Sindicato de TCP paraliza la terminal y vuelve a afectar la operativa portuaria

La medida comenzó a las 19.30 horas de este miércoles y estaba prevista hasta las 7 de este jueves, aunque el gremio advirtió que los horarios de detención podrían modificarse o extenderse.
septiembre 2, 2026
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La negociación de un nuevo convenio colectivo permanece como el punto central de la disputa.

El conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) volvió a escalar este miércoles con una nueva paralización de actividades dispuesta por el sindicato TCP-Nelsury. La medida comenzó a las 19.30 horas y estaba prevista hasta las 7 de este jueves, aunque el gremio advirtió que los horarios de detención podrían modificarse o extenderse.

La decisión sindical se produjo en medio de la negociación del nuevo convenio colectivo de los trabajadores de la terminal, un proceso que permanece abierto desde el vencimiento del acuerdo anterior, el pasado 31 de mayo.

TCP informó a los usuarios que había recibido la comunicación del sindicato sobre el paro y advirtió que la medida afectaría la operativa de la terminal durante la noche. La empresa señaló además que el gremio dejó abierta la posibilidad de extender o modificar los horarios de paralización, por lo que se comprometió a comunicar cualquier novedad que pudiera afectar las operaciones o la atención de camiones.

La nueva medida vuelve a poner en primer plano un conflicto que en los últimos meses ya provocó distintas interrupciones de la actividad portuaria y que ha requerido la participación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en reuniones bipartitas y tripartitas.

La posición de TCP

En su comunicación a los usuarios, la empresa sostuvo que desde el vencimiento del convenio colectivo se desarrollaron “numerosas reuniones” con participación de representantes del Ministerio de Trabajo, procurando alcanzar un nuevo acuerdo con los trabajadores.

TCP afirmó que recientemente presentó una propuesta de convenio que había sido valorada por la Asamblea de trabajadores y que, posteriormente, el sindicato incorporó siete puntos adicionales a la negociación.

Según la empresa, ante esos planteos incorporó nuevas mejoras en tres de esos siete puntos y dejó formulada su propuesta “en términos definitivos”.

La compañía aseguró que mantiene su disposición a explicar y aclarar todos los aspectos del planteo con el objetivo de facilitar la concreción de un acuerdo.

Sin embargo, frente a la decisión sindical de retomar las medidas, TCP rechazó las acusaciones de “falta de buena fe” o de “negativa a negociar”.

La empresa sostuvo que esas afirmaciones “no se corresponden con el desarrollo efectivo del proceso ni con las sucesivas propuestas presentadas” durante la negociación.

El planteo de la terminal apunta así a marcar que la negociación no se encuentra paralizada por una negativa empresarial a formular propuestas, sino que existen diferencias pendientes respecto a los términos del convenio que impiden alcanzar un acuerdo definitivo.

El planteo del sindicato

La organización sindical comunicó a sus trabajadores que la decisión de retomar el conflicto responde precisamente a lo que considera una falta de voluntad de la empresa para continuar avanzando en la negociación.

“Debido a la falta de buena fe y negativa de la empresa en seguir negociando el convenio colectivo, retomamos el conflicto y comenzamos la paralización de actividades tal cual se votó en la asamblea pasada”, señaló el gremio.

El sindicato sostuvo que los trabajadores cumplieron con los planteos realizados durante el proceso y reclamó una actitud similar de parte de la empresa.

“Hemos aportado todo lo que se nos pidió, esperamos el mismo gesto por parte de la empresa”, expresó la organización.

El comunicado sindical también cuestionó la estrategia de TCP durante la negociación y acusó a la empresa de intentar dividir a los trabajadores.

“En lugar de querer avanzar y firmar un convenio, gasta su tiempo en tratar de dividirnos”, sostuvo el gremio, que reivindicó además la unidad interna de los trabajadores.

El sindicato remarcó que el conflicto no debe interpretarse como una disputa entre trabajadores y aseguró que la organización se encuentra “más unida que nunca”.

La medida había sido aprobada previamente por una asamblea y ahora fue puesta nuevamente en práctica ante la falta de un entendimiento con la empresa.

Un conflicto que continúa

La nueva paralización se suma a una serie de medidas sindicales que han afectado la operativa de TCP durante el proceso de negociación colectiva.

La terminal es un punto clave en el movimiento de contenedores del puerto de Montevideo, por lo que cada interrupción de actividades tiene impacto sobre las operaciones de carga y descarga, la coordinación con las navieras y el movimiento de camiones.

Por ese motivo, la continuidad del conflicto genera preocupación entre los distintos actores vinculados a la actividad portuaria, especialmente cuando las medidas pueden extenderse o modificarse en función de las decisiones de la organización sindical.

TCP, en su comunicación a los usuarios, pidió mantenerse atentos a las actualizaciones sobre el funcionamiento de la terminal y señaló que informará de inmediato cualquier cambio que afecte las operaciones.

La negociación del convenio colectivo, mientras tanto, permanece como el punto central de la disputa.

La empresa sostiene que realizó nuevas concesiones sobre algunos de los planteos sindicales y que dejó una propuesta definitiva sobre la mesa. El sindicato entiende, por el contrario, que TCP no mostró la disposición necesaria para continuar negociando y decidió retomar las medidas que habían sido aprobadas previamente.

El escenario deja nuevamente al Ministerio de Trabajo como uno de los actores relevantes para intentar acercar las posiciones y evitar que el conflicto derive en nuevas interrupciones de la operativa. Contactados por Diario La R, representantes oficiales manifestaron que ante esta situación la posición del Miniterio de Trabajo no ha variado y se mantiene favorable a “una salida negociada”.

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