Por indicación del presidente de la república, Yamandú Orsi, el canciller Mario Lubetkin anunció este jueves 4 por la noche el inicio del proceso para permitir el ingreso de ciudadanos chinos al país sin necesidad de visa, una medida que apunta a potenciar el turismo y profundizar la relación bilateral entre ambas naciones.
El anuncio fue realizado durante el acto de despedida del embajador de China en Uruguay, Huang Yazhong, y fue posteriormente difundido por la Cancillería uruguaya a través de sus canales oficiales.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, la decisión se adopta en reciprocidad a la medida implementada por las autoridades chinas a comienzos de 2025, cuando facilitaron el ingreso de ciudadanos uruguayos al gigante asiático sin necesidad de tramitar visa.
La iniciativa es considerada por el gobierno como una herramienta estratégica para estimular la llegada de visitantes provenientes de uno de los mercados emisores de turistas más grandes del mundo. China cuenta con cientos de millones de viajeros potenciales y representa un segmento de creciente interés para los destinos turísticos de América Latina.
Desde la Cancillería se destacó que la flexibilización de los requisitos migratorios permitirá fortalecer un sector considerado clave para el desarrollo económico nacional. La expectativa oficial es que la eliminación de la visa contribuya a incrementar el flujo de visitantes, favoreciendo actividades vinculadas al turismo, la hotelería, la gastronomía, el transporte y los servicios.
Además del impacto turístico, la medida se enmarca en una política de profundización de los vínculos con China, principal socio comercial de Uruguay. En los últimos años, ambos países han consolidado una relación estratégica que abarca áreas como comercio, inversiones, infraestructura, logística, tecnología y cooperación internacional.
Para el sector turístico, la decisión abre nuevas oportunidades de posicionamiento del país en el mercado asiático. Operadores y especialistas coinciden en que la simplificación de los trámites migratorios constituye uno de los factores más valorados por los viajeros internacionales al momento de elegir un destino.
La conectividad aérea sigue siendo uno de los desafíos para captar turistas chinos en mayores volúmenes, aunque la tendencia mundial muestra que la eliminación de barreras administrativas suele generar un impacto positivo en la demanda de viajes.
Uruguay viene desarrollando en los últimos años acciones de promoción en mercados extrarregionales con el objetivo de diversificar el origen de sus visitantes y reducir la dependencia de los flujos turísticos tradicionales de la región.
La decisión anunciada por el canciller Lubetkin se inscribe en esa estrategia y busca aprovechar el creciente interés de los viajeros asiáticos por destinos que combinan estabilidad, seguridad, naturaleza, cultura y experiencias vinculadas al turismo sostenible.
Si se concreta en los plazos previstos, la exoneración de visa para ciudadanos chinos marcará un nuevo capítulo en la relación bilateral y podría convertirse en una herramienta relevante para fortalecer el turismo receptivo y ampliar los intercambios económicos entre ambos países.
Para Uruguay, la apuesta es clara: facilitar el acceso a uno de los mercados más grandes del planeta y transformar esa apertura en nuevas oportunidades para el desarrollo nacional.