El ferry China Zorrilla, el nuevo buque 100% eléctrico de Buquebus, afrontará este domingo en Nueva Palmira una de las etapas más relevantes de su llegada a Uruguay: la maniobra que permitirá separarlo del buque especializado Black Marlin, sobre cuya cubierta fue transportado desde Australia, y dejarlo finalmente a flote por sus propios medios.
La operación de float-off está prevista para comenzar alrededor de las 7 de la mañana, siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables, y tendrá una duración estimada de unas tres horas, según informó a Portal Marítimo el capitán del puerto de Nueva Palmira, Nicolás Suárez Sandez.
El procedimiento constituye una operación de alta ingeniería marítima que fue preparada durante más de un mes y medio y que requirió la coordinación de distintos actores vinculados con la navegación, la seguridad y la actividad portuaria.
El Black Marlin arribó el jueves a la rada de Nueva Palmira, donde fondeó alrededor de las 16:15 con el ferry sobre su cubierta. De esta manera, el nuevo buque de Buquebus completó la travesía hasta el Río de la Plata protegido y asegurado sobre una plataforma especialmente acondicionada para el transporte de grandes estructuras y embarcaciones.
La elección de Nueva Palmira no fue circunstancial. Las características de profundidad de la zona resultan determinantes para desarrollar una maniobra de estas dimensiones.
El proceso para dejarlo a flote
El Black Marlin es un buque de transporte semisumergible diseñado para trasladar grandes embarcaciones y estructuras. Para permitir que el China Zorrilla abandone su cubierta, deberá modificar su calado mediante el llenado de sus tanques de lastre con agua.
El transporte se sumergirá progresivamente hasta alcanzar la profundidad necesaria para que el ferry pueda comenzar a separarse de la cubierta. El procedimiento contempla que el Black Marlin llegue a sumergirse aproximadamente 19 metros.
Una vez alcanzada la condición requerida, el China Zorrilla podrá quedar flotando de manera autónoma sobre el agua. A partir de ese momento comenzará otra etapa de la operación, con la intervención de remolcadores para retirar el ferry de la zona de trabajo y llevarlo a una posición segura.
Todo el procedimiento depende de que se mantengan las condiciones de seguridad previstas y, particularmente, de la situación meteorológica en el momento de la maniobra.
La operación fue coordinada con la participación de la Administración Nacional de Puertos (ANP), la Prefectura Nacional Naval, la Asociación de Prácticos y Buquebus, además de otros actores relacionados con la navegación y la seguridad.
La planificación comenzó con más de un mes y medio de anticipación, considerando las características del área, la navegación del transporte especializado, las condiciones de profundidad y las distintas etapas que deberán cumplirse para concretar el desembarco del ferry.
Nueva Palmira vuelve al centro de la escena
Para el capitán del puerto de Nueva Palmira, Nicolás Suárez Sandez, la llegada del Black Marlin y la posterior puesta a flote del China Zorrilla representan también un acontecimiento significativo para la ciudad y su infraestructura portuaria.
“Sin duda que para Nueva Palmira significa mucho”, señaló, destacando que la localidad continúa siendo elegida para operaciones de características especiales debido a sus condiciones naturales.
El capitán explicó que la zona dispone de una profundidad que permite desarrollar una operación que requiere sumergir considerablemente al buque transportador.
A su entender, este tipo de operativas contribuye además a posicionar nuevamente a Nueva Palmira en el radar internacional y puede favorecer que la zona continúe siendo considerada para futuras operaciones de similares características.
Pero Suárez Sandez puso el acento también en otro aspecto: la llegada del ferry representa la incorporación de un nuevo buque a la Marina Mercante Nacional.
El China Zorrilla operará bajo bandera uruguaya y contará con tripulación nacional, por lo que el capitán del puerto consideró que el país debe valorar especialmente la llegada de una embarcación de estas características.
“Tenemos que vivir ese momento como afortunados”, resumió, al destacar que se trata del ferry eléctrico de pasajeros más grande del mundo y que tendrá bandera de su propio país.
“Vimos pasar el futuro”
La llegada del ferry también fue destacada por el presidente de la República, Yamandú Orsi, quien se encontraba en la estancia presidencial de Anchorena participando de una reunión con los intendentes cuando se produjo el arribo del buque a Nueva Palmira.
A través de una publicación en X, el mandatario escribió: “Testigos privilegiados de un acontecimiento único. Reunidos con los intendentes vimos pasar el futuro”.
La referencia del presidente estuvo vinculada con las características del China Zorrilla y su condición de ferry eléctrico de gran escala, considerado por sus impulsores como un nuevo paso en la utilización de tecnologías de propulsión eléctrica en el transporte marítimo de pasajeros.
También estuvo presente en Nueva Palmira el vicepresidente del directorio de UTE, Roberto Bentancor, quien destacó la participación de la empresa pública en el proceso que permitió concretar el proyecto.
“Para nosotros hoy es un orgullo estar acá. Es un orgullo y aparte participar de este momento histórico”, afirmó.
Bentancor señaló que la presencia de UTE en este tipo de proyectos forma parte de una concepción de la empresa pública vinculada tanto a las políticas de inclusión como al apoyo de los emprendimientos productivos.
“Nos llena de orgullo pensar que fuimos parte, que estuvimos”, expresó, y agregó que UTE debe estar “al servicio de los más necesitados y de los emprendimientos productivos”.
“Para nosotros, lo que es bueno para el Uruguay, UTE tiene que estar”, sostuvo.
Una nueva etapa para Buquebus
Desde Buquebus destacaron el significado de la llegada del ferry al Río de la Plata luego de un proceso que incluyó años de diseño, construcción y desarrollo tecnológico.
La empresa señaló que el China Zorrilla representa un proyecto de escala internacional y una nueva etapa en el transporte de pasajeros entre Uruguay y Argentina.
El buque tiene 130 metros de eslora, capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, y fue diseñado para operar mediante propulsión eléctrica sin emisiones directas durante la navegación.
Uno de sus principales elementos tecnológicos es el sistema de acumuladores eléctricos de alta capacidad —ESS—, desarrollado para abastecer la propulsión del buque y que, según la compañía, tiene una capacidad muy superior a la de otros ferries eléctricos actualmente en operación.
La utilización de motores eléctricos permitirá además reducir significativamente los niveles de ruido y vibraciones asociados a la navegación.
Buquebus considera que el proyecto establece un nuevo estándar para el transporte marítimo sostenible y que constituye un paso relevante en la incorporación de tecnologías de cero emisiones directas al transporte de pasajeros de larga escala.
El financiamiento del proyecto contó con el respaldo del Banco Mundial, mientras que Buquebus concretó junto con Banco Santander una operación financiera vinculada al desarrollo del ferry, presentada como una “operación azul” aplicada al transporte marítimo eléctrico.