El China Zorrilla, el nuevo ferry eléctrico de Buquebus, ya se encuentra amarrado en el puerto de Colonia del Sacramento, luego de completar una de las etapas más relevantes de su incorporación a la operación entre Uruguay y Argentina.
El buque arribó este domingo a las 23.05 (hora local) remolcado desde Nueva Palmira, donde durante el fin de semana se concretó la operación de float off que permitió separarlo del Black Marlin, la embarcación especializada que lo transportó desde Australia.
La llegada a Colonia marca el inicio de una nueva fase del proyecto. En el puerto continuará el proceso de alistamiento del ferry, incluyendo trabajos vinculados con la infraestructura de baterías y los sistemas necesarios para su futura entrada en servicio.
El operativo desarrollado en Nueva Palmira había comenzado varios días antes, luego de que el China Zorrilla arribara el jueves 10 de setiembre sobre la cubierta del Black Marlin. La elección de esa zona no fue casual: las condiciones de profundidad resultaban determinantes para ejecutar una maniobra que requiere una importante inmersión del buque de transporte.
Una operación marítima de alta complejidad
El sistema float off utilizado para liberar al China Zorrilla consiste en sumergir de manera controlada la cubierta del buque que lo transporta hasta permitir que la embarcación trasladada alcance la flotación necesaria.
En este caso, el Black Marlin debió aumentar significativamente su calado, hasta alcanzar una inmersión del orden de los 19 metros. De esta manera, el agua fue cubriendo progresivamente la cubierta hasta que el ferry pudo quedar a flote y desprenderse del buque de transporte.
Las características de Nueva Palmira fueron determinantes para concretar el procedimiento. La zona seleccionada dispone de aproximadamente 20 metros de profundidad, a lo que se suma el efecto de la marea, generando las condiciones necesarias para una operación de estas dimensiones.
La maniobra fue el resultado de un proceso de coordinación que se extendió durante más de un mes y medio y que involucró a distintos organismos y actores vinculados con la actividad marítima.
Entre ellos participaron la Administración Nacional de Puertos (ANP), la Prefectura Nacional Naval y la Asociación de Prácticos, además de los equipos técnicos y operativos relacionados con el transporte y la recepción del buque.
El objetivo fue coordinar cada una de las etapas, desde el posicionamiento del Black Marlin y su inmersión controlada hasta la liberación del ferry y su posterior traslado hacia Colonia.
Recepción en Nueva Palmira
Antes de completar la operación, el China Zorrilla fue recibido en la rada de Nueva Palmira por autoridades nacionales y departamentales, representantes de organismos públicos, empresarios y medios de comunicación.
En la ceremonia participaron, entre otros, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en representación del presidente Yamandú Orsi; la ministra de Industria, Fernanda Cardona; el ministro de Turismo, Pablo Menoni; el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; el intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez; el presidente de la ANP, Pablo Genta; y el vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor.
También estuvieron presentes Juan Carlos López Mena, fundador de Buquebus, y Alejandro Lourido, director de Relaciones Institucionales de la compañía.
Durante la actividad, López Mena destacó el trabajo realizado para concretar el proyecto y agradeció a quienes participaron en las distintas etapas de su desarrollo.
El empresario definió al buque como el proyecto más ambicioso desarrollado hasta el momento por Buquebus y remarcó su condición de embarcación totalmente eléctrica, característica que constituye uno de los principales elementos diferenciales de la nueva unidad.
La recepción contó además con la presencia de representantes de Incat, el astillero de Tasmania donde fue construido el ferry.
Un ferry de 130 metros
El China Zorrilla tiene 130 metros de eslora y capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros.
Su incorporación permitirá ampliar la capacidad de Buquebus para el transporte de pasajeros entre Colonia y Buenos Aires, al tiempo que introduce en la operación regional una embarcación de propulsión totalmente eléctrica.
Con la finalización del float off y el traslado hacia Colonia, el proyecto ingresa ahora en una etapa diferente, vinculada principalmente con la preparación técnica del buque para su futura operación.
En el puerto de Colonia continuarán los trabajos de alistamiento y la instalación de la infraestructura necesaria para las baterías, además de otras tareas técnicas previas a su incorporación al servicio.
El recorrido realizado desde Australia hasta Uruguay concluye así una de sus fases más complejas. El China Zorrilla dejó atrás el transporte sobre el Black Marlin, quedó a flote en aguas uruguayas y ya se encuentra en el puerto desde el cual deberá completar su preparación para comenzar a operar en el corredor fluvial que conecta a Uruguay con Argentina.
La llegada a Colonia constituye, de esta manera, un nuevo hito dentro de un proyecto que incorpora tecnología de propulsión eléctrica al transporte de pasajeros de la región y que implicó una operación logística y marítima de características excepcionales para su ingreso a Uruguay.