Uruguay podría dar un paso histórico en su búsqueda de hidrocarburos durante 2027, cuando está prevista la perforación del primer pozo de exploración petrolera offshore en aguas nacionales. Así lo anunció el gerente de Exploración y Producción de Ancap, Pablo Gristo, durante la octava conferencia de la Asociación Regional de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (Arpel), celebrada en Buenos Aires.
La perforación será realizada por la empresa estadounidense Apache en el bloque OFF-6, uno de los siete bloques actualmente adjudicados para actividades de exploración de petróleo y gas en la plataforma marítima uruguaya.
“Para el año que viene, 2027, está prevista la perforación del pozo en el bloque 6 por parte de Apache”, señaló Gristo, en lo que representa el avance más concreto hasta el momento en el proceso exploratorio offshore desarrollado por Uruguay.
Un hito para la exploración energética nacional
La perforación de un pozo exploratorio constituye una etapa decisiva para determinar la existencia de hidrocarburos comercialmente explotables. Hasta ahora, las actividades realizadas en aguas uruguayas se han concentrado principalmente en estudios sísmicos y análisis geológicos destinados a identificar estructuras con potencial petrolero.
Actualmente operan en los bloques offshore uruguayos algunas de las principales compañías energéticas del mundo. La distribución de licencias incluye:
- OFF-1: Chevron (Estados Unidos) y Sintana Energy (Canadá).
- OFF-2: Shell y Qatar Energy.
- OFF-3: Sintana Energy.
- OFF-4: Shell y Apache.
- OFF-5: YPF (Argentina) y Eni (Italia).
- OFF-6: Apache.
- OFF-7: Shell, Chevron y Qatar Energy.
La presencia de estas multinacionales refleja la creciente expectativa sobre el potencial geológico de la cuenca uruguaya y su posible similitud con regiones donde se han producido importantes descubrimientos en los últimos años.
El efecto Namibia y el atractivo del Atlántico Sur
El interés internacional por las aguas uruguayas se disparó a partir de los hallazgos realizados desde 2022 en la Cuenca Orange, frente a las costas de Namibia, en el sudoeste de África.
Según los especialistas, ambas márgenes del Atlántico Sur compartieron una evolución geológica común antes de la separación de los continentes africano y sudamericano hace millones de años. Esa similitud alimenta las expectativas de que sistemas petroleros comparables puedan encontrarse también en el lado americano.
“Muchas empresas han sido atraídas al Atlántico Sur por los descubrimientos en Namibia. Hay que ver si ese sistema petrolero de Namibia también está presente aquí, del otro lado. Los modelos dicen que sí, pero hay que perforar para saberlo”, explicó Gristo.
La teoría geológica ha sido uno de los principales argumentos utilizados por Ancap para promover las rondas de licitación que permitieron atraer a compañías de alcance global interesadas en explorar la plataforma marítima uruguaya.
Impacto regional
El gerente de Exploración y Producción de Ancap destacó que la perforación prevista en el bloque OFF-6 tendrá relevancia no solo para Uruguay, sino para toda la región atlántica del Cono Sur.
El resultado del pozo será observado con atención por las empresas que desarrollan actividades en la Cuenca Argentina Norte (CAN), ubicada frente a la costa de Mar del Plata, así como por los operadores que exploran la cuenca de Pelotas, en el sur de Brasil.
“Será muy importante para Uruguay, para las compañías que tienen licencias aquí y también para la región. Nuestro gran foco y nuestro gran objetivo son perforar el pozo en tiempo y sin incidente. La naturaleza dirá si es un éxito geológico o no”, afirmó.
La declaración refleja el carácter exploratorio de esta etapa. Aunque los estudios previos muestran indicios favorables, solo la perforación permitirá confirmar la existencia de petróleo o gas en cantidades significativas.
YPF y Eni evalúan avanzar en OFF-5
Mientras Apache prepara la perforación del bloque OFF-6, otra iniciativa podría sumarse a corto plazo.
El presidente y director ejecutivo de YPF, Horacio Marín, manifestó su optimismo respecto a la posibilidad de perforar un pozo exploratorio en el bloque OFF-5, operado conjuntamente con la italiana Eni.
“A fin de este año se estará decidiendo con Eni si pasamos a la perforación. Yo creo que se va a dar, que lo vamos a hacer”, sostuvo Marín durante el encuentro de Arpel.
En noviembre de 2025 ambas compañías firmaron un acuerdo mediante el cual Eni adquirió el 50% de participación en el bloque, asumiendo además la operación del proyecto.
OFF-5 se ubica aproximadamente a 200 kilómetros de la costa uruguaya y abarca una superficie cercana a los 17.000 kilómetros cuadrados, una de las áreas exploratorias más extensas del país.
“Yo soy muy positivo de que con Eni vamos a perforar en Uruguay”, reafirmó el ejecutivo argentino.
Exploración y desafíos ambientales
El avance de la exploración offshore se produce mientras continúan las campañas sísmicas en distintas áreas marítimas del país, actividades que han generado cuestionamientos por parte de organizaciones ambientalistas preocupadas por su posible impacto sobre la fauna marina.
Las autoridades y las empresas involucradas sostienen que los trabajos se desarrollan bajo estrictos protocolos ambientales y con monitoreos permanentes para minimizar cualquier afectación a mamíferos marinos y otras especies.
A pesar de estas controversias, Uruguay mantiene su estrategia de exploración energética como una oportunidad para diversificar su matriz productiva y evaluar recursos que podrían transformar significativamente la economía nacional en caso de confirmarse descubrimientos comerciales.
Una apuesta de largo plazo
La posible perforación del primer pozo offshore en 2027 marca un punto de inflexión en una política de exploración que Uruguay viene impulsando desde hace más de una década.
Con la participación de gigantes energéticos internacionales, un marco regulatorio consolidado y un creciente interés geológico derivado de los éxitos exploratorios en África, el país se prepara para una etapa decisiva.
Si los resultados acompañan las expectativas, Uruguay podría incorporarse al mapa petrolero del Atlántico Sur. Si no, la experiencia aportará información clave para seguir evaluando el potencial energético de una de las fronteras exploratorias más prometedoras de la región.