruguaya y su capacidad para responder ante variaciones extraordinarias de la demanda.
La empresa participa en distintas etapas de la cadena de combustibles y debe garantizar el abastecimiento de productos destinados tanto al mercado interno como a operaciones específicas que pueden adquirir relevancia regional.
En el caso del Jet A1, la planificación resulta particularmente sensible debido a que se trata de un combustible cuya disponibilidad debe acompañar la programación de las operaciones aéreas.
El desafío logístico consiste no solamente en disponer del producto, sino también en asegurar su almacenamiento, distribución y entrega en los tiempos requeridos.
El acuerdo alcanzado con FANCAP permite avanzar en esa planificación y generar las condiciones laborales y operativas necesarias para atender el incremento extraordinario de la demanda asociado a las obras en Ezeiza.
Para ANCAP, el entendimiento representa además una señal de coordinación entre la empresa y los trabajadores frente a una necesidad puntual que trasciende la operativa habitual.
La empresa estatal remarcó que continuará trabajando para asegurar la continuidad de sus servicios y responder a las necesidades extraordinarias que puedan surgir en el mercado regional.
En un escenario donde la infraestructura aeroportuaria y las cadenas de suministro están cada vez más interconectadas, la capacidad de los distintos actores para adaptar temporalmente sus operaciones se convierte en un componente adicional de la competitividad logística.
El operativo vinculado a Ezeiza constituye, en ese sentido, una oportunidad para que Uruguay pueda responder a una demanda regional extraordinaria y, al mismo tiempo, demostrar capacidad de coordinación entre empresa y trabajadores para sostener un servicio considerado estratégico.
Ezeiza tendrá restricciones operativas
Las principales obras de modernización del Aeropuerto Internacional de Ezeiza comenzarán el 25 de octubre y se extenderán hasta el 11 de noviembre de 2026, período durante el cual habrá restricciones operativas que afectarán especialmente a las aeronaves de gran porte.
La intervención contempla una inversión superior a US$ 100 millones, destinada a trabajos de modernización de la infraestructura aeroportuaria y mejoras en el sistema de balizamiento.
Uno de los principales impactos estará en la pista 11-29, cuya longitud operativa se reducirá temporalmente de 3.300 a 1.850 metros. Esta modificación limitará las posibilidades de operación de determinados aviones y obligará a las aerolíneas a introducir cambios en la programación.
Entre las alternativas previstas se encuentran reprogramaciones, modificaciones de rutas y escalas técnicas en otros aeropuertos de la región, entre ellos Montevideo y Río de Janeiro, particularmente para aeronaves de gran porte.
El movimiento extraordinario generado por las obras explica, en parte, la necesidad de reforzar la capacidad de abastecimiento de combustible de aviación en otros puntos de la región. En ese contexto se inscribe el acuerdo alcanzado entre ANCAP y FANCAP para adecuar temporalmente la organización del trabajo y atender los requerimientos adicionales de Jet A1.
La intervención de Ezeiza constituye así un operativo de alcance regional, en el que la disponibilidad de combustible, la infraestructura aeroportuaria y la coordinación logística entre los distintos actores serán factores determinantes para mantener la continuidad de las operaciones aéreas durante el período de obras.
Montevideo aparece como escala técnica
Las obras previstas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre obligarán a varias aerolíneas internacionales a modificar sus operaciones hacia Buenos Aires. La reducción de la longitud disponible de la pista principal afectará especialmente a los aviones de mayor porte y alcance, que deberán reducir carga, utilizar aeronaves más pequeñas o incorporar escalas técnicas para reabastecimiento.
Entre las compañías más afectadas se encuentra American Airlines, que finalmente resolvió suspender temporalmente toda su operación durante el período de obras, luego de evaluar inicialmente la posibilidad de mantener algunos servicios mediante escalas técnicas.
Delta Air Lines también cancelará vuelos a Atlanta y Nueva York, mientras que United Airlines suspenderá temporalmente su servicio a Houston.
En las conexiones con Europa, Iberia reducirá de tres a dos sus frecuencias diarias entre Buenos Aires y Madrid y utilizará aeronaves de menor capacidad. Además, incorporará una escala técnica en Montevideo para reabastecimiento de combustible, convirtiendo al aeropuerto de Carrasco en un punto de apoyo para mantener la operación.
Air Europa, en tanto, suspendió la venta de pasajes para esas fechas, mientras que Level analiza alternativas para reorganizar sus vuelos entre Buenos Aires y Barcelona.
Aerolíneas Argentinas mantendrá sus vuelos a Miami, Punta Cana, Cancún y Aruba, pero los servicios a Madrid y Roma realizarán una escala en Río de Janeiro para cargar combustible.
Otras compañías, entre ellas Emirates, Air Canada y British Airways, optarán por iniciar o finalizar sus vuelos en Río de Janeiro o San Pablo y completar el traslado hacia Buenos Aires mediante conexiones regionales y aeronaves de menor porte.
El operativo vuelve a colocar a Montevideo y al aeropuerto de Carrasco como una alternativa logística para sostener conexiones internacionales con Buenos Aires durante una intervención que tendrá impacto en buena parte de la conectividad aérea regional.