La Agencia Uruguay XXI contará con un financiamiento de US$ 20 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para fortalecer la promoción de las exportaciones nacionales, en el marco del Programa de Promoción de la Internacionalización del Uruguay.
El acuerdo fue suscrito este lunes por el BID, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el programa Uruguay Innova durante el encuentro «Uruguay como plataforma regional de innovación: resultados, desafíos y oportunidades», realizado en la Torre Ejecutiva, luego de la reunión entre el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el titular del organismo multilateral, Ilan Goldfajn.
La iniciativa apunta a fortalecer las capacidades de internacionalización de las empresas uruguayas, promoviendo una mayor incorporación de innovación, transformación tecnológica y productividad para ampliar la presencia del país en los mercados internacionales.
Durante la apertura de la actividad, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, sostuvo que el acuerdo se encuentra «en el centro de la agenda» del Gobierno y señaló que el incremento de la productividad requiere acelerar los procesos de innovación.
«Tenemos que reconvertir las empresas y los trabajadores porque el mundo nos exige trabajar y producir de otra manera», afirmó, al destacar que la estrategia está alineada con la Estrategia Nacional para el Desarrollo y el Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Por su parte, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, consideró que Uruguay reúne «condiciones excepcionales para convertirse en una plataforma regional de crecimiento e innovación» y sostuvo que el desafío pasa por acelerar simultáneamente la innovación y la internacionalización de la economía.
En ese marco, recordó que el Grupo BID ha respaldado programas de transformación digital que alcanzaron a más de 1.700 empresas y otorgaron más de 1.400 becas de capacitación, además de impulsar emprendimientos vinculados a la biotecnología, las tecnologías digitales y la inteligencia artificial, así como líneas de financiamiento para micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres.
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, destacó que la estabilidad macroeconómica alcanzada por Uruguay permite planificar inversiones de largo plazo y afirmó que el desafío consiste en fortalecer el capital humano, desarrollar talentos y mejorar la coordinación entre el sector privado y el ecosistema nacional de innovación.
Durante la jornada también se presentó la visión estratégica de Uruguay Innova. Su responsable, Bruno Gili, afirmó que el objetivo del Gobierno es posicionar al país como un «hub regional de innovación», capaz de atraer empresas que desarrollen en Uruguay sus procesos de transformación tecnológica y generen mayor valor agregado para la economía.
Gili sostuvo que la aspiración es consolidar a Uruguay como una economía basada en el conocimiento y destacó que ello requerirá una articulación permanente entre organismos públicos, sector privado, academia y emprendedores.
Entre las iniciativas en marcha mencionó la futura implementación de una ventanilla única para inversiones, herramienta que permitirá simplificar trámites y reducir tiempos para los proyectos empresariales. Según estimó, el sistema comenzará a implementarse gradualmente en el corto plazo y alcanzará su funcionamiento pleno en un plazo de entre dos y tres años.
En el panel central del encuentro participaron el presidente de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Álvaro Brunini; la directora ejecutiva de Uruguay XXI, Mariana Ferreira; el representante de ATGen, Andrés Albín, y la representante de Infocorp, Ana Inés Echavarren, quienes analizaron los desafíos para consolidar un ecosistema de innovación que fortalezca la inserción internacional del país.
El nuevo financiamiento del BID constituye una de las principales herramientas con las que contará Uruguay XXI para ampliar la promoción comercial, apoyar la internacionalización de las empresas nacionales y mejorar la competitividad de las exportaciones uruguayas en un escenario internacional cada vez más exigente, donde la innovación, la digitalización y la incorporación de conocimiento aparecen como factores decisivos para acceder a nuevos mercados.